martes, 30 de septiembre de 2008

Un Viaje a Barcelona

A finales de Abril, cogía un avión con destino a Barcelona a las 6 de la mañana. Tras cuatro meses enormemente largos de tensa espera, la agencia de Sandra Bruna decidió que estaba interesada en que formara parte de los autores que representa, de modo que, haciendo mil y una piruetas, logramos concertar una cita, curiosamente justo en la semana del Día de Sant Jordi, el día del libro por excelencia en Barcelona. Tal vez no fuera casualidad…

La cuestión es que me presenté en Barcelona a las 8 de la mañana y la cita no era hasta las 13 h. Tenía toda la mañana por delante. Desayuné bien y di un paseo por la ciudad. Hacía dos años que no estaba allí, pero sigue oliendo y respirando igual que entonces.

Cuando llegó la hora me dirigí a las oficinas. Me atendió Inés, algo así como la mano derecha de Sandra en determinados aspectos. Me recibió muy amablemente. Ya habíamos hablado por teléfono en varias ocasiones e intercambiado varios mensajes de correo. Me comentó que tendría que esperar un poco, pues Sandra estaba reunida. La semana estaba siendo de locos. De manera que tras rechazar su ofrecimiento de un nuevo café o alguna otra bebida, dejé que Inés siguiera atendiendo sus tareas, saqué uno de los libros sobre el Duque de Lerma que estoy utilizando como documentación para la novela en la que trabajo, y me dispuse a esperar.

No me dio tiempo ni a pasar de página.

Sandra me sorprendió mucho. Es una persona de una vitalidad contagiosa, tal vez la que irradie más energía y positividad que conozco. No podría ser de otro modo para atender todo el trabajo que tiene.

Me hizo pasar y nos sentamos lado a lado. De inmediato comenzó a decirme cosas que me dejaron pegado a la silla.

Comenzó pidiéndome perdón por la tardanza en contestar, llevaban semanas desbordados de trabajo y se habían retrasado. De inmediato me dijo que el informe que había recibido sobre la novela había sido muy positivo. La habían leído dos personas y ambas habían coincidido en destacar su valor. Según me contó, esto era algo que no solía pasar y que normalmente era ella quien tenía que ejercer de juez. Por supuesto, la última palabra siempre es suya, de modo que comenzó a leer la novela tras los informes y al llegar a la página 50, según ella misma, decidió que quería que trabajáramos juntos.

Comparó la historia con novelas archiconocidas que no voy a nombrar, porque sinceramente, me da vergüenza hacerlo… Destacó también que solían hacer recomendaciones a los autores noveles que fichaban, pero que la historia estaba tan bien llevada y escrita que les había ahorrado todo ese trabajo. En ese instante me acordé de todos los que me habían ayudado a crecer en sentido literario: mis amigos sevillanos de La Conjura, los amigos de Sedice, Eli, Susana, Leo, Jordi, Enrique… Todos ellos me habían enseñado cosas, todos me habían dado consejos. Gracias a todos ellos estaba sentado en aquella silla escuchando como, una de las más valoradas agentes literarios de España hablaba maravillas… ¡de la primera novela que escribía!

No quedó ahí la cosa… me comentó que algunas editoriales buscaban novelas de ese tipo escritas por autores nacionales, pero que no solían encontrar lo que buscaban. Sin embargo, ella estaba segura de que mi novela tendría una buena acogida en las editoriales. No voy a dar nombres de editoriales, claro, pero habló de algunas importantes.

La verdad es que no me creía todo aquello. Me imagino que mi sonrisa abarcaría toda la sala y la cara de alucinado me duraría varios días. Sandra entonces quiso calmar un poco el discurso y comentó que a veces las expectativas no llegan a cumplirse. No debía preocuparme por ello. Ella tenía muy claro el valor de la novela y si llegaba el caso reconduciríamos la situación.

Le dejé el manuscrito original de HIJOS DE HERACLES, mi segunda novela. Una novela histórica sobre una Esparta incipiente. Le gustó mucho saber que no me reducía a escribir novela juvenil, sino que estaba abierto a otros campos, lo que también permite mayores oportunidades editoriales a la hora de publicar.

