sábado, 21 de marzo de 2009

Disperso

Definitivamente, durante las últimas semanas estoy disperso. No descanso bien, no me concentro como en mí es habitual, me siento agobiado por mil cosas cuando en realidad no hay tanto pendiente. La cuestión es que estoy en una época convulsa, inestable incluso. Y claro, eso está afectando a todos los aspectos de mi vida, incluida la producción literaria.

Total, que avanzo menos de lo que debería y estoy seguro que puedo avanzar en condiciones normales con esta novela. También es verdad que en los últimos 2 años he escrito un total de unas 1100 páginas repartidas en 3 novelas, de las cuales 2 eran históricas. Y eso tiene que saturar un poco, supongo…

Total, que la producción de esta semana ha sido de sólo 7 páginas, terriblemente pequeña. Claro, Saramago dice que él escribe una página diaria, supongo que por eso él tiene un Nobel y yo no. Yo estoy acostumbrado a una producción mucho mayor, entre 3 y 4 páginas al día. Debería tener la novela mucho más avanzada.

Lo más curioso es que cuando consigo centrarme, avanzo a una velocidad de vértigo. Hace un par de días, por ejemplo, en poco más de una hora salieron más de 4 páginas. El problema es conseguir esa concentración.

En eso voy a intentar trabajar durante esta semana: para empezar, una tila, en lugar de una coca-cola, junto al teclado. Y a partir de ahí… se aceptan sugerencias.

27 comentarios:

Martikka dijo...

Me veo reflejada en tu entrada. Tal vez sea el cambio del invierno a la primavera, o la saturación de cosas (cambios que se avecinan en mi vida), no sé.
Yo si escribo una página diaria ya me doy por satisfecha, pero los días que consigo esa dosis de "concentración extra" consigo 2 o 3 páginas. La cosa es avanzar, palabra a palabra, punto tras punto. Dijo un autor que la clave era dejarlo en un punto que sepas cómo continuar al día siguiente.

P.D.Yo suelo tomar té (unos cuántos) mientras escribo. Me ayuda a concentrarme.

¡Ánimos y adelante, siempre adelante!

Francisco Javier Illán Vivas dijo...

¿Disperso? Esa era la sensación de Bilbo: disperso como mantequilla. Y le confesó a Gandalf que necesitaba descansar... en Rivendel... ¡Así cualquiera, claro!

Blas Malo Poyatos dijo...

Jordi Sierra i Fabra, escritor catalán, dice que leemos para llenarnos y escribimos para vaciarnos.

Si estás vacío... llénate. Coge ese libro que está pendiente. Y recuerda que escribir es un juego, divertido además, no una esclavitud. Si una semana no escribes nada no se acaba el mundo (del mono escrituril no hablo)

Un saludo

Teo Palacios dijo...

Bueno, una opción que no había contemplado, Martikka... la llegada de la primavera, jejeje. Sí hay que seguir adelante. Yo hay veces (poquísimas) que en todo el día sólo escribo una frase, porque no encuentro el modo de ir más allá. Pero es una frase más. lo importante es no dejarlo. Al día siguiente, misteriosamente, esa frase se desarrolla sola hasta completar varias páginas. Es la magia de la creación literaria.

Besos

Teo Palacios dijo...

Jajaja, muy bueno, Paco. Efectivamente, estirado como mantequilla untada sobre demasiado pan... sí señor, esa es la sensación. La cuestión es... ¿cuál es el camino a Rivendel?

Un abrazo.

Teo Palacios dijo...

El problema, Blas, no es estar vacío y ser incapaz por ello de contar la historia. La historia sale a borbotones y sin parar cuando soy capaz de centrarme en ella. Hoy por ejemplo, después de dejar la entrada en el blog, me he puesto con la novela y en 3 horas he escrito nada menos que 13 páginas.

La cuestión es centrarme, dejar de lado mil cuestiones que tengo en la cabeza ahora mismo y focalizar la atención en la novela. Si lo consigo, estoy seguro de que en un par de meses la tengo terminada.

B. Miosi dijo...

Creo que la escritura debe fluir, forzarla es inútil. En esos casos es mejor que tomes un buen libro y disfrutes la lectura. Tal vez te inspires y cuando menos lo pienses, estés con miles de ideas haciendo cola para ser escritas.

Anoche estuve viendo un documental acerca de Carlomagno, me sirvió de inspiración para mi próxima novela.

Prueba de ver la tele, a mí me funciona, buenos programas, claro.

Besos,
Blanca

sempiterna dijo...

Pues sí, Teo. En parte estoy de acuerdo con esa idea lanzada de la primavera. No sé, serán tiempos de saturación o de colapso, porque ocurre a más gente y con otros temas también.

Y por otro lado,le doy la razón a Blanca totalmente. No hay que forzar la máquina. Si te pones sin estar en condiciones, luego te sentirás peor porque además no habrás escrito tanto como esperabas. Quizás en otras cosas, como leer un libro o ver un documental tu mente descansa y retoma las cosas en el punto adecuado.

