miércoles, 29 de octubre de 2008

La Generación del 70

Desde estas páginas he ido comentando en varias ocasiones sobre aquellos amigos que he encontrado en el camino desde que comencé a escribir, de esos que me ayudan a no “sentirme solo”, los que dan ánimo, los que comentan tus escritos, los que te dan sugerencias, consejos maravillosos o simplemente un buen rato de conversación intercalada con algunas risas. Pero hasta hoy no había hablado a fondo de ninguno de ellos.

Y creo que ya va siendo hora de hacerlo.

Resulta muy curioso, pero desde hace un tiempo pienso en que hay una especie de “generación del 70”. La mayoría de estos amigos de los que hablo nacieron en torno a esa fecha, 1970, aunque hay alguna excepción honrosa, tanto por arriba como por abajo. Algunos todavía no han publicado nada, otros acaban de hacerlo, otros tienen varios libros ya en el mercado. Pero todos tienen algunas cosas en común: su capacidad de trabajo, su talento, su paciencia, su abnegación, su ilusión, sus ganas de llegar…

Yo estoy orgulloso, y más que orgulloso, agradecido, de poder decir que los cuento como amigos, que sé que cuento con ellos, igual que ellos cuentan conmigo. Lo sé. Me lo han demostrado en varias ocasiones.

No sabía muy bien cómo introducirlos, en qué orden, porque la verdad es que a los amigos, los amigos de verdad, es imposible catalogarlos por algún tipo de orden de importancia: todos aportan algo, todos dan algo. Creo que por ese motivo no he empezado a hablar antes de ellos. Pero hoy se me ha ocurrido un modo de hacerlo. La verdad es que es bastante fácil. Lo que voy a hacer es presentar a dos de ellos por cada entrada. Pero como soy también un poco retorcido, no me vale con eso, de manera que, además, cada pareja estará compuesta por un autor publicado y otro que no lo está, aunque estos se me acabarán pronto, seguro…

Así que allá voy.

Montse de Paz

Montse es una de las personas más altruistas que he conocido, sin duda. Y posiblemente la que más me ha ayudado cuando quise empezar a moverme con intención de publicar mis obras. Me ofreció consejo, me ofreció apoyo, me envió documentación de valor incalculable gracias a la cual, estoy seguro, pude llamar a la puerta de Sandra, mi agente. Una parte de los conceptos incluidos en los “estudios de mercado” que se han publicado en este blog, tienen como base esa documentación que Montse me envió cuando aún ni siquiera nos conocíamos más allá de un par de cruces de mensajes en un foro de literatura. Su calidad como persona está, pues, fuera de toda duda.

Y su calidad como escritora no desmerece en absoluto.

Montse ha escrito la friolera de 7 novelas, una infinidad de relatos maravillosos (lo último que le he leído es, simplemente, fantástico, increíble, de una humanidad fuera de lo común). Ella también está representada por Sandra Bruna. La novela con la que fichó por la agencia, Estirpe Salvaje, fue adquirida por Espasa en menos de dos meses. Si eso no es tener calidad… Recientemente ha salido al mercado, en concreto el día 7 de este mes de Octubre. El trabajo de la editorial ha sido estupendo. La portada es increíble, y la impresión interior muy cuidada. Un proyecto realizado con mimo, sin duda.

Sé que la novela está teniendo una buena acogida, sólo hay que ponerse a buscar por la red y leer los comentarios o las reseñas en alguna revista.

Es una novela de fantasía juvenil en la que se narra la historia de dos hermanos, Ruslan e Yvanka. Una historia que se puede leer de muchos modos, con la sencillez de un cuento para niños o la profundidad de una obra que habla de sentimientos encontrados, de crecimiento personal, de sacrificio… Pero que desde luego es difícil que deje indiferente a alguien. Algún que otro lector la ha devorado en tan solo un par de días. Digo yo que algo tendrá para que así sea…

Hace unos días me pidió que le hiciera un favor, un detalle que me llegó al corazón y me emocionó, pero del que por ahora no puedo decir nada. No os preocupéis, mantendré el secreto por poco tiempo.

