martes, 20 de enero de 2009

Los Aspectos Positivos de la Coedición


No, no me he vuelto loco. Puedes colgar el teléfono y decir al personal de Psiquiatría que te has equivocado al marcar.

Hace algún tiempo que comenté en este blog que tenía intención de hablar del tema de la coedición, o autoedición. Y hoy empiezo a tratar ese tema. Y aunque parezca mentira, empiezo hablando bien de esta fórmula para ver una obra publicada. El motivo es bien sencillo: en la vida no hay nada, (bueno, nada si obviamos el holocausto nazi, el conflicto de Gaza en el que Israel está causando la muerte de miles de inocentes en una muestra de amnesia colectiva difícil de entender, las bombas de Hiroshima y Nagasaki, los niños soldados de África, el Apartheid… en fin, ese tipo de cosas tan desgraciadamente unidas al ser humano) nada, digo, que sea inherentemente malo. Es decir, que casi todo en la vida tiene aspectos positivos y otros negativos.

El que se compra un Ferrari tiene un cochazo, pero a cambio necesita un camión cisterna de gasolina detrás. El que vende 5 millones de discos alcanza el éxito, pero luego no puede dar dos pasos por la calle sin que el personal lo acose. Etc…

Y la coedición no iba a ser menos.

Todo aquel que escribe, bueno, casi todo, no voy a generalizar, lo hace con la intención de poder ver algún día su obra en las estanterías de una librería. Y si puede ser en varias pilas en el centro de la mesa de novedades, con varios carteles alrededor anunciando el libro, mejor que mejor.

Pero hay un problema, y es que al año se editan unos 70 000 libros en España. Es decir, 1346 por semana. O lo que es lo mismo, 192 libros diarios. Vamos, que cada hora salen de las imprentas de las editoriales 8 libros nuevos listos para ser distribuidos. Uno cada 7 minutos y medio.

Con semejante cantidad de libros en la calle diariamente, es muy difícil poder meter la cabeza y colocar el nuestro. Podría parecer al contrario, es decir, que si se publican tantos libros es porque todo tiene cabida… Craso error. Se publican 70000, pero se rechazan 8, 9 o 10 veces más libros de los que se publican. ¡O más! Y claro, es mucho más fácil que el nuestro, ya que somos escritores noveles y muy pocos apuestan por nosotros, pues llegue a formar parte de los rechazados en lugar de los publicados.

A este panorama literario nuestro hay que sumarle otro aspecto: hay muchos que dicen que el mercado editorial está en crisis. Y no la crisis de ahora, de la que habla todo el mundo (por cierto, ¿os habéis fijado en que prácticamente todos los anuncios de Tv. Hablan de que el producto anunciado te ayuda a ahorrar o tiene un descuento que no puedes dejar pasar?) no, no hablo de esa crisis. Hablo de una crisis que viene de hace varios años. Creo que, precisamente, por esa vorágine editorial por publicar cientos de libros… La cuestión es que por ese motivo, las editoriales no confían en los autores noveles. Es lógico. Como no me canso de repetir, el mundo literario no es más que otro negocio, y las editoriales quieren conseguir productos que proporcionen la mayor cantidad de ventas posibles. Y evidentemente, Saramago, Follet o Reverte venden más que yo.

De modo que nos encontramos con un autor que ha dedicado meses, e incluso años a escribir una novela, que, ¿por qué no? Puede ser maravillosa, y después de tanto trabajo, de presentarla con la máxima ilusión a mil y una editoriales, lo único que recibe son respuestas negativas.

Y ahí es donde entra la coedición. O la autoedición.

El autor, descorazonado, termina por decidir que lo mejor es publicar su obra bajo esta modalidad de edición. Y no son pocos. Al parecer, un 20% de todos esos libros son coeditados o autoeditados. 14 000 al año. 269 a la semana. 38 cada día. Casi 2 por hora.

Algo bueno tendrá que tener la fórmula, ¿no?

