lunes, 2 de febrero de 2009

Eso que llaman Talento


Hace unos días mantenía una interesante conversación. El tema era uno muy manido, pero ya sabéis que yo soy poco original en mis planteamientos. La cuestión que surgió mientras comíamos era si el escritor nace o se hace a lo largo del tiempo. Surgió, supongo, porque mientras esperaba a mi acompañante en la comida aproveché para comenzar a escribir ya en firme la que será mi cuarta novela. Si os interesa, que sé que sí, os diré que va a ir (creo) muy rápida en su escritura, que tendrá algunos tintes históricos, pero que no es, para nada, una novela histórica. Y hasta aquí puedo leer, que diría la gran Mayra.

Total, que cuando llegó al restaurante me encontró tecleando como un poseso. Yo es que escribo prácticamente en cualquier circunstancia y situación. Me da igual estar rodeado de gente bulliciosa, en un parque, en el silencio de casa o con buena música de fondo. Me da igual si un niño llora cerca o si la tele está a todo volumen. Yo escribo igual. Y cuando me vio en faena, quiso ver cómo avanzaba la cosa. De modo que leyó las primeras páginas, le gustaron y ya estuvimos prácticamente toda la comida hablando sobre el tema de escribir.

Y fue entonces cuando surgió una de las grandes preguntas del universo literario.

Quien me acompañaba no escribe. De hecho, considera que le resultaría imposible contar una historia, no porque le falten ideas, sino porque no se ve capaz de plasmarlas en una hoja en blanco. Le parece demasiado trabajo, cree que no sería capaz de expresar la historia que bulle en su mente. Ponía el ejemplo de un profesor, que puede ser el más sabio en su materia, pero no necesariamente saber transmitir esos conocimientos. Decía que supondría un enorme esfuerzo que no le merecería la pena.

Por tanto, opina que el oficio de escritor es algo innato, tiene que nacer con un “don” especial: la capacidad de transmitir una historia, igual que el profesor debe nacer con la capacidad de transmitir conocimientos.

Bien, pues yo sí soy escritor. Ojo, que ser escritor no es nada del otro mundo… prácticamente todos los que pasan por aquí también son escritores, pues escritor es el que se dedica a escribir. Pues eso, que soy escritor y defiendo una postura un tanto distinta.

Sí opino que el escritor tiene que tener una capacidad singular: la de saber contar historias. No es lo mismo que inventar historias… Uno puede inventar historias y luego ser incapaz de contarlas. No, lo del escritor es otra cosa… es la capacidad de imaginar primero, y expresar después, o si queréis al mismo tiempo, es igual, algo que no existe. Y eso no es nada fácil. Es más, o se tiene o no se tiene.

Pero eso no significa que uno no pueda llegar a tenerlo. De hecho, si no fuera así, no existirían la enorme cantidad de cursillos literarios, escuelas de literatura creativa, y demás.

Contar, lo que es contar una historia, se hace a base de una serie de recursos: giros argumentales, historias secundarias, tramas paralelas, hilos conductores, saltos temporales, historias no lineales y un largo etcétera.

Hay quien todas esas cosas las tiene dentro de sí mismo. No es nada mágico, desde luego. Las ha aprendido por observación, por leer y leer, o por ser capaz de imaginar una historia de atrás adelante (como la genial película Memento) y explicarla de manera que al final cada cosa vaya a su lugar.

Pero hay también quien lo aprende de modos más estructurados, en academias y cursillos, hablando con escritores que ya disponen de esos recursos, que para todo existen esos profesores estupendos y capaces de explicar sus conocimientos para que los alumnos los hagan suyos, o en base al método de ensayo y error, ¿o no?

Es cierto que algunas personas habitualmente no tienen la imaginación necesaria para plantarse ante una hoja en blanco y rellenarla de una serie letras que terminen formando una historia. Ya no digamos una historia interesante.

Pero eso es HABITUALMENTE.

