martes, 18 de noviembre de 2008

Pero... ¿hay o no hay crisis?

Hace unos días, un escritor que vive en otro país cuya primera novela será publicada en España dentro de unos meses, me comentaba que estaba preocupado. Hasta su país llegaba la famosa palabra tan de moda en los últimos tiempos: CRISIS. Y me preguntaba cómo se vivía el problema económico que se está viviendo en el mundo en el sector literario español. Y me hizo pensar.

Que la situación económica no es muy buena es algo que salta a la vista. En España se habla de crisis a diario, de recesión económica, de lo que se va a hacer, o lo que debería hacerse, para solucionar este tema. Y desde luego no es un problema local, puesto que está la famosa reunión en EEUU para buscar soluciones.

Que yo sepa, entre los que visitan este blog no hay ningún economista, pero sí unos cuantos escritores. Y como escritores (independientemente de lo que pueda interesarnos o no las posibles causas y soluciones de los problemas económicos) la cuestión que sin duda nos interesa es: ¿está afectando o no la crisis al sector editorial?

La verdad es que es un tema sobre el que ya había tenido referencias en los últimos meses. Durante el verano, supe que una editorial con los derechos en España de una de las sagas más vendidas a nivel mundial de los últimos años, se había quedado de repente sin distribuidora. Al parecer, la distribuidora en cuestión se había venido abajo dejando a la editorial con una buena cantidad de libros sin distribuir, metidos en los almacenes y una cantidad considerable de dinero sin pagar.

Podría parecer una tontería, pero si nos ponemos a pensar un poco, lo cierto es que no lo es. La editorial en cuestión se ha encontrado con un problema más que serio. Se me ocurre, por ejemplo, que aquella distribuidora con la que la editorial intente llegar a un nuevo cuerdo, procurará apretar el margen de beneficios tanto como sea posible sabiendo que la editorial se ha quedado colgada, como es lógico puesto que al fin y al cabo se trata de una empresa que busca beneficios, lo que contribuirá a una merma en los beneficios de la editorial, quien, a su vez, intentará apretar a sus autores tanto como sea posible para minimizar las consecuencias.

Y esto es sólo uno de los efectos que la pérdida de esta distribuidora tiene en una sola editorial. Se puede pensar en las librerías que habrán quedado sin recibir sus pedidos, por ejemplo, con la consecuente pérdida de ventas. O en los autores que hayan visto retrasados sus cobros como consecuencia de todo esto.

Y como digo eso es solo una editorial. Sin duda, la caída de la distribuidora habrá afectado a otras varias.

Más o menos por las mismas fechas, esto es, durante el verano, y de fuentes distintas a las que me habían hablado sobre el tema de la distribuidora, me comentaban que los editores eran reacios a adquirir nuevas novelas y el ambiente general era un tanto pesimista. De hecho, parece que hubo incluso quien retrasó el envío de nuevas obras a las editoriales, porque el ambiente no era el mejor.

No dudo de que uno de los motivos de ese momento era la cercanía de las vacaciones estivales, pero que en la mente de todos estaba la palabra “crisis” es algo más que probable. Tampoco dudo que la debacle de la distribuidora que os comento levantaría temores, pues al fin y al cabo el mundo editorial es casi un círculo cerrado, en el que las noticias vuelan, y todo está interrelacionado. Por tanto, podría parecer que el ambiente editorial está de capa caída.

Y sin embargo, también he podido leer que las cosas marchan bien para las editoriales.

Por un lado, la feria de Frankfurt parece que ha sido un éxito total, en el que todo el mundo ha vendido lo que iba ofertando y más, y se han cerrado negocios a mansalva.

Por otro lado, en el blog de Roca Editorial, hay una entrada más que interesante, de la que extraigo algunos datos:
A mediados de Mayo, se habían vendido 3114000 ejemplares, 900000 más que en el mismo periodo del año anterior, un 40% más.

Llevemos esto a datos más entendibles: en los 3 primeros meses de 2008, se habían vendido tanto como en los 6 primeros meses del año anterior. Es decir, que en 3 meses, el mercado editorial español ha facturado prácticamente la mitad de lo que facturó durante todo el año pasado. No me parece que eso sea un ambiente de crisis precisamente…

Otro dato: durante la feria del libro de Madrid, hubo 20 casetas más que en el año pasado. Y además, las ventas, según algunas fuentes, crecieron en un 15% respecto a las de la feria del año anterior. De nuevo, no parece que eso indique crisis alguna. Y menos cuando el propio director de la feria dice claramente que la crisis no se ha dejado notar.

Entonces…¿hay crisis en el mercado editorial o no?

Desde luego, no tengo todos los datos en la mano, pero a mi no me lo parece, en absoluto. Ahora bien, lo que sí me parece es que hay cierta precaución. Los editores no terminan de arriesgarse y buscan valores seguros, (recordemos que aunque para los escritores no lo sea, el mundo editorial es negocio, negocio y más negocio) obras con las que obtener beneficios.