Hay una diferencia sutil, aunque importante, entre ambas modalidades: en la coedición, los gastos de edición se dividen entre editorial y autor. En la autoedición no, todos los gastos los asume el autor.

Ciertamente, los gastos no son pocos. Y cuanto mejor queramos que esté presentado el libro, más dinero habrá que soltar, claro. Corrección, maquetación, diseño de portada, promoción de la obra… todo estos aspectos van sumando euros al total de lo que tendrá que pagar el autor, si es que decide incluirlos en el contrato.

Y no nos engañemos, en algunas ocasiones, un libro coeditado puede llegar a convertirse en un éxito de ventas. En España, por ejemplo, se vendieron más de 3 000 ejemplares de “probando el hardcore”. ¿Y quién no conoce El Código Davinci? Pues este libro, Dan Brown lo lanzó coeditado.

Evidentemente, no es lo habitual. La editorial argentina de coedición Dunken, reconoce que sólo el 20% de sus ediciones alcanza los 500 ejemplares de venta. Está claro que, si lo que queremos es hacernos un huequecito en el pastel editorial, la Coedición no es la solución. Las editoriales tradicionales incluso ven con malos ojos a los autores que se decantan por esta opción. Pero no se paran a pensar que a menudo es la única salida para una obra que ha sido rechazada por el mercado literario.

Hay muchos peligros en la coedición, por su puesto. Muchos más en la autoedición, desde luego. El mercado literario se ha convertido en un lugar donde los fraudes campan a sus anchas y hay que ser cuidadoso. Sobre eso hablaré más adelante.

Entonces, si no se asegura un mínimo de ventas, si hay que pagar cantidades importantes por ver el libro publicado… ¿cuál es el aspecto positivo de la coedición?

Pues la satisfacción de que algunos podrán disfrutar de leerte. El hecho de ver cumplido un sueño. ¿Acaso te parece poco?

31 comentarios:

Arwen Anne dijo...

poco por supuesto no es, y yo he pensado muchas veces en la coedición, no vayas a creerte, pero como aún no está corregida, pues mira, que quieres que te diga, me pondré a buscar agente y lo intentaré con las editoriales, voy a gastar cartuchos antes de comprar otros nuevos (dios mio empiezo a hablar como Frank jaja)

gracias por la entrada, por la ayuda que siempre nos ofreces y por tus palabras que son un gran alivio

por cierto, hay que ver las ganas que tengo yo siempre de que llegen los martes para leer tus entradas... nada Teo que me he enganchado a tu blog, y el culpable tú jaja

besos y ya nos contarás como marchar todo lo tuyo, te deseo lo mejor

Capitán Nadie dijo...

Cuando se han agotado las demás posibilidades, y el autor, tras revisar su obra, está seguro de su valía, me parece una opción muy digna.
En algunos casos, esta opción la "indignifican" los piratas del negocio de la autoedición o coedición, que son bastantes. Cuidado con la letra pequeña.
Pero puede haber final feliz, del mismo modo que una obra editada por una gran casa, puede no llegar a despegar jamás.

JUAN dijo...

Interesante tema, espero la continuación.
Estoy completamente de acuerdo con lo que dice Capitán Nadie.En cada palabra.

Hay obras publicadas por editoriales famosas que no tienen distribución y sólo la consigues en tiendas como El Corte Ingles en la primera edición y en la Casa del Libro mediante encargo en Internet.
Exactamente igual que los libros coeditados.
Un abrazo, chaval,también soy adicto a tu blog.

LETRAWEB dijo...

Hola Teo:
Es una interesante entrada.
No sabía que el Código Da Vinci era una coedición.
Como bien dices, un tema algo complicado con sus pro y sus contras.

Saludos
Bye bye

Javier Márquez Sánchez dijo...

Yo creo que es crucial el planteamiento inicial: ¿quiero vivir de la escritura, o intentarlo al menos, o sencillamente escribo por placer? A partir de ahí, puede habalrse de la co-edición o autoedición como algo más apropiado o menos.

