lunes, 8 de diciembre de 2008

Vacío

Esa es la sensación con la que acabé el sábado a las 4:01 h. de la mañana. Llevaba ante el ordenador unas 10 horas (casi sin descanso), pero no quería dejarlo…

Estaba escribiendo las últimas páginas de PECADO CAPITAL.

Empecé el proyecto a finales de Marzo, así que han sido 9 meses muy intensos. No sabéis cuánto. Para empezar, la historia, como siempre me pasa, se ha desarrollado por cauces que no eran los previstos cuando la descubrí y algo me empujó a escribirla. Fue durante un viaje a la ciudad de Lerma, dónde conocí a su famoso Duque, el maravilloso palacio que levantó en la villa, la singularidad de su historia, de su ascenso en la Corte española de Felipe III y su posterior caída en desgracia.

Pero también conocí allí la historia de otro hombre mítico para la historia de España: el Cura Merino, héroe de la guerra de independencia contra los franceses.

Tanto me impactaron los dos personajes y su entorno que decidí escribir sus historias. La idea original era enlazar la historia de ambos en una misma novela, narrando lo que ocurría en una época y otra de la historia mientras que el Duque iba levantando en Lerma edificio tras edificio, gastando una fortuna inmensa en ello mientras que España se encontraba en la más absoluta de las ruinas y el cura emboscaba a los franceses hasta el punto de desesperar a Napoleón.

Esa era la idea original.

Pero… ¡Ay!, las novelas tienen vida propia

Como tenía que comenzar a documentarme con alguno de los dos personajes, me daba igual cual, hice un rastreo por internet sobre libros que hablaran de uno y otro. Del Duque había más información disponible, así que me decidí a empezar por él. Y el primer libro que compré para iniciar la investigación: El Duque de Lerma, Realeza y Privanza en la España de Felipe III, le dio un vuelco total al planteamiento de la historia.

La vida política del Duque, y sus problemas personales y familiares, eran tan profundos, tan intensos, que la idea de centrar su historia en base a las construcciones en Lerma no se sostenía por ninguna parte. Aquellas construcciones eran el efecto, y no la causa, de la importancia del Duque.

No podía, por tanto, mezclar su historia con la del Cura Merino.

Durante un tiempo intenté casarlas, buscarles vínculos, tenía incluso pensado cómo se presentarían los cambios entre una época y la otra… Pero nada… la novela empujaba por otro lado y ante eso, amigos, hay que rendirse. Y hay que rendirse porque si fuerzas algo hacia dónde no quiere estar, el resultado es antinatural, la historia se resiente, deja de parecer verídica para convertirse en algo artificial y pierde toda la frescura, o la profundidad, que realmente debería tener.

Durante los tres o cuatro primeros meses prácticamente no escribí nada. Me dediqué a investigar, a leer, a tomar notas, a conocer a cada uno de los personajes que aparecen en la historia, porque absolutamente todos, menos una honrosa excepción, son personajes históricos, y lo que se cuenta acerca de ellos es cierto, o al menos, todo lo cierto que ha llegado hasta nuestros días.

Al final, los títulos de la bibliografía que he consultado para escribir esta historia suman un total de 48. No todos son libros, claro; hay muchos ensayos, artículos, documentos antiguos a los que pude acceder gracias a la maravillosa herramienta de Google Books… y evidentemente no he leído de cabo a rabo esos 48 títulos. Algunos sí, otros sólo los he consultado para buscar determinada información. Pero las horas dedicadas a la investigación de esta novela han sido innumerables, tres, cuatro o cinco veces más de las dedicadas a escribirla.

Y claro, como la obra va por dónde ha querido (aunque tenía un esquema de 40 folios que he seguido escrupulosamente con lo que debía ir contando en cada capítulo), el resultado es un tanto… ambiguo, extraño, no sé… Me explico: No se trata, desde luego, de una novela “al uso”. Me refiero a que no tiene una estructura novelesca, con sus descripciones sobre personajes, lugares y demás. Estas cosas existen, claro, a lo largo de la novela (existen de modo incluso fanático, porque me he negado a describir cualquier lugar o físico de persona de la que no tuviera una idea clara). Pero no es una novela del tipo a las que estamos acostumbrados. Sin embargo, no es tampoco una crónica de lo ocurrido, porque los personajes tienen una importancia terrible a lo largo de la novela. De hecho, todo lo que se cuenta es para explicar los motivos de por qué cada personaje actuó de tal o cuál forma. Tiene además, mucho de libro de historia, de divulgación histórica me refiero. Se habla con profundidad de los acontecimientos nacionales e internacionales que se suceden a lo largo de los años. Por ejemplo, la importancia de los problemas económicos está patente en todo el libro. También las relaciones internacionales. Hablo con muchos detalles y profundidad de temas como la Paz de Vervins, la guerra de Saboya, y de otros como la triunfal entrada de la Reina Margarita en Madrid con motivo de su boda.