Esa capacidad de imaginar una historia y ponerla por escrito es lo que podríamos llamar talento. Pero… ¿qué es el talento? El diccionario de la RAE define el talento, entre otras acepciones, como la capacidad para ejercer una ocupación. Especifica que tener talento es ser apto para determinada ocupación. Es decir, que la persona con talento es aquella que tiene la habilidad para hacer algo.

Y la habilidad, señores, es algo que no es innato. Es algo que se adquiere con la práctica. Es decir, que para ser escritor sólo hace falta una cosa: escribir. Escribir tanto mejor cuanto más se haga.

¿Qué algunos lo tendrán más fácil por ciertas capacidades, digamos, genéticas? Sin duda, pero no significa que para quien no las tenga escribir sea un imposible.

Porque, no lo olvidéis, en el interior de cada persona hay algo que nadie puede negar: la capacidad de llegar a ser lo que quiera ser.

Y si no os lo creéis, ahí está Barack Obama para demostrarlo.

18 comentarios:

Blas Malo Poyatos dijo...

Como cuando escribes tu entrada la leó del tirón luego he de concluir que sí, tú tienes talento.

Pero hace falta circunstancias ambientales propicias. No basta una capacidad innata. No basta un esfuerzo diario. Hace falta también un entorno propicio. Barack Obama no hubiera llegado a presidente en el Congo, creo, ni en China, por ejemplo.

Con lo que concluyo con un tema mío recurrente: ¿qué grandes talentos estará perdiendo el mundo en los países subdesarrollados?¿Varios premios Nobel de literatura?¿O el descubridor de la vacuna del SIDA? Demos gracias por nuestro imperfecto mundo desarrollado que sin embargo ofrece eso: posibilidades de desarrollo. Entre ellas la posiblidad de cambiarlo.

Un saludo

Javier Márquez Sánchez dijo...

Bueno, bueno... Creo que eres el autor más prolífico que conozco. Stephen King a tu lado es un lento, jejeje.

Comparto contigo la idea de que unos buenos consejos, unos cursos, unos buenos manuales, y sobre todo mucha lectura y escritura, pueden ayudar a que un escritor latente vaya aflorando. Te pongo sin más el ejemplo de una chica que ambos conocemos -yo más que tú...-, y que nunca se ha decidido a escribir porque decía que siempre que lo hacía yo le apuntaba muchas correcciones. Bueno, ahora tiene un blog y hace algo que no hacía antes: escribir a menudo. En cuestión de un par de meses a echado a volar y hoy nos deja encandilados con la mayoría de sus post.

Así que sí, el escritor se hace. O más bien, diría que se puede ayudar a hacer, o a cuajar. Porque ante todo, hace falta una materia prima. Hace falta una sensibilidad artística -que no sensiblería- y un deseo de contar, de narrar. Tengo un conocido que es una enciclopedia literaria parlante, que ha leído lo mejor de los mejores y al que le encantaría escribir, pero dice que nunca tiene tiempo, no se centra, no le sale... Sencillamente, no tiene ese latido que le lleve hasta el teclado para compartir sus pensamientos, sensaciones e inquietudes con otras personas.

Para ser escritor hace falta talento (que puede cultivarse) y un soplo especial que viene o no incluido de fábrica...

Belén dijo...

No todo el mundo tiene talento para todo, pero como bien han dicho antes que yo, ese talento puede cultivarse, crecer y desarrolarse hasta alcanzar metas que antes críamos inalcanzables o perderse en el olvido.
Pienso que hay muchísima gente con talento para escribir y para contar historias pero no todo el mundo puede decicarse a ello. Es como el que desea ser actor y posee talento para ello; lo más probable es que termine dedicandose a otra cosa para poder comer pero con el talento sólo no basta. Hay que cultivarlo.

LETRAWEB dijo...

En mi modesta opinión yo pienso que quien desarrolla un talento es porque el talento ya existe en él.
Solo es una cuestión de revelación y que se den las condiciones propicias para que florezca.

Saludos
Bye bye

Martikka dijo...