Conozco a gente, que escribe bastante bien además, y que tras pasar por experiencias editoriales varias, ha apostado por la autoedición para sus últimos libros. Y está bien contento. No aspira a hacerse de oro ni a que le den el Nadal. Se conforma con tener sus trescientos ejemplares, que coloca bien a nivel local y regional y alcanza una aceptable distribución nacional a través de internet.

Caso diferente sería que esta persona aspirase a "ser un escritor", a ir progresando en el universo literario, moviendo su nombre, etc. En ese caso, creo que empezar por la co-edición es un error, porque puede llevar a autoengañarse.

En cualquier caso, por supuesto, cualquiera de las opciones es igualmente plausible.

Belén dijo...

El tema de coeditar es algo que todos los noveles nos planteamos más pronto o más tarde. Creo que es mucho más importante la promoción y la distribución. Como han comentado ya, hay libros publicados que a penas se promocionan y para conseguirlos tienes que pedirlos a través de internet. El tema es muy complicado pero, si sabes promocionarlo a través de la web o contactos de prensa, creo que lo mismo puedes apostar por publicarlo a través de bubok o lulu. La satisfacción de ver que tu obra es leída y que se comenta es lo fundamental.

Por cierto Teo, ya me he puesto al día (después de estar tanto tiempo desaparecida) y quiero felicitarte públicamente por tu futura publicación de Hijos de Heracles. Estoy deseando leerla y en cuanto la compre, me planto en Dos Hermanas para que me la firmes.

¡¡Enhorabuena!!

B. Miosi dijo...

El escritor que termina una novela nunca estará seguro de su verdadera valía hasta haber pasado por la criba de una editorial regular. ¿Por qué? Por la sencilla razón de que en estas empresas tienen personal especializado para la lectura de manuscritos. Ellos no leen como los lectores “normales”. Una novela que para cualquier pariente o amigo puede parecerle con sinceridad una maravilla, también puede adolecer de fallos elementales que sólo podrán corregirse si se sabe qué buscar. Y un escritor novel no corrige porque no sabe qué corregir. Interpretará las negativas de las editoriales como un oprobio, hasta quizá juzgue de ignorantes a los editores por no aceptar su obra.

Las coediciones no requieren pasar la prueba de fuego de un evaluador, y sólo las que realmente son muy buenas pasarán a convertirse en éxito de ventas, como ha sucedido con el famoso Código Da Vinci.

Sigo pensando que la coedición es una manera de autoengaño. Mi primer libro fue una coedición, obsequio de mi esposo, según él era una maravilla. Hoy no me atrevo a leerla por lo mala que es. Y hubiesen visto la carta de la co-editorial ensalzando sus virtudes.

Y como dicen, también es cierto que publicar en una editorial reconocida no es sinónimo de éxito, éste se mide con el tiempo, cuando escribes la próxima novela y también la aceptan, es cuando en realidad puedes empezar a pensar que vas por el camino correcto.

Una abrazo,
Blanca

Armando Rodera dijo...

Ya hablé de la coedición en una entrada de mi blog, contando mis experiencias personales. Afortunadamente al final no salió adelante lo acordado, porque creo que es un error seguir ese camino si quieres dedicarte más o menos con seriedad a la literatura. Pero cada uno es libre de hacer lo que más le convenga.
Todo tiene sus pros y contras, pero entiendo que alguien quiera ver publicado su libro a cualquier precio. De este modo, una tirada de 300-500 ejemplares, que puedes colocar entre amigos, familiares y un poco de internet, pues igual te satisface. Pero estas empresas adolecen de buenas distribuidoras, por lo que al final esos libros se quedan en las estanterías.
Interesante entrada que nos hace reflexionar, aunque como bien dices ojala desenmascaren a algunos tiburones de este sector y abran los ojos a los incautos que como todo novel que se precie, no saben por donde moverse cuando llegan a este mundillo.
Un saludo.

ARMIDA MARTIN dijo...