Leonardo Ropero

De Leo ya os hablé fugazmente en la entrada anterior. Nunca le agradeceré bastante que me diera el empujón que necesitaba para convertir HIJOS DE HERACLES en una novela histórica. Tengo mucha fe puesta en esa novela, y en gran medida se lo debo a él. No se contentó con animarme, no. Además, la leyó y la corrigió, y me dio mil y un consejos a cada cual más útil.

Lo de Leo es de libro, y nunca mejor dicho. Él también tiene varias novelas terminadas, 5 si no recuerdo mal. Y claro, también tiene una larga lista de relatos. Para mí, es todo un ejemplo. Trabaja a diario 10 o 12 horas en un ambiente de stress absoluto, con una responsabilidad enorme. Llega a casa donde le esperan mujer e hijos, y aún así escribe y lo hace de manera envidiable.

He leído una de sus novelas. Se catalogará cuando se publique (porque se va a publicar antes o después), como fantasía épica. Pero creedme cuando os digo que eso se debe simplemente a que el mundo en el que sucede la acción no existe. Si la hubiera ambientado en la Europa medieval y efectuado un par de cambios hubiera colado perfectamente como novela histórica. Lo mejor de esta novela es que parece una historia deslavazada, un tanto escrita al “tun-tun”, es decir, sin orden ni concierto. Pero de repente, cuando llegas a las últimas páginas, de manera increíble cada pieza ocupa su lugar, cada pregunta encuentra su respuesta y la novela termina por dejarte un gusto de buena lectura impresionante.

Ahora está escribiendo una novela que he de confesar me tiene atrapado por completo. Es una especie de Thriller (o como se escriba), novela de aventuras, espionaje, conspiración mundial y no sé cuantas cosas más. La cuestión es que cuando empiezas a leer estás perdido, porque ya no puedes parar, la historia te atrapa y te subyuga, y te guía por senderos inesperados. Con cada quiebro de la trama te sientes más interesado por lo que sucede, y eso está al alcance de muy pocos.

Quedaos con su nombre. No tardará mucho tiempo antes de que empiece a sonar como un autor a seguir. Y entonces diré: ¡os lo dije!

Montse y Leo son, como digo, dos ejemplos, tanto a nivel personal como literario. Con ellos da comienzo una nueva “sección” en este blog, la dedicada a la “generación del 70”.

Pronto me daréis la razón los que os dejáis caer por aquí. Mientras tanto, yo puedo decir que cuento a Leo y a Montse como amigos. Dos buenos amigos. Y hay más.

27 comentarios:

Armando Rodera dijo...

Maravillosa entrada, Teo y qué razón tienes. Yo también conozco a Montse y no puedo más que atestiguar que todo lo que dices es cierto. Gran escritora y mejor persona.

Ella también me ayudó a mí prácticamente sin conocerme de nada. Me dió unos valiosísimos consejos para encauzar mis pasos en este intrincado mundo literario. Todavía no he obtenido los maravillosos frutos que vosotros habéis alcanzado, pero todo llegará...

Del otro autor me apuntaré el nombre, ya que tiene muy buena pinta. Seguro que en breve tenemos noticias de él.

Y sobre la generación del 70, yo también me apunto, porque nací en el 72. Soy de los que todavía no han publicado, pero sé que finalmente lo conseguiré.

Os invito a todos, y especialmente a ti, Teo, a visitar mi blog y/o la web que he creado sobre mi primera novela. Espero que os gusten. Me encantará recibir comentarios o que sean recíprocamente enlazadas con vuestras respectivas páginas.

vivenciasdeunescritornovel.blogspot.com/

www.elenigmadelosvencidos.es

Teo, espero que no te moleste que haya puesto el link de tu página en mi blog. Así contribuiré también a que te conozca mucha más gente...

Muchas gracias y un saludo

Martikka dijo...

Yo también soy del 72...Tal vez seamos una generación especial.

Belén dijo...