Algunos tal vez crean que aportar tantos datos históricos sea un error, que puede apartar al lector de la obra. No estoy de acuerdo. Creo que, sin todo ese ambiente, sin conocer todos los detalles de lo que ocurría a su alrededor, sería imposible entender las motivaciones de los personajes. Y en esta obra lo importante son, sin duda alguna, los personajes.

Os pongo un ejemplo:

Francisco de Sandoval y Rojas comenzó su vida en la corte como Marqués de Denia. Pero su casa, aunque tenía una antigüedad mayor o al menos igual que la de Medina-Sidonia, u otras, se encontraba en la ruina. Y llevaba así varios siglos… Sin conocer cuál era la verdadera situación de la familia Sandoval, no podemos entender por qué Francisco se lanzó a degüello, a por todas, arriesgándolo todo por conseguir crecer en la Corte. Por eso, el primer capítulo, en primera persona, relata lo que ocurrió con la familia Sandoval desde antes de los Reyes Católicos hasta la aparición de Francisco de Sandoval. Una vez conocemos todos esos detalles, y vemos que Francisco toma la decisión de hacer CUALQUIER cosa por obtener en la Corte la posición que su familia merece, el entendimiento del personaje es total. Por supuesto, no significa que estemos de acuerdo con todo lo que hizo para conseguir sus objetivos. Pero podremos ponernos en su lugar y entender qué lo lleva a todo eso.

Y eso se puede aplicar a todos los personajes.

Ha sido, como digo, un proceso muy intenso, en el que muchas veces dudé de si sería capaz de sacarlo adelante. El esfuerzo ha sido enorme, en tiempo, dedicación y dificultad.

Alrededor de las 3 de la mañana del sábado me sucedió algo que, hasta ahora, no había sentido. Estaba en el momento álgido de la novela, cuando el Duque es… bueno, jejeje, el momento álgido de la novela, no daré detalles. Bien, en ese momento me invadió una tristeza inmensa, pude vislumbrar lo que sintió ese hombre en aquellos días que resultaron terribles para él. Sentí además cómo algunos de los personajes de la novela se asomaban a la pantalla del ordenador desde detrás de mi sillón, leyendo el desenlace de sus vidas. La sensación fue tan intensa que todavía ahora, escribiendo esto, los vellos se me ponen de punta. Algo muy, muy extraño.

La cuestión final es que terminé, al fin, mi tercera novela, sin duda, el proyecto más ambicioso y complicado que he iniciado hasta ahora. Durante el camino me he vaciado, como decía al principio. Me ha dejado agotado y exhausto, sin fuerzas para iniciar una nueva historia por el momento, aunque tengo ya la idea de lo que serán mis dos próximas novelas. Como le dije a un buen amigo cuando me comentó que iba a comenzar a escribir su primera novela, esto se trata de un veneno que se te mete en el cuerpo y ya no puedes parar.

Pero por ahora, tengo mi dosis de antídoto.

21 comentarios:

Arwen Anne dijo...

te entiendo perfectamente, yo estoy escribiendo una y te puedo asegurar que la historia va por un camino muy distinto al que yo tenía en mente, pero también te puedo decir que me gusta que sea así, porque tiene pasajes que jamás llegué a pensar pudiera escribir. No se cuando la terminaré. Cuando he ido a hacerle algunos arreglos, la historia se ha adueñado de mí y me lleva en vez de ser yo quien la lleve, pero mira, la dejo porque me enseña paisajes increibles, sentimientos unicos e ilusiones inenarables. No se que sentire cuando la termine, pero te felicito por haberla terminado tú.

Te felicito. Y recuerda que me tienes que dar un autografo cuando nos veamos el sabado en la feria del libro, me tienes que decir si es en tomares o en aljarafe, y me tienes que confirmar la hora.

Te deseo lo mejor del mundo, y ojala que muy pronto puedas publicarla, yo estoy deseando de leerla

Belén dijo...

¡¡Enhorabuena!! Ya estoy deseando leerla. A ver si Sandra espavila y empieza ya a colocar tus novelas. Lo que no entiendo es por qué te sentiste vacío... yo me hubiera sentido llena, satisfecha, contenta de haber alcanzado un fin...
Pienso que estos meses de arduo trabajo te serán recompensados. Nunca es tarde si la dicha es buena. Te espera un futuro fantástico en este mundillo. El trabajo obtendrá sus frutos.
Y ahora... ¿cuál será tu próximo proyecto?

Teo Palacios dijo...

Arwen, he de confesar que yo esperaba tardar bastante más tiempo en terminar esta historia. Como digo, ha resultado un proceso tremendamente complicado y árduo, al que he dedicado una enorme cantidad de horas, renunciando a muchísimas cosas y sacrificando más que nunca antes.
Interiormente, desde luego, merece la pena, eso es evidente.