Independientemente del tema, superinteresante y real...muy REAL...lo que me ha encantado de leer COMPLETO TU TEXTO, es esa genial facilidad que tienes para "entrelazar" temas diversos y hacer que la lectura sea fàcil y amena...si no te publican..¡estàn locos!...
Saludos cordiales

Juan dijo...

Hola

A mí, el tema de la coedición o autoedición y la edición "convencional" a través del canal de las editoriales me recuerda a la comparación entre trabajar por cuenta propia, asociado a otros empresarios, o el autoempleo. Y creo que las ventajas e inconvenientes de cada modalidad son los mismos.

Ir a una editorial y firmar un contrato equivale a trabajar por cuenta ajena. Vas de "empleador" en "empleador", hacen sus procesos de selección, y si los superas, algunas empresas te forman (te revisan el contenido y la maquetación) y firmas tu contrato. La editorial asume todos los riesgos e inversiones y tú tienes derecho a una remuneración, aunque la edición no sea rentable. Ventajas: sólo te preocupas de escribir, de lo demás, se ocupa la editorial. Tu currículum crece y si finalizas el contrato con una editorial, tienes un bagaje para ir a otra. El riesgo asumido es nulo y, aunque vendas veinte ejemplares solamente, seguro que te da para un par de cervezas. Inconvenientes: es difícil entrar, casi tanto como encontrar el trabajo de tus sueños. Posiblemente, no todo lo que escribas verá la luz, porque no esté en la línea de la editorial, o no se venda bien. No se controla totalmente el aspecto final de la obra ni cómo se comercialice.

La autoedición es equivalente al autoempleo. Tienes tus escritos, te buscas un impresor, subcontratas más o menos servicios y sacas una edición al mercado que tú mismo te ocupas de comercializar y distribuir. Ventajas: publicas lo que quieres y cuando quieres. Controlas completamente como se verá tu obra. Si conoces como funciona el mercado editorial, puedes conseguir tratos preferentes con más facilidad que un editor que distribuye tu obra y la de otros cientos de escritores. Inconvenientes: altísimo riesgo financiero: como vendas 20 ejemplares de tu libro perderás mucho dinero. Escasos beneficios, salvo que vendas miles de ejemplares - y aún así, depende de las subcontratas que tengas... -. Pérdida de mucho tiempo en tareas no literarias: pago de impuestos, comercialización, trato con proveedores... Mucho trabajo para los beneficios obtenidos si lo comparamos con la opción de ir a la editorial.

La coedición es una fórmula intermedia entre el autoempleo y el trabajo por cuenta ajena... Ventajas: el editor tendrá cierta penetración en el mercado, y algún contrato con las distribuidoras que podrás aprovechar. Normalmente, coeditar será más barato que editar por cuenta propia. Si el coeditor se toma en serio su trabajo, puedes tener servicios parecidos a los que te daría una buena editorial tradicional. No tienes que preocuparte tanto por problemas no literarios (fiscalidad, pagos a proveedores...). Inconvenientes: que hay dos tipos de coeditor, el bueno, que pretende reducir sus riesgos pero desea hacer un buen trabajo como editor, y el malo, que hace negocio con lo que el autor le paga por la coedición; como pilles a uno malo... Pagas dinero, pero el control sobre tu obra no es total, como con la autoedición. Normalmente, la coeditorial publica y hace una mínima distribución y gestión comercial, pero si quieres vender, tendrás que moverte tanto como con la autoedición.

Casi, es cuestión de carácter. Un emprendedor nato optaría por crear su propia editorial para publicarse su libro. Pero es muy arriesgado meterse en tal berenjenal (ni os lo imagináis salvo que la vida os haya llevado a eso, como a mí). Yo, para publicar, haría lo siguiente:

1) Hacerme un listado de editoriales/agentes (esto de los agentes lo he aprendido en esta bitácora). A ser posible, segmentando; esto es, si escribo ciencia-ficción o fantasía, intentaré mandarlo a editoriales que publiquen este tipo de libros... una buena idea es mirar quién ha editado a autores de esos géneros. Para esto me daré un plazo, el que vea oportuno (un año quizá).