Claro que tenemos la capacidad de llegar a ser lo que queremos ser. Pero no siempre es fácil creer en esa capacidad, y muchos abandonan sea por esa falta de estímulo del entorno, como dice Blas, sea por poca confianza en sí mismos o en el esfuerzo de su trabajo.
Porque el talento se crea desde que decides que eso que estás haciendo te llena, y no te importan las horas ni el día ni el lugar ni si, como dices, la tele está alta o no. (Aunque esa capacidad no la tienen muchos escritores. Yo sí, como tú, pues sé abstraerme fácilmente.)

El talento se cultiva, sea leyendo y aprendiendo por uno mismo, sea acudiendo a un taller.
Pero la receta es simple: si tienes talento, úsalo, aprende ejerciéndolo de forma diaria o habitual.
En cuanto a si se nace o se hace: se nace y se hace. ¿Por qué muchos empezamos a escribir nuestros primeros cuentos con 8 o 10 años? Nadie nos lo pedía, pero ahí estaba esa necesidad (quizás Blas dirá que si no nos hubieran enseñado a escribir, no podríamos hacerlo, entonces quizás seríamos cuentacuentos, de forma oral?). Años después, esa "afición", ese "talento", crece si has seguido alimentándola, sobre todo con lecturas; y más aún, después, escribiendo historias que hay que reescribir y reescribir una vez más hasta alcanzar el tono adecuado.
Se aprende por uno mismo, en un taller, con manuales para escritores, con la observación de la vida y del mundo. Se aprende porque se escribe.

Excelente entrada, Teo. ¡Saludos!

Arwen Anne dijo...

tú no escribías las entradas el martes? bueno, mejor, así que no tengo que esperar mas, pero al fin y al cabo, solo escribes una a la semana... se me hace corta.

Tú desde luego tienes talento, eso está claro, y el escritor se nace y se hace, yo soy de la opinión esa. Necesitas tener esa cosita dentro y luego mejorar con el tiempo. Las dos cosas.

y sí, tenemos la capacidad de llegar a ser lo que queramos siempre y cuando no nos caiamos y seamos incapaces de levantarnos

gracias por esta entrada

Juan dijo...

Hola

Este es el mismo debate que hay, en ciencia, acerca del innatismo y el ambientalismo. Mi opinión es que, en un porcentaje muy elevado, el escritor se hace y no nace. Aunque, en realidad, la cosa va por otro lado. Y es que, si lo que ha escrito alguien nos gusta, ¿qué más nos da que haya nacido con un don, o que tenga tal maestría porque lleva mucho tiempo escribiendo? Puede que exista el gen del talento (yo creo que no), pero, en caso de que exista, ¿no es mucho más importante la voluntad de querer relatar historias que la facilidad para hacerlo?

Hay que tener mucho cuidado con pensar que quien escribe es porque tiene un don, porque puede parecer que la práctica carece de importancia. Aquel al que han rechazado en cinco editoriales podría dejar de escribir, porque creyese que no tiene ese don. Por el contrario, aquel que ha ganado algún premio pequeño, podría pensar que no tiene nada que mejorar, porque como tiene un don innato...

Hay un detalle que me encanta de la película Gattaca. Un hermano genéticamente corregido desafía por última vez a su hermano, nacido sin optimización genética, a una última carrera de resistencia de natación. El hermano imperfecto, que sufría del corazón, siempre había ganado, y aquella vez, también, y tiene que sacar del agua a su hermano, que se rinde. Y cuando vuelven a la costa, le pregunta: "¿Por qué siempre me ganas?", y el otro responde: "Porque no guardo fuerzas para el regreso". Esa voluntad, y no los genes, es la que gana batallas.

Un saludo. :-).

Juan C.

P.D.: Teo, gracias por el recibimiento ;-)

Francisco Javier Illán Vivas dijo...

Planteas un interesante debate, al que, por cierto no voy a entrar.

Sólo decir que creo entender a tu amigo:
¡¡Cuántos hermosos versos tenían una magia sin igual hasta que se plasmaron sobre el papel!!
Es tan fácil imaginar, es tan dificil escribirlo.