Pues yo noy de esa generación pero la rozo...
Es muy importante para aquellos que empezamos encontrar con gente que nos eche una mano para superar estos dificilísimos y duros primeros pasos. Gracias a Dios existe gente increible que nos ofrece su ayuda de manera desinteresada. Yo he aprendido mucho y continuaré aprendiendo gracias a todos ellos. También espero conseguirlo algún día pero si no lo consigo, habré encontrado grandes amigos a los que nunca olvidaré.

Blas Malo Poyatos dijo...

A mí parece que las generaciones de los 70 y de los 80 son las últimas que no se han visto dominadas ni por las consolas de videojuegos ni por los ordenadores. Teníamos que usar nuestra imaginación para divertirnos y jugabamos en la calle.

Ahora ya no hay calles donde jugar ni diversión "guai" que no pase por una pantalla y montones de chips. Lo veo tan triste... no son niños, son dedos pegados a un mando.

Un saludo

Francisco Javier Illán Vivas dijo...

Pues a mi me gusta la generación del 70, del 80, del 60, del 40... en todas ellas siempre hay gente que merece la pena conocer...
Y ojala los desastres ecológicos que se avecinan nos permitan seguir conociendo de la generación del 2030, 2040...

Javier Márquez Sánchez dijo...

Es cierto, paco, pero coincido con lo que apunta Blas Malo: es fácil advertir una grave falta de imaginación creativa en los chavales de ahora. Antes salías de ver Indiana Jones y corrías a jugar con tus amigos, a recrear ésas y otras aventuras. Pero ahora, la mayoría -siempre hay excepciones-, cuando quita el dvd, enciende la consola para jugar al videojuego de la peli.

Y así no...

Entrañable entrada, compi, y tan ilustrativa como de costumbre

Teo Palacios dijo...

Ninguna molestia Armando. Como ves, ya te he enlazado también. Ánimo y suerte con tus proyectos.

Teo Palacios dijo...

Martikka, así que tú también te apuntas? jajaja, pues bienvenida seas!! Al final voy a tener razón...

Teo Palacios dijo...

Totalmente de acuerdo, Belén. Es necesario que sepamos rodearnos de gente altruista y que pueda darnos, cuando menos, un buen consejo de vez en cuando. Por lo que me cuentan vas por buen camino... no lo dejes y sigue peleando por ello.

Un abrazo.

Teo Palacios dijo...

Blas, no puedo estar más de acuerdo contigo. A mi me entristece especialmente el día de reyes. Durante mi infancia, en el día de reyes las calles se llenaban de niños que mostraban orgullosos sus regalos a los amigos, y los compartían, y durante días la alegría de los niños riendo y jugando se hacía más patente de lo que ya de por sí era algo común. Hoy, sin embargo, el día de reyes las calles están vacías y los niños se encierran en sus habitaciones, en soledad, para teclear los botones del mando de su videoconsola.

Una pena.

Teo Palacios dijo...

Por supuesto, Paco. No quiero decir con esto en ningún caso que no haya gente, de generaciones anteriores y posteriores que no sean estupendos escritores y que haya por tanto que dejar de lado. En absoluto es esa mi intención. Como digo, algunos de los que hablaré son de una década distinta.

Pero, curiosamente, la mayoría roza esa secuencia de edad, si es que no está directamente dentro de ella. De ahí el título de la entrada.

Teo Palacios dijo...

Cierto, Javi

Yo recuerdo jugar a cualquier serie de dibujos animados: desde Comando G a Mazinger Z pasando por Banner y Flappi o Jackie y Nuca.

Ese espíritu, lamentablemente, se ha perdido por completo. Michael Ende, en un libro maravilloso, ya advertía sobre el peligro de que los niños dejaran de jugar en grupo y en las calles. Se trata de MOMO. Una lectura maravillosa de la que todos deberíamos aprender algo.

Capitán Nadie dijo...

Bueno, yo trataré de ser positivo y diré que confío en que siempre tengamos, en todas las generaciones, gente con imaginación y buenos sentimientos.
Por poner aquí un ejemplo, en plena era de las videoconsolas, de vez en cuando me tropiezo por el centro con una pandilla de chavales de unos 18 o 20 años que se dedican a jugar al rol, y entre mis amistades, hay algunos miembros de la generación de los 80 con gran capacidad creativa.
Admito, eso sí, que el panorama general es desalentador en lo que a imaginación y creatividad se refiere.