2) Si nadie me publica, buscaría coeditores, pero procurando tener referencias de los mismos: opiniones de otros autores, búsqueda de sus obras en librerías, etc...

3) Si no hay coeditores que me satisfagan, me busco una imprenta y a autoeditar.

4) Opcionalmente, si mi autoedición tiene un mínimo éxito, puedo intentar buscarme editorial de nuevo.

Me dejo cosas en el tintero, pero es que ya me decía mi madre que no tenía que haber estudiado mecanografía (reíos, es un chiste :-D ). Por ejemplo, la impresión bajo demanda de empresas como bubok - pero me callo, porque quiero esperar a que Teo trate el tema :-) -.

Lo que sí es cierto es que conozco a más de dos personas que me dicen que la autoedición es una forma válida e, incluso, inevitable en ocasiones, para hacerse un hueco en el mercado literario. Es cierto que si tienes un libro con un ISBN en el mercado, tienes un libro editado. Miran mucho quien lo ha editado, pero si has autoeditado y has vendido un número no marginal de ejemplares, tienes alguna buena crítica, y eres humilde ante un editor... éste ya sabe que es un libro que, a lo mejor, con unas correcciones y una buena comercialización saldría adelante, porque si el autor en solitario ha conseguido colocarlo en varias librerías, ¿qué no puede conseguir el editor con comerciales expertos como tiene?

Un saludo.

Juan C.

Juan M dijo...

Buenas, soy Juan Moisés, y acabo de publicar mi primera novela con Lulu.com, titulado “La Piedra Habbaassi” (http://www.lulu.com/content/5224769) y la verdad es que es muy facil de subir tu novela y publicarlo, solo has de seguir unos pocos pasos y además luego te proporcionan una tienda virtual donde se exponen todas tus obras, en mi caso es: http://stores.lulu.com/juanmoisesdelasernatuya
Espero que esto les sirva de ejemplo para que se animen.
Un saludo.

P.D. Sobre la novela en cuestion “Un descubrimiento casual sobre una cultura ancestral en Perú, los “Paracas”, es el origen de un interesante relato de viajes que conducirá al protagonista por tres continentes, a lugares llenos de encanto donde tendrá que hacer frente a las dificultades que irán surgiendo, a la vez sigue un camino de descubrimiento personal con numerosas experiencias que le conducirán a un crecimiento interior más allá de su imaginación. Una novela que mezcla a partes iguales información sobre los últimos descubrimientos científicos en neuroanatomía y psicología, con la tradición milenaria de pueblos desaparecidos

Teo Palacios dijo...

Gracias a tí, Anne

Por tus palabras y el cariño que dejas cada vez que pasas por aquí.

Tómate las cosas con calma si empiezas a buscar editorial y agente, pero antes de eso, corrige bien el texto, no lo mandes sin corregir, que da muy mala imagen.

Un abrazo

Teo Palacios dijo...

Desde luego, Capi, uno no puede optar por la coedición a lasprimeras de cambio, amenos que se trate de algo muy puntual y concreto. Y no sólo hay que tener cuidado con la letra pequeña, sino también con la grande!

Un abrazo fuerte!! Por cierto, estupendas las fotos del blog, Pepe... estupendas!!!!!

Teo Palacios dijo...

Buenas Juan

El tema da para mucho, desde luego. Es cierto que a veces las editoriales tradicionales no hacen una buena distribución, pero eso se debe más a la tirada que a un verdadero fallo de distribución. Si la tirada es de 1500 o 2000 libros, ente fnac, corte inglés, casa del libroy librerías Beta se llevan todos los ejemplares. Una editorial grande, con una buena tirada de ejemplares... ves el libro en todas partes, puedes estar seguro.

Teo Palacios dijo...

