martes 14 de julio de 2009

Un Nuevo Reto

Llevo unos días bastante desconectado. Se debe a que la fuente de alimentación de mi portátil se ha fundido, literalmente, y desde hace un par de días anda de reparaciones. Porque claro, no soy un escritor famoso, o desconocido pero que gane varios millones de euros por cada libro publicado (y aunque así fuera, como todavía no he publicado ninguno, pues…) de modo que tener que pagar 150 euros por una fuente de alimentación me parece un abuso, por muy sony que sea el portátil. En fin.…

Como os decía la semana pasada, el tema con la editorial que va a publicar Hijos de Heracles se ha agilizado y pronto os voy a poder dar noticias importantes al respecto. Pero como la vida es muy rara, pues hoy os voy a contar otra cosa que acaba de sucederme. Por supuesto, relacionada con el tema literario.

Hace unos meses presenté un proyecto a la Universidad Popular. Para quien no sepa qué es eso, la Federación Española de Universidades Populares explica: Un proyecto de Desarrollo Cultural que actúa en el municipio cuyo objetivo final es promover la participación social, la educación, la formación y la cultura para mejorar la calidad de vida de las personas y de la Comunidad en general.

Es decir, son centros de enseñanza territoriales cuyo principal objetivo es satisfacer las necesidades culturales y educativas de su entorno.

Bien, pues como decía, presenté hace unos meses un proyecto a la Universidad Popular de Dos Hermanas. El proyecto consistía en desarrollar un curso-taller de literatura creativa. Lo que se pretende es dotar a los participantes de las herramientas necesarias para poder desarrollar historias.

El temario incluye aspectos como la retórica, dominar la descripción, creación de personajes, argumentación, guión y desarrollo de la historia, figuras literarias, modos para vencer los bloqueos creativos, etc… Es un temario complejo y completo, que intenta no dejar fuera ninguno de los aspectos necesarios a la hora de escribir un relato o, especialmente, una novela.

Pues bien, ayer por la mañana recibía una llamada de teléfono. Era la directora de la Universidad Popular, que me llamaba para indicarme que el proyecto en cuestión ha sido aceptado por la consejería de cultura del ayuntamiento, motivo por el cual será incluido en el programa de estudios para el próximo curso 2009-2010.

Así que, a partir del mes de Octubre, estaré impartiendo clases de creación literaria en un centro situado a escasos 300 metros de mi propia casa… ¡Quién me lo iba a decir! Hemos organizado dos grupos (esperemos que se llenen) a razón de 4 horas semanales: Lunes y Miércoles y Martes y Jueves, de 11.30 a 13.30h. a lo largo de todo el curso lectivo… vamos, que es un curso de lo más completito. Si todo va bien, cuando recupere el portátil, MI portátil, que éste lo tengo “en préstamo”, os pondré el temario completo, por si alguien se anima.

Algunos de los que pasáis por aquí, como Martikka, por ejemplo, se han embarcado en proyectos parecidos. Para mí sería muy interesante intercambiar temarios y métodos con los que ya andáis en estos menesteres. Toda experiencia e intercambio pueden ser positivos. Así que, si alguno de vosotros imparte un curso similar y está interesado en comentar cosillas, sólo tiene que decirlo.

Y, por supuesto, si vives cerca de Dos Hermanas, y estás interesado en seguir un curso de este tipo, ¡ni te lo pienses! Me han dicho que el profesor es de lo mejorcito que se puede encontrar…

sábado 11 de julio de 2009

La sinopsis

Tal como os indiqué la semana pasada, os dejo una sinopsis provisinal de la novela que acabo de terminar.

De cualquier modo, estoy haciendo algunos cambios. El motivo es que una de las personas que lo han leído, y cuya opinión respeto enormemente, me ha comentado que se podrían ajustar algunos detalles para darle algo más de tensión a la historia. Y en ello estoy. Sin embargo, son cambios que no afectarán al resto de la trama, por lo que la sinopsis sigue siendo válida.