STB dijo...

Hola Teo. Tenía locaizada tu web, pero no este blog. Gracias al diario Druida he llegado a él.
Completamente de acuerdo. ¿Alguien puede decir algo malo de Montse? A mí, como a todos, también me ha brindado su ayuda de forma desinteresada, consejos, críticas, correcciones... y sin conocernos de más que unos pocos mensajes en sedice. Un cielo de persona.
A leonardo no le conozco, pero tomo nota.
Te enlazo en mi modestillo blog.
Y me sumerjo por tus entradas, que tienen muy buena pinta...

STB dijo...

Ah, por cierto: 1971 ;)

B. Miosi dijo...

No soy de la generación del 70, pero conozco a varios en los foros a los que asisto, de esa generación, y sí, creo que hasta la de los 80 podría decirse que hacían más uso de la imaginación que de la velocidad de los dedos jugando video juegos. También los juguetes vienen ahora sólo para mirarlos, no hay magia en ellos, excepto perfección y belleza. Y los libros... ¿qué niños van a las bibliotecas? Recuerdo que era para mí un placer inmenso ver las cantidades de libros que tenía por delante cada vez que iba a una.

No estoy muy segura que sea la generación del 70 la que actualmente sea la que más escritores ha dado. Tal vez sea porque son de tu generación que te entiendes más con ellos, pero te aseguro que la escritura ha dado grandes genios en todas las generaciones.
De acuerdo. Tal vez ahora exista más facilidad para comunicarse, este medio es una prueba de ello, lo cual no quiere decir que exista hoy más predisposición que antes a la escritura. No cabe duda que la idea de poseer un blog hace unos diez años era casi una utopía. Actualmente hay escritores que tienen más de 70 años y se mueven en los blogs como peces en el agua.
¡Ah, la tecnología!
Unificadora de generaciones...

Buen tema, Teo, como siempre, un placer,
B. Miosi

B. Miosi dijo...

Teo: Me olvidaba decir que yo también admiro mucho a Montse. Es una persona estupenda, colaboradora, optimista y para nada egoísta, lo mismo puedo decir de ti.

No conozco a Leonardo Ropero, pero si tú lo recomiendas como buena persona estoy segura que así ha de ser.

Besos!

Armando Rodera dijo...

Veo que se ha animado el debate, eso está bien.

¡¡Por favor, Teo, que recuerdos!! Mazinger Z, Banner y Flappy, Comando G. Esos tiempos nunca volverán, lastimosamente.

Para los que no seais de Madrid os será difícil a no ser que luego haga gira por vuestras ciudades, pero sobre este tema os recomendaría encarecidamente la obra de teatro "Espiniete no existe", de Eduardo Aldán. Os vais a hartar de reir y emocionaros a partes iguales, una maravilla.

Pero si, nosotros jugábamos en el parque, leíamos en casa o en la biblioteca (no había internet, así que los trabajos de clase se hacían allí, o no?) y creo que eramos más felices. Tanta videoconsola, chats, sms y chorradas varias tienen el cerebro de los muchachos reblandecidos. Hay excepciones, por supuesto, pero somos diferentes generaciones.

Un saludo a toda la gente de bien que visita este magnífico blog.

Teo Palacios dijo...

Bienvenido, Capi

Sí, siempre habrá quien desarrolle su imaginación y quien se dedique a juntar letras para contar historias, ¡afortunadamente! Sin embargo, tal vez porque yo ahora me muevo en este mundillo, hay una gran cantidad de personas incluidas en esa franja de edad que lo está intentando, y muchos, con gran talento. Tú mismo, por ejemplo...

Teo Palacios dijo...

Buenas, STB

Pues ya ves, por aquí andamos dejando algún que otro pensamiento de vez en cuando. Respecto a Leonardo Ropero, sí lo conoces sí... sigue simplemente el enlace hasta su página y verás como no te engaño.

Un abrazo!

Javier Pellicer dijo...