Letraweb, no sólo es un tema complicado, sino también apasionante. Hay defensores de ambas posturas, como puedes ver en los comentarios.

un beso

Teo Palacios dijo...

Estoy de acuerdo contigo, Javi, en que coeditar no es el mejor modo de empezar una carrera literaria si lo que uno quiere es crecer en este mundillo. Pero es que es un mundo tan cerrado y excluyente que algunas veces hay quien no tiene más opciones.

Últimamente se está demonizando a las editoriales de coedición y creo que es un error. Sencillamente porque no se puede generalizar. Hay ocasiones en las que esta opción puede ser perfectamente válida. es simplemente cuestión de sopesar qué es lo que deseamos: si queremos hacernos un nombre literario desde luego no, pero si la idea es comenzar a ver nuestros libros en la calle y, al menos, acallar un poco el gusanillo mientras vamos consiguiendo pasos mayores, puede ser una buena opción.

Un abrazo enorme y a ver cuando podemos vernos.

Teo Palacios dijo...

Muchas gracias por los ánimos,Belén. Prepararé el bolígrafo entonces para cuando vengas, ;)

Besos!

Teo Palacios dijo...

Blanca, totalmente de acuerdo contigo en lo que dices: el autor novel necesita que una editorial lea su manuscrito y le de una opinión.

Pero hay un problema: a menudo ocurre que las editoriales ni siquiera abren los sobres con los manuscritos en los que el nombre del remitente es desconocido en el mundo literario. Ese es el mayor problema al que se enfrenta el autor novel. Por eso quise dar algunas pautas para intentar evitarlo en los estudios de marketing, a los que por cierto, ya sólo le quedan uno o dos capítulos para terminar.

El autor novel tiene que vencer varias batallas, y la primera es que alguien lo lea, simplemente. Si lo consigue, habrá avanzado mucho, aunque parezca una tontería.

En cuanto a lo que comentas de tu experiencia con editoriales de coedición, es evidente que topaste con una que lo que deseaba era coger el dinero de tu esposo para incrementar sus ingresos. Sin embargo, no todas son así, y hay quien también se preocupa por su identidad corporativa y de ofrecer a sus clientes verdadero asesoramiento.

Besos transoceánicos

Teo Palacios dijo...

Tu blog, Armando, es muy bueno para conocer algunos de los peligros que tienen algunas editoriales de coedición. No sólo en ese sentido, claro, pero al que quiera conocer más sobre esos aspectos, debería acercarse por allí.

Teo Palacios dijo...

Bienvenida, Armida

Bueno, por ahora he de decir que están locos, jajaja. De momento no tengo nada publicado, aunque acabo de firmar mi primer contrato. Espero que la cosa salga muy bien, ya iré contando. Por cierto, que si no he dicho nada nuevo (esto va para los que siguen el blog desde hace algún tiempo), es porque no hay novedades sobre mis novelas :p

Muchísimas gracias por tus palabras, Armida, desde luego, eres única para subirle la moral a uno. ¡volverás! ¿a que sí?

Teo Palacios dijo...

Juan C, tú eres de los míos... post kilométrico, dí que sí. A eso se le llama ahorro del lenguaje, jajaja.

Me parece muy bien que se escriban post largos si uno tiene tanto que decir como tú. Un estudio bastante interesante el que has hecho del tema coedición.

Me alegro de que aterrizaras por aquí.

Saludos.

Teo Palacios dijo...

Bienvenido a esta casa, Juan M. (y ya van 3 juan)

Gracias por compartir con nosotros tu experiencia. Ojalá que sea muy positiva. Ve contándonos cómo sale la cosa.