En el año 1537, Alfonso Manrique Lara, Inquisidor General y Obispo de Sevilla, recibe un extraño paquete enviado por Hernán Cortés. En la misiva que lo acompaña, el conquistador le explica que ha llegado a la conclusión de que el objeto que le ha hecho llegar es completamente maléfico, y le ruega que se haga cargo de él. El arzobispo, tras un extraño episodio, se convence de las palabras de Cortés, de modo que decide hacer desaparecer la curiosa pieza recibida.

Sin embargo, unos años más tarde, Fray Bernardino de Sahagún, durante su trabajo en el Nuevo Mundo, descubre lo sucedido con el objeto en cuestión y lo consigna en un códice enviado al Consejo General de Indias. Pero ese códice también desaparece misteriosamente, y lo ocurrido se pierde en las brumas del tiempo.

Cinco siglos más tarde, en 1977, un arqueólogo que investiga en la ciudad maya de Palenque, descubre una terrible amenaza que concierne a las profecías mayas que indican que el fin del mundo sobrevendrá durante el solsticio de invierno, exactamente el día 21 de diciembre de 2012, y decide dedicar su vida a evitar el terrible desenlace.

Sin embargo, el destino no puede cambiarse, y a falta de cinco días para la fecha señalada, su nieta es secuestrada por una extraña secta. La única reivindicación del grupo es simple: si quieren volver a ver a la pequeña, tienen un plazo de 72 horas para encontrar una reliquia oculta durante más de quinientos años.

Comienza entonces una cuenta atrás en la que tendrán que decidir entre la vida de la niña, o el futuro de la humanidad.

Por otro lado, si no ocurre nada extraño, dentro de unos días podré daros algunas buenas noticias sobre Hijos de Heracles. Espero poder hacerlo en una o dos semanas como máximo.

lunes 6 de julio de 2009

Un fin de semana a tope

Como sabéis, hace unas semanas que os dije que el programa para el IV Encuentro de Literatura Fantástica de Dos Hermanas estaba muy avanzado. Hoy, al fin, puedo traeros el programa completo.

Como es habitual todos los años, existe una cuota de inscripción, de 10€ para los asistentes.

El lema del Encuentro se hará público el día 31 de julio.

Os dejo los datos del programa



IV ENCUENTRO DE LITERATURA FANTÁSTICA


Fecha: Sábado 26 y domingo 27 de septiembre de 2009.
Lugar: Casa Palacio de Alpériz, frente al parque de la Alquería . Dos Hermanas. Sevilla (España)
Cuota de inscripción: 10 euros. La cuota se pagará el mismo día 26 en la sede del encuentro
Número máximo de inscripciones: 200 personas
Información e inscripciones: Biblioteca Pública Municipal (biblioteca@doshermanas.es) Teléfono: 95 491 95 79. Fax: 95 491 95 80.




SÁBADO, 26 DE SEPTIEMBRE


9:00. Recepción de participantes y entrega de credenciales.

10:00. Inauguración del IV Encuentro de Literatura Fantástica a cargo de la Delegada de Juventud y Cultura Dª Rosario Sánchez.

10:30. Conferencia: El instinto de la fantasía de Care Santos

11:30. Pausa para el café.

12:00. Presentación del libro: La Estrella Oscura de Leonardo Ropero. AJEC

12:30. Duelo de espadas: La Historia: un filón para la ficción. Participan: Félix J. Palma y Leonardo Ropero.

13:30. Presentación del libro: Laila Winter de Bárbara Rivero. Almuzara

14:00. Pausa para el almuerzo.

16:30. Mesa redonda: Escribir y publicar fantasía épica. Participan: Raúl Gonzálvez, David Prieto y Alex Guardiola.

17:30. Conferencia : La Literatura inquietante y de misterio: Claves de la construcción y lectura de este género de David Lozano

18:30. Conferencia- Taller: El triángulo de la creatividad de Rafael Ábalos

20:30. Encuentro entre los participantes y copa de Bienvenida.