La cuestión es quedar satisfecho, que al final, quede un poso de buen sabor. Y por lo que cuentas, lo estás consiguiendo, así que ánimo y adelante.

En cuanto a los datos de la conferencia, los acabo de poner en los comentarios de la entrada anterior.

Nos vemos en unos días!

Teo Palacios dijo...

Pues veras, Belén... me sentí vacío porque me vacié en el proyecto, no dejé nada para mí, entregué todo lo que tenía. Podemos decir que me "enamoré" de la historia, le entregué la vida y al concluirla, el sitio que ocupaba estaba desierto.

En cuanto a Sandra... hoy mismo me ha dado una noticia magnífica y maravillosa. Realmente, algo increible. De cualquier modo, esperaré unos días a que se confirme para poder anunciarlo a bombo y platillo. Alucinado me he quedado hoy... pronto, lo prometo, os lo cuento.

Sobre mis próximos proyectos. Tengo dos, otra novela histórica y la continuación de mi primera novela, LA PIEDRA DE ALDUR, que pertenece al género de la fantasía épica. Aún no he terminado de decidir cúál escribiré primero, ahora mismo me siento sin fuerzas para iniciar un proyecto largo. Aunque me apetece escribir algo másligero, sin tanta necesidad de documentación y que me permita dejar volar la imaginación. Además, tengo que enviarle comentarios sobre sus novelas a algunos autores, así que me dedicaré a eso y tal vez a escribir algún relato, que hace tiempo no lo hago.

Como digo estoy vacío, y ahora, hay que volver a llenarse antes de empezar a verter de nuevo.

Un abrazo.

Arwen Anne dijo...

Teo, he recogido los datos, nos vemos allí el Sabado, mucha suerte de antemano

Blas Malo Poyatos dijo...

Cuado se acaba una historia, una actividad, en la que nos hemos sumergido en sus personajes, en sus vidas, enseguida viene la pregunta: ¿y ahora, qué?

Continuar, por supuesto. Todo fluye.

Tras mi primera novela estaba exhausto como si hubiera cerrado un ciclo. Pero necesitaba empezar otro. Dos meses necesité para una buena inspiración.

Y en la recta final de mi siguiente novela ya tengo en mente otra historia diferente, que estoy deseando empezar, ¡incluso simultanear! en estas navidades.

Veneno, puro veneno.

Un saludo

Armando Rodera dijo...

Te entiendo perfectamente, Teo. Yo también me quedé vacío cuando acabé mi primera novela, me faltaba algo. Y con la segunda la sensación fue diferente, algo menos intensa, pero también estaba ahí. Es como si nos arrancaran algo.
Desde luego por lo que cuentas tiene muy buena pinta tu obra. He estado varias veces en Lerma, tomando algo en su Parador o comiendo un corderito en sus sitios típicos de la plaza principal. Y la novela histórica me encanta, así que cuando te la publiquen habrá que ponerla en mi larga lista de pendientes.
Y sobre las buenas noticias te doy mi más sincera enhorabuena. Ya nos contarás los detalles...
Un saludo.

Lola Mariné dijo...

Hola, he llegado hasta aquí porque he sentido curiosidad al leer un comentario de Arwen en su blog.
Lo primero es darte la enhorabuena por esa novela recién terminada y por esa presentación que tienes en puertas.
Yo terminé una novela en octubre, y la verdad es que no sentí ese vacío, al contrario, me senti muy satisfecha y relajada después de 9 meses obsesionada con la historia y los personajes.
Decidi tomarme unas pequeñas "vacaciones" e inicié mi blog (una nueva obsesión, jeje), pero no puedo pasar mucho tiempo sin inventar historias y tener que contarlas, asi que ya me he embarcado en un nuevo proyecto.
Un saludo.

Javier Márquez Sánchez dijo...

Es fantástico, Teo, enhorabuena. Me encanta esa sensación, a la vez dulce y amarga, de ponerle el punto final a un libro. Y es cierto, tienes una sensación de vacío asombrosa. Pero después no puedo dejar de pensar: "vaya, eso lo he escrito yo"...

Y por lo que llevo leído (sí, amigos, soy un gran afortunado al disponer de una primera copia del manuscrito), puedes estar plenamente orgulloso, porque tienes entre manos una obra maravillosa. Con gran equilibrio de trama y documentación, un ritmo excelente, unos personajes muy vivos y un clima que engancha hasta el final...

lo dicho: ¡ENHORABUENA!

Susana Eevee dijo...