Luego estuvimos un rato hablando del mercado literario, de su lentitud exasperante, de la cantidad de autores que se quedan por el camino por no tener paciencia o no saber conducir sus pasos…

Y, por supuesto, hablamos de los temas contractuales que demarcarían la relación entre autor y agente.

Fue todo tan positivo, que aunque no habíamos firmado el contrato allí mismo para que yo pudiera estudiarlo con calma y plantear las dudas que pudieran surgirme, Sandra me aseguró que comenzaría a mover de inmediato la novela, puesto que el acuerdo era en firme.

Y nos despedimos con las sonrisas pintadas en ambas caras. Todo había ido sobre ruedas.

Pasé el resto del día en una nube. Y el siguiente, y el otro… No sé exactamente cuánto tiempo estuvimos reunidos, pero sería cerca de una hora más o menos. Para mí, que una persona de su experiencia y trayectoria profesional hiciera una valoración tan sumamente positiva de mi primera novela era más que un sueño.

Recuerdo que comí una pizza en un restaurante cercano a la plaza Cataluña que me supo a gloria. Luego entré a ver una película: “Las Hermanas Bolena”. No estuvo mal, pero casi me quedé dormido. El cansancio y la tensión habían sido muy altos.

Finalmente, regresé al aeropuerto y me quedé dormido en el viaje de regreso. Cuando aterricé en Sevilla eran las 2 de la mañana y regresaba destrozado, con el ego hinchado y mi primer sueño cumplido: fichar con la agencia de Sandra Bruna.

Hace poco volvimos a estar en contacto, por dos asuntos relacionados con las novelas que le he presentado. Pero de eso, os hablaré otro día.

16 comentarios:

Martikka dijo...

Me ha parecido vivir contigo la experiencia...qué sonrisa debías tener, sí!
Lo que me ha sorprendido ha sido ver el título, pues mi novela actual también lleva lo de 'hijos', pero son 'Los hijos de (un nombre antiguo que no digo por que aún no está registrada la obra, y con lo que me costó tener el título definitivo...)
¿Y cómo va la publicación? ¿Sabes algo? ¿Están en negociaciones con las editoriales?

Martikka dijo...

Se me olvidaba preguntarte...¿sabes si las agencias editoriales españoles aceptan obras inacabadas? Sé de autores extranjeros a quien con sólo la sinopsis y unas 50 páginas, les han comprado el libro y adelantado parte de sus honorarios. Y eran noveles...

John Anthony dijo...

Yo igual que Martikka. Parecía estar hay. Si consigues eso con tus libros no me extraña que ya tengas editorial con tu primera novela. Estaba leyendo y hasta casi me emociono, tío. Es para estar en las nubes una semana. Ver cumplido un sueño debe ser... Indescriptible.

Suerte en tu carrera literaria.
Chao.

Belén dijo...

Espero que tengas muchísima suerte (aunque pienso que no es suerte, sino trabajo y dedicación).

Teo Palacios dijo...

Llego tarde a las respuestas, pero como sabéis, este fin de semana ha sido especial por el Encuentro de Literatura Fantástica, que ha sido eso... fantástico. En un par de días os cuento un poco.

Hola, Martikka. Sí, resultó muy emocionante el viaje y la reunión, pero mucho. Y sí, tengo noticias sobre el interés de alguna editorial por mi primera novela, y tengo también el informe de la agencia sobre la segunda, que es más que positivo. Pero como por ahora no hay nada en firme y no deja de ser un interés, prefiero no comentar nada. Tranquila, que cuando llegue el día os pongo al corriente.

Respecto a tu pregunta sobre si las editoriales aceptan manuscritos a medias: Lo poco que he leído sobre ese tema aconseja que es mejor no enviarla. Una novela incompleta en realidad sirve para poco. ¿quién le asegura a la editorial que cuando esté concluida seguirá resultándole interesante? ¿Quién le asegura a la editorial, incluso, que la obra se llegue a terminar? Por esto se aconseja no presentar una novela a ninguna editorial hasta su conclusión.