Y eso para los autores noveles es un problema, porque cierra puertas, sin duda.

Esto hace que se cree un inconveniente añadido: el autor novel se impacienta, intenta buscar salidas fáciles para sus obras… y hay quien intenta aprovecharse de ello.

En futuras entradas, tengo la intención de hablar sobre este tema, pues desgraciadamente, no son pocos los escritores que caen en los cantos de sirena de determinados individuos, que llegan incluso a cometer actos fuera de la legalidad para obtener beneficios a costa del escritor.

11 comentarios:

Blas Malo Poyatos dijo...

Varias editoriales me han dicho que no aceptan manuscritos de autores noveles simplemente "por el panorama de recesión que afecta al mercado editorial"

Los noveles somos un riesgo que en vacas flojas pocos quieren asumir.Al igual que ya en todos los negocios, habrá subcontratación de tareas y cunado una subcontrata quiebra, todo es como un dominó. Como está pasando en la construcción.

Por otro lado, si estamos en crisis, es más barato comprar un par de libros de lectura que irse una semana a Budapest, por ejemplo; puede ser un motivo de incremento de ventas. Y si por la Red es más ecónomico que comprar en la tienda física, ahí tienes el incremento de ventas online.

Un saludo

Susana Eevee dijo...

No podría estar más de acuerdo con Blas. Seguró que los noveles lo tendremos muy complicado para publicar en tiempos de crisis.
Por otro lado, el consumo relacionado con el ocio no sólo se está refrenando: también está tomando nuevas direcciones.

Teo, creo que has resumido muy bien la situación editorial que se nos avecina, y que cada vez se apostará más por los valores seguros, tanto en autores como en género literario.

En cuanto a lo de que el autor novel se impacienta, etc... Uf, menudo tema. Es que timadores y aprovechados los hay en todos los ámbitos, y el de la edición no iba a ser menos.
Esta "impaciencia" por ver su libro publicado lo he observado en un montón de escritores noveles. Creo que caen en el error de querer ver cuanto antes su obra en formato libro y eso les lleva a aceptar condiciones de publicación que, aun dentro de la legalidad, rayan la estafa. El resultado de estas ediciones nunca es bueno, ni es el mejor camino para forjarse un futuro como escritor.

B. Miosi dijo...

Teo, qué tema tan interesante el que tocas hoy. Yo también he leído que las ferias internacionales de libros han sido grandes éxitos, y que hoy en día los libros se venden más que nunca, no sabía lo de la distribuidora, me imagino que las editoriales que dependían de ella están caóticas, pero no sé si achacar ese problema a la recesión internacional o a algún otro asunto que ella se traiga entre manos, (mala administración, cambio de gerencia, de dueños, etc.) por lo que no puedo opinar.
Pero como dice Blas, tal vez sea oportunidad para vender más libros, pues es un recurso que podría sustituir pasatimepos más costosos.
En cuanto a la desesperación de los escritores noveles por publicar, es un problema que siempre ha existido y seguirá existiendo con o sin recesión, las editoriales tienen mucho cuidado al recibir autores nuevos, y muchos de los que se quejan no tienen un buen material en sus manos aunque con sinceridad así lo crean. Es la verdad.
No recomiendo para nada publicar en co-edición, ahí sí que la pérdida es total, tiempo, dinero, esperanzas, todo. Para tal caso, existe una editorial que es gratuita: Bubok, parece que es bastante seria y hay algunos autores conocidos que ya están publicando por allí.

Saludos, compañeros!
Blanca

Javier Márquez Sánchez dijo...

Un post muy interesante Teo. Y un tema complejo. Es verdad que se están vendiendo muchos libros, más que en años anteriores, y es verdad que siempre se ha dicho que los periodos de crisis son buenos para los libros por una razón evidente: la gente sale menos y lee más.

Pero eso no significa que sea bueno para el mercado editorial. Esto es como cuando se habla de "salvar la economía mundial", y no estamos refiriendo a EEUU, Europa, Japón y poco más. Pues eso.

Que los grandes sellos venden sin parar pero los medianos y pequeños se ven muy castigados por casos como el que comentas de esa distribuidora, o por la falta de confianza de los bancos, que ya no les dan la misma "cuerda" para sus gestiones...

Conozco casos de algunos jóvenes autores muy ilusionados con sus priemros acuerdos editoriales que, en el último momento, han visto rotos por "problemas diversos", eufemismo empleado para decir "no arriesgamos más de lo necesario".

Pues sí, en mi opinión la cosa está fea, tal vez no para Planeta, Pérez Reverte y demás, pero sí para nosotros, humildes autores no tan populares...

Saludos a todos

Armando Rodera dijo...

Interesante entrada, Teo y muy en boga viendo la época que vivimos. Yo creo que no hay crisis en el sector, al revés. Pero como en muchos otros aspectos de la sociedad, puede afectar de una u otra manera.