DOMINGO, 27 SEPTIEMBRE

10:00. Conferencia: Líneas de investigación sobre el género de las sagas. Eloy y Alberto E. Martos. Universidad de Extremadura.

11:00. Pausa para el café

11:30. Presentación del libro: Experimento en autobiografía de H.G. Wells. Berenice.

12:00. Mesa redonda: Enredados: lecturas en red, blogs, fansub, e-books.
Participan: Raúl Fernández Sánchez-Alarcos y Nieves González Fernández de Villavicencio (profesores de la Universidad Pablo de Olavide), Iván Dequito (directivo de la Asociación Juvenil Taira) y David González Romero (Editor de Almuzara)

13:00. Entrega de Premios: Idus de marzo y II Concurso de lemas
Clausura del IV Encuentro de Literatura Fantástica

Organiza:
BIBLIOTECA MUNICIPAL
CONCEJALÍA DE JUVENTUD Y CULTURA
EXCMO. AYUNTAMIENTO DE DOS HERMANAS



COLABORAN:
Taller de empleo Arte gráfico y volumétrico
Universidades Lectoras
Universidad Pablo de Olavide
Diseño Sur
Editoriales: SM, Montena, Almuzara, A.J.E.C, Edelvives, Everest
Librería La Araña


OBTENCIÓN DE CRÉDITOS DE LIBRE CONFIGURACIÓN
UNIVERSIDA PABLO DE OLAVIDE. SISTEMA DE EVALUACIÓN


La presencia del alumno en, al menos, el ochenta y cinco por ciento de todas las actividades programadas para el IV Encuentro de Literatura Fantástica “De Ficciones y otros mundos”, le dará derecho a un diploma de asistencia expedido por la biblioteca municipal de Dos Hermanas “Pedro Laín Entralgo”.

Aquellos alumnos que desean convalidar dicho diploma como reconocimiento de créditos de libre configuración deberán presentar un trabajo con una extensión de diez folios como mínimo y quince como máximo, de treinta líneas cada uno, en las que se resumirán los puntos más significativos de este encuentro y se aportará opinión personal de algún aspecto que haya resultado de su interés.
El cumplimiento de ambos apartados dará derecho a la obtención de 2 créditos de libre configuración de los planes de estudio de la facultad de Humanidades de la Universidad Pablo de Olavide, tras el pago de los derechos que dicha facultad establezca para ello.

sábado 4 de julio de 2009

Un par de lágrimas


Ayer, a eso de las once y cuarto de la noche, se me escapaban un par de lágrimas, concretamente del ojo izquierdo. Supongo que estaría más sensible que el derecho…

Y es que, aunque ya son cuatro las novelas que llevo escritas, los instantes previos a terminar una de ellas, esos últimos quince o veinte minutos, siempre son emocionantes. Porque sí, aunque no os lo creáis, ayer, exactamente a las 12.46 de la noche, terminaba de escribir la novela en la que estaba trabajando desde el mes de febrero.

Como os decía la semana pasada, me quedaban unas 40 páginas por escribir para dejar la historia finiquitada, y la verdad, no pensé que pudiera escribirlas todas durante esta semana. Pero lo he hecho, todavía no me explico muy bien cómo. Bueno, si no tengo en cuenta que ayer puse el turbo y escribí nada menos que 23 páginas. Ya me pasó con la novela anterior, PECADO CAPITAL. El último día escribí una barbaridad.

Además, en los cuatro últimos capítulos de esta última novela (cuyo título provisional es 2012: Cinco Días, aunque no termina de convencerme demasiado) había que despejar muchas incógnitas, cuadrar muchos detalles. Para terminar de complicarlo todo, el modo del desenlace de la trama principal no tenía ni idea de cómo plantearlo. Normalmente, hago un esquema de toda la novela, pero en este caso en el que tenía que cuadrar tantas cosas, no tenía claro cómo hacerlo, porque las prioridades eran otras. De modo que el penúltimo capítulo fue una aventura para mí, así que, sencillamente, me dejé llevar. Y creo que el resultado no desmerece al resto de la novela. Es más, el final de ese capítulo (que creo que es bastante sorprendente), termina de un modo más que singular, con una escena terriblemente tierna y que rompe el clima que se ha creado hasta ese instante

Lo que sí tenía muy claro era cómo terminaba la historia, cómo quedaban los personajes principales. Eso lo sabía desde hace varios meses, y, como ya anuncié la semana pasada, las últimas frases pertenecen a la canción de Sinatra que os coloqué en la entrada anterior.