No sé si te servirá de alguna ahyuda...

Teo Palacios dijo...

Buenas, John

Al final viniste a las jornadas de literatura?

Muchas gracias por tus palabras. Para mí fue muy emocionante todo, casi increible, como ya he contado.

De momento estoy realmente contento de cómo me van las cosas en el sentido literario. Este mismo fin de semana he tenido oportunidad de conversar con otros autores y la verdad es que hay pocos que hayan logrado algo como esto. Sin duda, mucho tuvo que ver con la suerte, porque algunos de esos autores son realmente buenos.

Pero cuando pienso que en menos de un año desde que comencé a escribir, y con la primera novela escrita, conseguí la representación de alguien tan importante... en fin, no tengo palabras.

Teo Palacios dijo...

Muchas gracias, Belén. La suerte es un factor con el que hay que contar, y tanto que sí. Respecto al trabajo... espero estar haciendo todo lo que puedo!

Espero que el viaje de vuelta resultara grato.

Un abrazo!

Javier Márquez Sánchez dijo...

Tan interesante como de costumbre, Teo. Acabo de ajustar los arreglos de la novela que me sugeriste, pendiente aún de ese "final alternativo". Ya te contaré.

Un millón de gracias por esos consejos y sugerencias... Y por el impagable título.

Blas Malo Poyatos dijo...

Me pregunto yo, si hay tantisimos libros nuevos todos los años, y aparentemente hay como medio centenar de agentes literarios en todo el país, o bien llevan muchos cada uno (no creo), o casi todos consiguen publicar con alguna editorial por su propio esfuerzo (me lo creo más)

Un saludo

Elisabet dijo...

Teo, ¡ya sé lo que es eso! ¡Ya lo sé!! Me gusta haberlo leído así, con todo detalle. Bueno, ¡espero que nos cuentes más cosas muy pronto!

Un beso,

Eli

Elisabet dijo...

A Martikka,

hace dos días otro colega me preguntó lo mismo que tú, sobre presentar obras no terminadas. Y le respondí lo que Teo: a menos que seas un escritor ya consagrado o tengas todo el tiempo del mundo para escribir, es mejor llevar obras completas y puliditas. A mi mentora le salió editorial para una que aún tenía inacabada, pues les encantaron las primeras setenta páginas... ¡y tuvo que correr para terminarla! Imagínate lo que es eso si no tienes tiempo ni rodaje suficiente. Puede salir un churro.

Sí, mejor terminar y dejar enfriar un poco para darle los retoques oportunos. Entonces se puede presentar con más garantías y ofrecerás una mayor credibilidad a la agencia o editorial.

Saludos,

Teo Palacios dijo...

Gracias, Javi, por valorar tanto mi opinión. Me alegra haber servido de alguna ayuda. Cuando lo tengas listo me cuentas ;)

Teo Palacios dijo...

Blas, sólo la agencia de sandra bruna tiene un centenar de autores representados. Puedes ver el listado en su web: www.sandrabruna.com

Si esa cincuentena que comentas tienen todas más o menos la misma cantidad, ya te da un total de 5000 autores!!!

Algunos de esos publican más de un libro al año. Y luego están las traducciones de autores extranjeros, claro...

No quiero decir con esto que si no tienes agente no puedes publicar. Tengo buenos amigos que están esperando el lanzamiento de su primera novela sin tener agente. Ahora, lo que sí es evidente es que un agente, o mejor, un BUEN agente, abre muchas puertas, y en mi opinión, es la mejor opción para un autor novel.

Teo Palacios dijo...

Eso espero yo, Eli... poder dar buenas noticias pronto. A ver si es verdad!

Besos.

P.D. ¿Que tal se llevan los nervios de ver tu libro en la calle?

Teo Palacios dijo...

Eso espero yo, Eli... poder dar buenas noticias pronto. A ver si es verdad!

Besos.

P.D. ¿Que tal se llevan los nervios de ver tu libro en la calle?

STB dijo...

Jo. ¡Qué envidia!