Hola, Teo.
Bien, todos hemos pasado por esa sensación, extraña, satisfactoria, de terminar una novela. Los últimos días de escritura sentimos que todo se acelera y que es más intenso. Tenemos la necesidad de escribir del tirón hasta llegar a ese final que, como tú muy bien explicas, nos vacía.
Pero lo que más me ha llamado la atención de tu entrada es esa sensación de sentirte observado por los personajes, como si ellos mismos se asomasen a su propia historia para revivir los acontecimientos de su vida. Comprendo que se te hayan puesto los vellos de punta, Teo. No hay que olvidar que los protagonistas de "Pecado Capital" son REALES, que un día existieron, por lo que esa pretensión que tenemos los escritores de presentar lo fictitio como real, en tú caso, se hace más cierto que nunca.
Enhorabuena por tu tercera novela; deseo que te traiga muchos éxitos, ya que es un trabajo importante que seguro será valorado muy positivamente.
Un abrazo.

LETRAWEB dijo...

Recién descubro tu blog. Me ha interesado todo lo que planteas. Te seguiré leyendo. Enhorabuena.

Saludos y feliz fin de semana.
Bye

Arwen Anne dijo...

espero que este haciendo mejor dia en tomares que en osuna, porque hacer un viaje para nada...jopelines, el taxista me cobrara aunque la feria este cerrada, espero tener suerte

Laura dijo...

¡Qué agradable poder decir con orgullo que has finalizado tu tercera novela! Aunque le hayas entregado vida y corazón durante el proceso, ya terminó y se ha convertido en una más de tus creaciones que de ahora en adelante tendrá vida propia, y tú podrás en su momento iniciar nuevos proyectos. Eres, mi estimado Teo, un escritor profesional. :)

B. Miosi dijo...

Teo, comprendo que te sientas vacío, pues has dedicado todo tu esfuerzo a una novela, y es así como debe ser. Dejar un poco de nosotros, vaciar el alma, pensamientos, deseos, imaginación, todo, requiere un esfuerzo emocional y mental que se traducirá en una obra de la cual puedas sentirte orgulloso, porque sabes que no la dejaste por terminada con la sensación de que algo te faltó, como cuando se sale de casa pensando que no llevas contigo lo necesario.

Cada persona es diferente, unos escriben dos o tres novelas al mismo tiempo, otros requieren un espacio de tiempo para descansar. Yo soy de las que escriben todo el tiempo. Antes de las últimas treinta páginas, ya estoy inspirada para hacer otra, o pueda ser que descanse "entre actos" para escribir un cuento que una frase de la misma novela me inspiró.

Espero sinceramente que puedas publicar esta y todas tus novelas, Teo, pues si es esa la pasión con la que escribes, deben ser muy, muy buenas.

Besos,
Blanca

Teo Palacios dijo...

Armando y Blas, ya sabéis entonces cuál es la sensación, así que poco más puedo deciros. Ahora sólo queda que alguna de esas obras llegue a las calles.

Un abrazo para los dos.

Teo Palacios dijo...

Bienvenida a este rinconcito, Lola.

La verdad es que, si bien en anteriores novelas había sentido algo similar, lo cierto es que con esta la sensación ha sido mucho más intensa. No sé si por el empeño que he puesto en escribirla, por la dificultad del proyecto, etc... La cuestión es que ha sido algo especial.

Espero que ese nuevo proyecto te colme de satisfacciones.

Teo Palacios dijo...

Gracias,Javi

Ya te contaré cómo avanza esta novela, tengo aún que darle un buen repaso antes de enviarsela a Sandra.

Teo Palacios dijo...

Susana, no puedes legar a imaginar lo intensa y real que fue esa sensación de sentirme observado. Vamos, para llamar a Iker Jiménez, fíjate...

Gracias por los ánimos y tú, a darle fuerte, que seguro que tienes mucho que contarme. A ver cuándo me dices cómo va todo.

Muchos besos

Teo Palacios dijo...

Muchas gracias por la visita, Letraweb, espero que repitas. He podido ver en tu blog que te gusta silvio rodriguez. A mi también, algunas de sus letras son maravillosas.

Espero verte a menudo.

Un abrazo fuerte.

Teo Palacios dijo...

Hola, Laura

Cuanto tiempo! Bueno, para profesional creo que aún me queda... que todavía no he cobrado nada por mi trabajo "escritoril", jejeje, pero la verdad es que, cada vez que uno termina una novela y echa la vista atrás, se pregunta: ¿de verdad he sido yo quien ha escrito esto? Pero, tú ya sabes de qué te hablo.

Por cierto, muy interesante el "estudio" sobre los estereotipos delos personajes en la literatura. ¿Quién será el próximo? Espero con ansiedad.

Un beso

Teo Palacios dijo...

Hola, Blanca

Yo puedo decir que soy monotemático, soy incapaz de escribir dos novelas a la vez. Me temo que eso está reservado a auténticos genios, como tú o Montse.

En cuanto a la publicación, espero que pronto pueda daros a todos buenas noticias.

Besos!