La verdad, pensaba acabar la novela bastante antes, por el mes de mayo. En principio tenía la historia más que clara… Sin embargo, me atasqué en un par de cosas, tuve que cambiar varios planteamientos, y se me echó el tiempo encima.

Ahora, tengo a un par de amigos a los que he “pringado” para que lean la historia, y estoy temiendo su veredicto. Es el primer “thriller” que escribo, un formato completamente nuevo para mí, y no sé muy bien si habré cumplido el objetivo.

Además, tengo que enviarla a la agencia con rapidez, el verano se echa encima y por motivos de marketing (que no puedo explicar aquí, como comprenderéis), sería más que interesante que pudieran valorar la novela durante el verano para comenzar a moverla a partir de primeros de septiembre. Si tiene la calidad necesaria y se mueve con rapidez, puede tener muy buenos resultados de ventas.

Descansaré tres o cuatro días y luego releeré la novela (cosa que aún no he hecho) retocando detalles y cositas aquí y allá. Pero sin entretenerme demasiado, tiempo habrá para corregir, de eso estoy seguro sabiendo a estas alturas cómo se mueve este mercado.

La semana que viene os dejaré una sinopsis provisional, para que podáis saber con exactitud de qué va la cosa.

martes 30 de junio de 2009

El Editor (II)

Decíamos la semana pasada que el editor elegía los libros, apostaba por ellos y dirigía todo el proceso desde la recepción del manuscrito hasta la llegada del libro a las librerías. Lo que ocurre es que poco o nada conocemos de ese proceso. ¿A qué dedican su tiempo los editores? ¿Por qué los plazos en el mundo editorial suelen ser tan extensos?

Que el proceso editorial es complicado salta a la vista. Tanto es así, que los editores tienen ayudantes: otros editores. El primero es conocido como Editor Senior o “Publisher” porque es quien toma las decisiones, quien firma los contratos. Pero, ¿qué hace la otra figura, conocida como editor junior?

Nos ayuda entenderlo, en primer lugar, el modo en el que se suele llegar a convertirse en editor junior. Según Daniel Fernández, Director Editorial de Edhasa, el oficio de editor es artesanal. Por tanto, necesita un aprendiz. Sin embargo, no suele ponerse un anuncio en prensa, o en portales de trabajo en internet anunciando que se busca a alguien para cubrir el puesto. ¿De dónde sale entonces el editor junior?

Es habitual que esa figura se cubra tirando de personas que ya tienen una relación con la empresa, normalmente como lectores, es decir, aquellos que leen el original de un autor y presentan un informe al “Publisher”. Si el informe es positivo, el original tiene posibilidades de ser publicado. Es lógico entonces que el aprendiz de editor se busque en ese sector: si un lector tiene buen olfato a la hora de valorar originales… tal vez tenga madera para ser un buen editor. Es el caso de Anna Portabella, que compaginó durante un tiempo su trabajo como periodista con la realización de informes para Edhasa, hasta que al fin se convirtió en editora junior de dicho sello.

De cualquier modo, hay estudios que se pueden realizar para llegar a ocupar ese puesto. Por ejemplo, un master en edición. También es un medio de entrada tener una carrera de filología, ya sea hispánica o cualquier otra, y efectuar prácticas en la editorial.

¿Qué diferencia a un junior de un Publisher? Básicamente el hecho de que el Publisher sí toma decisiones y firma contratos y el junior no lo hace. Es decir, el Publisher tiene la última palabra. Para el resto de cuestiones, prácticamente hacen el mismo tipo de trabajo. ¿En qué consiste?