Coincido completamente contigo, amigo Teo, Montse es una de las mejores personas que he conocido (aunque sea sólo a través de e-mails). A mí también me ha ayudado mucho, con consejos que seguro me servirán, cuando logre despegar como escritor (me siento confiado). Es una bellísima persona con una generosidad poco común. Estoy esperando que me llegue Estirpe Salvaje, me muero por leer la novela, todo el mundo habla genial de ella.
Un saludo, Teo, voy a agregarte a mis blogs favoritos, veo mucha vida en tu rinconcito. Igualmente, estás invitado al mío.

Elisabet dijo...

Teo, ¡lo que me estaba perdiendo! Aunque he acabado este hilo roja como una frambuesa, ja,ja.

Bueno, los setenteros tenemos varias características curiosas... Entre otras, somos muchos por lo del baby boom. Y quizás sí que somos una de las últimas generaciones "salvajes", en cierto sentido :)

"Yo recuerdo jugar a cualquier serie de dibujos animados: desde Comando G a Mazinger Z pasando por Banner y Flappi o Jackie y Nuca." ¡Dios mío, parecemos hermanos! Yo también jugaba a todo eso y más... ¡Aún me sé las canciones de memoria!

Gracias por mencionarnos con tanto cariño y respeto. Me encanta "salir" junto a Leo. Oye, podríamos formar un grupo virtual tipo los "inklings" pero a lo moderno, ¿no crees? :)

Voy a leer y comentar los otros posts, que prometen.

Teo Palacios dijo...

Bienvenido, Javier

Estoy seguro de que disfrutarás de la lectura de Estirpe Salvaje. Ya nos contarás.

Saludos

Teo Palacios dijo...

Uy!, Eli, no sabía que nos habías salido tímida :P ¿De modo que seguimos acumulando cosas en común? Junto a la observación de las estrellas y no sé cuantas cosas más, ahora jugábamos a lo mismo de pequeños... Aunque supongo que eso es algo normal. Seguro que la mayoría de los que se dejan caer por aquí pueden seguir la letra de esta canción:

"D´artacán, D´artacán, corriendo gran peliiiigrooooo..."

(alguien se anima a seguir?)

Javier Pellicer dijo...

"Dartacan, Dartacan, persiguen al malvado.
Dartacan, Dartacan, y si esta vez fracasan pronto daran con él..."

Aunque mi preferida era Ulises 31, y Dragones y Mazmorras... ya por entonces sentía predilección por la fantasía y la ciencia ficción...

Y sí, Teo, estoy disfrutando muchísimo con Estirpe Salvaje. Lo conseguí ayer y ya he leído la mitad, la historia y los personajes me han absorbido.

Un saludo.

Leonardo dijo...

Hola a todos; hace un millón de años que no me paso por aquí; el trabajo, ya sabéis...

En primer lugar, he de reconocer que me han sonrojado tus palabras; muchas gracias, amigo. Pero hay un detalle que has ocultado: tengo un magnífico corrector y consejero que se llama Teo Palacios.

En cuanto a Montse -creo que siempre seguiré llamándola Eli- no puedo decir nada que mejore vuestras palabras. Es una persona increíble que escribe maravillosamente bien, ¡y con una productividad asombrosa!

En otro orden de cosas, estoy muy de acuerdo con lo que dices. Los que nacimos en aquella década -en mi caso, cuatro años antes- jugábamos más en la calle, no estábamos rodeados de tanta diversión electrónica porque simplemente no existía, pero además leíamos más porque en la tele sólo había dos cadenas horrorosas. Era facilísimo encontrar estanterías repletas de excelente ciencia ficción, por ejemplo.

No obstante, poder ejercitar la imaginación no es lo más importante, en mi opinión, sino la cultura. Leer mucho, estudiar mucho, hacer preguntas sin respuesta...

Con esos ingredientes, seguirán surgiendo grandes talentos en la literatura -y algunos intentaremos llegar a serlo algún día ;).

Un fuerte abrazo.

Teo Palacios dijo...

Leo, poco hay que corregir cuando la obra es buena. En todo caso, alguna idea y algún comentario, pero poco más.