B. Miosi dijo...

Hola Teo, y soy la misma Blanca, ja, ja, sólo quería agregar que muschos de los escritores que desean publicar, lo hacen bajo la perspectiva del ingreso que les proporcionará publicar en una editorial de coedición o en una editorial formal. Pienso que en ambos casos la expectativa de ingreso debe ser nula, pues desear ser escritor para ganar dinero es la peor manera de empezar. Un escritor gana muy poco, como tú mismo dijiste en entradas pasadas; para ver algo de dinero habría que vender cientos de miles de libros.
La verdad, verdad, es que la satisfacción de ser publicado por una editorial normal no se compara con nada. Pero ahí no termina todo, una vez que la editorial x te haya publicado, no garantiza de que te seguirán publicando todo lo que escribas. Empieza entonces el verdadero reto.

Para los que no ha leído entradas anteriores, sugiero que lo hagan, hay tips muy interesantes sobre cómo hacer que una editorial se interese en leer un manuscrito.

Un abrazo,
Blanca

Teo Palacios dijo...

A usted ya la tengo fichada, Sra. Miosi, y no la confundo con otros visitantes :P jajaja.

Y oye, muchas gracias, ya te envío la pata de jamón por barco, que la publicidad que acabas de hacer de las entradas antiguas ha quedado perfecta, como si no la hubiéramos preparado juntos ;)

Francisco Javier Illán Vivas dijo...

Hola.

He repetido muchos veces, en los foros que he podido y en los que no también, que Internet ha traído la democracia al mundo de la literatura, y que las editoriales parecen no haberse enterado.

Me parece un artículo muy interesante, como los muchos que te he leído hasta la fecha.

Tengo la experiencia de la nueva forma de edición bajo demanda (que, si os dais cuenta, es la fórmula que ha escogido la nueva editorial PortalEditions, por ejemplo), que no sé si es autoedición, coedición o lo que sea, pero sí estoy observando que puedo estar al día y participar en todo el proceso. Que las cuentas son claras, que el autor se entera de todo cuanto ocurre, de dónde ocurre...

Y que el autor, la autora, no depende para la elección de su libro que una mosca se pare en una determinada página cuando un lector editorial lleva leídos ese día nosecuantos ejemplares y los va pasando ya sin leerlos.

Por cierto, y además, el 80 % del importe- aunque en mi caso no sea así- es para el autor o autora.

La democracia ha llegado, y muchos no se han enterado.

Saludos.

Anónimo dijo...

Hola Teo.
A mí me ofrecieron una coedición que rechacé amablemente. Me parece una opción válida, aunque yo, de momento no puedo pagar esas cantidades. Y no es que aspire a vivir de la escritura, pero por lo menos no trabajar para poder escribir. Con la de años que llevo dedicándome a esto sería como una rendición incondicional. Así que he decidido lanzar mi proyecto en la red y continuar trabajando. Al fin y al cabo, estas cosas siempre fueron despacio.
En fin, gracias por tu blog, me pareció de lo más interesante.

José Angel Muriel dijo...

La coedición, autoedición o fórmulas parecidas pueden ser una buena catapulta si la sabes utilizar. A mí me sirvió para empezar a dar pasos en el mundo de la literatura. Tienes que poner mucho empeño y trabajar sin impacientarte, pero el fruto merece la pena.

Teo Palacios dijo...

Gracias por tu comentario, Anónimo, y bienvenido.

La paciencia es una de las mayores virtudes que debe cultivar un escritor que empieza, así que... ánimo y a pelear.

Saludos

Teo Palacios dijo...

Efectivamente, J.A., es un modo de empezar a abrirse camino cuando uno empieza. Hay aspectos sombríos de este tema que hay que tener en cuenta, claro, pero de eso hablaremos otro día.

Un abrazo

Teo Palacios dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
eDiciones KOLAB es una iniciativa de dijo...

Hola

Creo que hay una alternativa a la autoedición y son las editoriales digitales como nosotros (www.kolab.es).

Como el coste de poner a la venta un libro en formato ebook es menor lo asumimos a cambio de un porcentaje de las ventas que genere el libro.

Si el libro funciona en internet el autor tiene argumentos más sólidos para presentarlo a las editoriales tradicionales.

Para mi el problema de la autoedición es la "autopromoción", es tan cutre como votarse a sí mismo en las elecciones a delegado de clase.