Ilse Font, de editorial Belacqva, indica cómo es un día cualquiera en su actividad. Cuando en el año 2007 le hicieron una entrevista, comentó lo siguiente: “En un día de trabajo cualquiera contestamos 300 mails y 600 llamadas”. Algo parecido indica Mar García Puig, de Seix Barral: “Hoy, por ejemplo, he tenido tres reuniones: una para ver cómo van los libros por los que estamos apostando ahora, otra con la gente de diseño y marketing para hablar de cómo vamos a montar el lanzamiento de una novedad importante que llega en otoño, y otra con la directora editorial”.

Trescientos e-mails, seiscientas llamadas y tres reuniones. Eso, día tras día, en una jornada de unas nueve horas más o menos. Pero su trabajo no se limita a eso, ni mucho menos. Anna Portabella indica que “podríamos estar trabajando las 24 horas del día y siempre tendrías algo que hacer”. De modo que es una práctica habitual que se lleven los originales a su casa para poder leerlos y valorarlos. Mar García explica que lo hacen “porque en la editorial pocas veces se puede leer. Los teléfonos no dejan de sonar y te reclaman por mil cosas. Si te pones a leer allí, no te enteras de nada. Así que normalmente tienes que leer en casa ».

Pero aún hay más. Es parte de su trabajo comprobar que el texto esté lo más limpio de erratas posibles, y según ellas mismas comentan, es una de las tareas que mayor tensión les crea. Dicen que no importa cuánto mires un texto, siempre tienen la impresión de que hay una errata en alguna parte.

Y aún más cosas… Ellos (ellas en este caso) son los encargados de preparar las liquidaciones de los autores. Para ello, es necesario que el autor presente lo que se llama “tax form” o certificado de retenciones. Si la editorial no lo tiene, al parecer, no puede realizarse la factura. Pues bien, podemos imaginarnos ahora la escena: llevas 150 mails contestados, están atendiendo la llamada nº 300 del día, y de pronto te llaman del departamento de facturación diciendo que tienes que hacer de inmediato la factura de tal o cual autor… Y es que, como dice Anna Portabella, “eres el contacto con el agente, para lo bueno y para lo malo”.

Por otro lado está el hecho de que deben asistir a las ferias del libro, ya sean nacionales o internacionales, como la de Frankfurt. Allí, según cuentan, apenas tienen tiempo ni para comer. Anna comenta que “la feria (de Frankfurt) en sí es algo divertídisimo pero muy agotador. Te pasas el día repitiendo el mismo rollo y casi sin comer... ¡no tienes tiempo ni de levantarte de la mesa! Si tienes que vender a un autor, estás allí sentada y van llegando los editores extranjeros y tú les vas hablando del libro, una y otra vez, hasta que ya no sabes ni lo que dices”.

Y todo ese trabajo día tras día, mes tras mes y, en el caso del Publisher, con la tensión añadida de tener que apostar por los títulos que van a publicar. Porque en definitiva, ese es su trabajo, el de apostar por un libro, cuidarlo, mimarlo, darle forma… y esperar que se convierta en un éxito. Y no nos equivoquemos, el éxito de un libro no es vender millones de ejemplares, ni siquiera varias decenas de miles. El éxito de un libro consiste en aportar beneficios. Que si son millonarios mejor, claro, pero que deje beneficios, que las devoluciones sean mínimas.

Semana tras semana hay que decidir portadas, seleccionar calidades de impresión, traducciones, efectuar propuestas para conseguir los derechos de autor de un original…

Un trabajo complejo y, en apariencia, estresante.

No es de extrañar, que con todo ese trabajo, los plazos editoriales sean tan sumamente largos. Sin duda, es necesario vislumbrar el mundo al que queremos acceder. Es el único modo de entender qué hay detrás de una espera, de una llamada. Aunque sea la llamada número 300 del día, para el editor es tan importante como la primera. Al fin y al cabo, nuestro original también es una apuesta… ¿y quién sabe si será el caballo ganador?

sábado 27 de junio de 2009

Cuenta atrás


Esta semana ha sido más que fructífera. Para empezar, he tenido la ocasión de leer por completo El Legado, de nuestra amiga Blanca Miosi. Puedo decir que he disfrutado mucho de la lectura. Una historia interesante y bien escrita, que comienza siendo una novela histórica y termina convirtiéndose en un thriller dramático. Lectura más que recomendable. Así lo demuestra el hecho de que en determinados lugares ya esté agotada su edición.