Igual la gente prefiere comprar libros en vez de ir al teatro o a la ópera, aunque sean de libros bolsillo. Pero naturalmente en todos los sitios hay recortes. Muchas empresas se agarran a la archiconocida crisis para aligerar lastre y despedir a empleados. Ya sabemos que si en vez de un 60% de beneficios han tenido sólo un 45%, pues la culpa es de los pobres curritos.

Pero si es verdad que algo se nota o tienen la excusa perfecta. Para los escritores noveles está chungo, ya que se van a apoyar en los consagrados. Ahora pueden cambiar la consabida carta de rechazo argumentando que con la crisis mundial está muy malita la cosa. Y las editoriales pequeñas no se arriesgan, están recortando producción. Por ejemplo una editorial que trabaja con noveles como Maghenta no va a editar más de momento.

Así que habrá que atarse los machos y ver como evoluciona todo esto.

Saludos

Elisabet dijo...

Teo, ¡salió la CRISIS!!! Bueno, hay al menos un par de cosas que incrementan sus ventas en tiempos de crisis: los pintalabios y los libros. Blas, Blanca y los demás colegas lo apuntan muy bien: en tiempos turbulentos la gente busca evasión barata, y un libro... ¡ya me dirás qué cosa te da más por menos!, como diría un personaje de Pérez Reverte (ya que lo mencionan por ahí arriba)

En la entrevista que me ha hecho Paco Illán justamente me pregunta por esto. Si os apetece leerla, ya sabéis, paseíto por mi blog, allí está el enlace.

Y si alguien quiere que le envíe un suculento pdf sobre el porqué y los entresijos de la crisis (realizado por un consultor amigo mío, muy versado en economías y muy cáustico, también) se lo puedo mandar por e-mail. ¡Aclara unas cuantas cosillas! Aunque ya casi todas las sabemos, pero siempre va bien estar más enterado.

Y como dicen los sabios abuelos, a aguantar fuerte la ola como venga, que otras peores hemos pasado.

Elisabet

Teo Palacios dijo...

Sin duda, como siempre,una crisis castiga más a los pequeños que a los grandes. Planeta, por ejemplo, no va a cerrar, aunque la crisis durara 5 años. Tiene dinero suficiente (y editoriales pequeñas de las que deshacerse llegada la necesidad) para capearla sin problemas.

Otra cosa son las pequeñas, las que la inversión la ponen una o dos personas, el trabajo de su vida... ahí la cosa se ve mucho más apurada. Y ese es el problema para el Novel. Planeta, Timum-Mas, Minotauro, Random House Mondadori, etc etc... no aceptan generalmente autores noveles... ese es trabajo de las editoriales más pequeñas, pero si éstas están con el agua al cuello... nadie apostará por los nuevos. Y si ya está dificil y los plazos en el mundo editorial son larguísimos (algo que jamás entenderé), haciendo que de forma habitual el autor novel se desespere y busque otras opciones, como la co-edición, con el panorama actual esa tendencia se multiplica, y se multiplican también aquellos que quieren aprovecharse del novato.

Por eso, ¡CUIDADO!

Esther dijo...

Sí, la cuerda se corta por el hilo más débil. No sé cómo estará la cuestión en Argentina, pero aquí, en cierta forma, vivimos en una suerte de estado de crisis permanente...

Tienes razón, Teo. La desesperación y la urgencia son malos consejeros. !Esperaré las próximas entradas que anuncias!

Un abrazo,
Esther

Anónimo dijo...

Hola, soy Leonardo. Blogger se niega a reconocer mi contraseña; ya me ha ocurrido varias veces... En fin, ahí va mi comentario.

La verdad es que yo nunca había vivido una situación de crisis como ésta. Cada vez que me toca decirle adiós a un compañero porque no se le ha renovado el contrato se me hace un nudo en el estómago, y últimamente he tenido que decir demasiados adioses.
El mundo editorial se verá afectado, supongo, de la misma forma que el resto de las empresas: las fuertes sobrevivirán y las débiles -que no necesariamente pequeñas- se hundirán. ¿Afecta eso al autor novel? No lo sé, sinceramente. Es lógico que las editoriales no quieran correr riesgos ahora, pero tampoco los corrían antes. En este país, para publicar con rapidez un libro, o sales en la tele o te dedicas a la política. A los demás les espera un mínimo de dos años de pelea, siempre y cuando, además, tengas una novela capaz de agradar a un editor.
Cuando mi primera novela va la luz, habrán pasado dieciocho meses desde que firmé el contrato. Quizás ahora con la crisis se demore aún más. En este mundo, amigos, hay que tener paciencia.
Y la crisis pasará.
Un saludo.

Teo Palacios dijo...

Denúncialos, Leo!!!!! jejeje

Sí, la crisis pasará antes o después, lo único que hay que hacer, si se puede, es mantenerse a la espera.

En cuanto a tu novela, pues mira... ya estás un montón de meses más cerca que yo de publicarla...

Un abrazo!!!

Teo Palacios dijo...

Esther, hablaré de ello, hablaré... hay mucho que contar sobre el tema...

Un besazo!