Armando Rodera dijo...

Interesante y talentosa entrada, Teo. Desde luego te admiro también por poder escribir en cualquier ambiente, rodeado de gente, ruidos o lo que sea. Yo tengo que estar solo, en silencio. Como mucho con algo de música clásica o instrumental, de otro modo no puedo escribir.

Lo del talento puede que sea innato, pero si no trabajas duro no conseguirás nada. Puedes narrar bien la historias, o describir de maravilla las situaciones o imaginar unos diálogos estupendos. Pero nadie nace enseñado y hay que practicar, escribir, reescribir, seguir aprendiendo.

Estoy de acuerdo también en que todos tenemos la capacidad de hacer o llegar a ser lo que queramos, pero tampoco viene mal esa pizca de talento adicional que nos ponga en la rampa de lanzamiento.

De todas formas, interesante debate. Lo único claro es que hay que seguir trabajando.

Saludos.

Teo Palacios dijo...

Perdonad el retraso en las respuestas a vuestros comentarios, pero he estado 3 días sin internet y en los dos últimos días he realizado un viaje del que os voy a hablar ya mismo, para compensar....

Bueno, Blas, ante todo gracias por tus palabras, siempre es bien recibido cuando alguien dice algo parecido sobre lo que uno hace.

Podría parecer que llevas razón en el hecho de que para que alguien consiga ser aquello que quiere, se tienen que dar una serie de circunstancias, pordía parecer, sí...

Pero mira este video, igual te convence de que no es así

http://www.youtube.com/watch?v=cPJ96JxFjIc

Un abrazo!!

Teo Palacios dijo...

Javi, te olvidas de César Vidal, jejejeje

Esa chica que ambos conocemos -tú más que yo...- más vale que no se decida a escribir en serio, porque nos saca a todos del circuito literario... A partir de ahora, le aconsejare que NO se meta a escribir, que es una complicación innecesaria, que no merece la pena. Ya sabes.

Por cierto, te debo un mail. Y tú tienes pendiente un viaje a Almería... no sabes lo bien que ha ido!!!

Teo Palacios dijo...

Belén, casi todos los que empezamos a escribir lo hacemos simultaneando trabajos. Tú misma lo haces. Desde luego no es lo mejor, pues así los proyectos se alargan enormemente, pero... Al respecto, hay un hilo abierto en escribes en el que se habla sobre cómo se lo monta cada uno para poder vivir mientras consigue vivir de la literatura.

Besos

Teo Palacios dijo...

Letraweb, lo tuyo es diferente. Siempre digo que los poetas tienen algo distinto. Es esa sensibilidad de la que hablaba Javier antes, pero llevada al extremo. Lo vuestro es auténtico arte. Uno puede ser bueno en su trabajo, pero genios hay muy pocos. Los poetas tenéis todos una vena de genialidad muy acusada.

Teo Palacios dijo...

Gracias, Martikka

No puedo estar más de acuerdo contigo. El que escribe tiene algo que lo mueve a contar una historia, eso está claro. La cuestión es desarrollar luego ese algo, si se quiere, para convertirlo en algo más que afición.

Teo Palacios dijo...

Sí, Arwen, las escribo los martes. Esta también la escribí el martes, la colgué a la 1 de la mañana ;P Eso sí, hoy creo que te voy a dar una sorpresita...

Gracias por lo del talento... también tú lo tienes, me ha gustado mucho la historia de Stella, que lo sepas.

Teo Palacios dijo...

Un comentario muy interesante, Juan C, una vez más. Por cierto, Gattaca también me gusta, Ethan hace un papel estupendo.

P.D. De nada

Teo Palacios dijo...

Paco... ¿se puede decir más con menos? Lo dicho, los poetas tenéis algo diferente...

Un abrazo

Teo Palacios dijo...

Di que sí, Armando. Al final, todo se reduce a eso... a trabajar para mejorar.