Pero ha sido especialmente fructífera en cuanto a la novela que escribo. La cosa empezó bien el fin de semana pasado. Por primera vez en mes y medio, pude disfrutar de un fin de semana relajado, de no tener que pasar mucho tiempo fuera. De modo que lo dediqué a escribir. Durante la semana, pese a ir tan agotado como últimamente, también he encontrado dos o tres huecos, el mejor de ellos ayer por la tarde-noche, cuando escribí ocho páginas. En total, he avanzado casi treinta páginas esta semana.

Esto significa que ya estoy en la recta final del libro. No sé si recordaréis que os conté que la historia estaba estructurada de modo que se desarrolle a lo largo de cinco días. Bien, pues ya estoy en el quinto, el último día en el que se desarrolla la historia.

En principio no quedan más de tres capítulos. Digo en principio porque aunque esa es la idea principal, ya sabéis que cuando empiezas a escribir a veces las tramas se alargan o se acortan de modo misterioso. En páginas, vendrán a ser unas treinta o cuarenta, aproximadamente.

Así que ya estoy en la cuenta final. A partir de ahora quedan tres capítulos, dos capítulos, un capítulo… más un pequeño epílogo.

Además, sé exactamente cómo va a terminar la historia. Será con una canción. Ya os dije hace unas semanas que la música iba a tener una especial importancia a lo largo de la novela. Bien, pues os voy a dejar la canción que pone punto y final a la historia. Por una vez, y sin que sirva de precedente, no pasará nada porque leáis (es un decir) el final antes del resto de la novela.


Estoy seguro de que alguno disfrutará por partida triple: De la canción. Del intérprete. De las imagenes que acompañan... de una de la mejores películas de os últimos años.


martes 23 de junio de 2009

El Editor


El editor es el último escalón de la pirámide que todo escritor novel quiere alcanzar. De él dependerá la publicación o no del trabajo que le hayamos presentado. Pero, ¿qué es un editor? ¿Qué busca un editor? ¿Cuál es su trabajo? ¿Y en base a qué decide el libro que publicará?

Manuel Pimentel es fundador y Presidente de la editorial Almuzara. En su libro “Cómo funciona la moderna industria editorial”, explica lo siguiente sobre la figura del editor:
“Quizá, sabiendo lo que no es un editor podamos comprender mejor qué es en realidad. El editor no suele escribir los libros que publica, aunque puede participar de forma activa en la gestación de los mismos, bien porque proponga un tema a un autor, o bien porque sugiera modificaciones en estructura, estilo, o líneas narrativas. Un editor tampoco imprime sus libros, aunque suele tener una relación estrecha con los talleres gráficos, sobre todo en lo relacionado con calidad de impresión, formatos, márgenes, papel, portadas o fechas de entrega. El editor tampoco suele vender directamente los libros al lector. Aunque en algunos casos existen poderosos departamentos de venta directa, habitualmente son los libreros los que realizan esa función. O sea, que el editor ni escribe, ni imprime, ni vende directamente libros. (…) ¿Qué es en verdad un editor? (…) El editor dirige los pasos precisos para que nazca el libro desde el manuscrito del escritor”.

Es decir, que ni escribe, ni imprime, ni distribuye, ni vende… sino todo lo demás. La verdad es que no ayuda mucho. Esther Tusquets, quién durante años asumió la dirección de Editorial Lumen, especifica que una editorial consiste en: “una carpetita llena de derechos de autor. Ser editor consiste en elegirlos, conseguirlos y apostar por esos libros”.

Jorge Herralde, creador de Anagrama, explica: “El trabajo del editor consiste en tener una idea en general de lo que uno pretende editar, del tipo de literatura que quiere ofrecer y del tipo de ensayo en el que está interesado e intentar convocar para ese proyecto a los autores que sean más pertinentes, y todo ello basado en unos principios básicos, en mi caso, como son la curiosidad intelectual, la búsqueda de la excelencia y la búsqueda de las nuevas voces que puedan convertirse en los clásicos del futuro así como el rescate de aquellos clásicos negligidos... Y luego hacer la máxima publicidad del libro para que todo el esfuerzo anterior y el del autor no queden en el anonimato. (…) Hay, por una parte, la intuición literaria y otra de tener un ojo puesto en el mercado para que estas intuiciones prosperen y para que la literatura subsista, porque si ésta no tiene continuidad, uno deja de ser editor. (…) En el caso de editoriales propias y personales, como Anagrama, la última palabra (sobre lo que se publica y lo que no) es del editor, sin más. Es verdad que muchas veces hay que tener en cuenta la opinión de los inversores del capital, pero el criterio es el del editor, intentando no ser demasiado suicida.”

Bien, esto ya es algo más… El editor entonces no escribe, ni imprime ni distribuye ni vende. El editor ELIGE lo que va a leer la gente. Y como toda elección, es subjetiva. Eso explica que a Hemingway le negaran veintisiete (¿no es así, Blas?) o que Rowling se las viera y se las deseara para que el mago de gafas llegara al público. Por tanto, hay tantas posibilidades de ser elegido como editores existen. El motivo es bien sencillo… el libro que puede resultarle completamente prescindible a uno, para otro puede resultar interesante. Por tanto, el autor, como ya vimos en su momento en los estudios de marketing, debe comprobar qué envía a cada editor. Conociendo su catálogo podrá aumentar sus posibilidades de ser publicado.

Hace unas semanas hablábamos de la cantidad de manuscritos que reciben las agencias literarias. El panorama en las editoriales no es mejor. En realidad, es bastante peor. Por ejemplo, el mismo Jorge Herraiz especifica que, anualmente, reciben una media de unos dos mil originales para valorar. De todos ellos, publican 75 cada año, es decir, menos del 4%.

De modo que… ¿en qué se basa un editor para elegir?

Roberto Hernaiz, director de Grupo Lobher dice lo siguiente:
“¿Cómo buscan autores? ¿Por agencias? ¿Aceptan manuscritos de escritores desconocidos?
Nos llegan propuestas de publicación a través de agentes literarios, pero el grueso de autores que nos contactan directamente nos han conocido a través de internet o por recomendación de otros autores o amigos o en los eventos en los que participamos.
Aceptamos manuscritos de escritores poco conocidos o desconocidos y lo hacemos fundamentalmente porque para nosotros el autor es uno de los pilares básicos del mundo de la edición y nos queremos caracterizar precisamente por dar la oportunidad a estos autores noveles, algunos de los cuales, dicho sea de paso, no tienen nada que envidiar a escritores muy famosos y best sellers.”

Esta es una muestra clara de que hay editoriales que buscan, es más, que NECESITAN a autores noveles. Es muy fácil entender el motivo: se trata de editoriales pequeñas e independientes (esto es, que no están en la nómina de empresas de algún gran grupo como Planeta o Random House Mondadori) que no pueden acceder a los grandes nombres de la literatura, como pueden ser Antonio Gala, o Collen McCollough por poner un ejemplo.

Y Grupo Lobher no es la única de esas editoriales. Hay muchas que apuestan por el producto nacional desconocido. Grupo Ajec es un ejemplo. Y no le ha ido nada mal, de hecho ha obtenido diversos premios por su labor editorial.

Pero el mundo del editor es aún más complejo. Existen, al menos, dos tipos de editor: el Senior, o “Publisher”, y el Junior.

En la próxima entrada, hablaremos sobre las diferencias entre uno y otros, y descubriremos los motivos por lo que todo es tan sumamente lento en el mundo editorial…