De todos modos, será cuestión de días que vuelvas a recuperar el ritmo tuyo escribiendo, que es bastante bueno. Ya nos contarás.

Gracias por estas nuevas entradas en las que podemos tocar tu estado de ánimo también. Beso.

Lola Mariné dijo...

Hay momentos y momentos. Si has escrito tanto en tan poco tiempo a lo mejor tu mente te está diciendo que necesita un descanso.
Como dice alguien más arriba, si no puedes escribir, lee; a mi leer siempre me da ganas de escribir.
Pero para solidarizarme contigo te diré que me siento como tú: no me concentro; tengo una novela para revisar y no soy capaz de meterme con ella porque sé que cuando lo haga me absorverá por completo. Pero ya llegará su momento, y tambien el de empezar a escribir otras cosas.
¡Buff!¡Menudo rollo!
Saludos.

John Anthony dijo...

Yo no estoy disperso, sino parado en un cruce de mil caminos que me hacen dudar eternamente, no pudiendo escoger, por ello, ninguno de los caminos.

Yo sí creo que necesito descansar y leer para llenarme de literatura.

Creo que este tipo de problemillas nos pasa a todos, escritores o no. Queremos hacer tantas cosas que nos detenemos a pensar que hacer primero y al final no hacemos mucho o nada.

Supongo que lo mejor es, como casi siempre, lanzarse y no dudar.

Chao.

La Bruja dijo...

Lo dicho: sólo alguien que ha tenido perro, que ha disfrutado de él y de su amistad y cariño puede entenderlo. Es un golpe duro. En mi caso, además, me hace pensar en cuando le pase algo a Max, mi pastor belga. Desde hace unos años padece un cuadro de convulsiones que no nos saben decir de qué es. Le dan un par de veces al año pero es horrible, no te puedes imaginar lo duro que resulta verlo. Nos han dicho que es epilepsia pero por decir algo.
Dale un achuchoncito a Nora de mi parte y seguro que Scott está en el cielo de los perros meando farolas y dándole a la máquina de las caricias mientras espera a Drum. El consuelo que nos queda es lo mucho que nos dan mientras están con nosotros. Eso nada lo puede borrar. Es fantástico encontrar a otro amante de los perros. Eso une más que lo de ser escritor. Un beso

Juan dijo...

Hola

Mi problema es muy diferente y, me temo, no tiene solución. Sencillo: exceso de trabajo. Como trabajo con ordenadores y a base de proyectos con plazos que cumplir, y resulta que con los pendrives te puedes llevar el trabajo a cualquier sitio... Pues eso, que estoy escribiendo en un cuarto de hora de parón que me he concedido... sí, estoy trabajando :-(.

Esta falta de tiempo me afecta a todo, aunque estoy consiguiendo hacer algo de deporte. Me lo tomo como un medicamento, si no, no lo haría.

Y a la hora de escribir... ¡7 páginas a la semana! Buf... Yo ahora me alegro si consigo escribirlas al mes. Normalmente me reservo dos o tres horas a la semana, un día concreto, para acabar algo que traigo entre manos desde hace años, pero la última vez que conseguí escribir algo fue hace dos domingos... :-(.

Un saludo.

Juan.

Carlos dijo...

Siempre depende del tiempo que se le dedique a la escritura. Los escritores que se dedican exclusivamente a su oficio. Los autores prolíficos como Stephen King le dedica unas ocho horas todos los días a teclear sin parar, y por las tardes lee otras novelas, a recopilar datos para la novela, es decir le dedica enteramente el día a su oficio. Lamentablemente, escritores que sólo se dediquen y vivan de la literatura son muy pocos hoy en día. Pero el ritmo que llevas, Teo, es muy bueno. Sigue así y verás cómo terminas la novela en un par de meses.

Javier Márquez Sánchez dijo...

Join the club, baby!

Yo ando como tíu, será la llegada de la primavera. Hace alrededor de tres semanas imprimí un nuevo bloque del libro que ando escribiendo para revisarlo. Andaba muy contento. Llevaba 109 páginas. Avanzaba a buen rtitmo. Tres semanas después, llevo 131. Inaceptable. Y me paso la tarde entera ante la pantalla, pero me distraigo en mil cosas. Vuelvo a sentirme como cuando estaba en el colegio y mi mente volaba más allá del libro de ciencias naturales... Este fin de semana he intentado frenar, relajarme y replantearme las cosas. Veremos qué tal. ¡Suerte, Teo!

Belén dijo...

Es muy difícil dar consejos pero es evidente que tu problema es falta de concentración y eso es porque tienes un asuntillo que te está rondando y que no puedes olvidar (lease trabajo, mascotas, hijos, médicos...). Hay infinidad de problemas en el día a día que, aunque no creamos que nos afecten, lo hacen.

Por mucho que te empeñes en concentrarte, hasta que no arranques eso de tu cabeza, no lo conseguirás.

Mi consejo es que te relajes. No tienes a nadie que te achuche con tu libro, no tienes un plazo de entrega, por lo tanto puedes permitirte el lujo de sustituir esas horas en las que escribes por ir al cine, leer como bien te aconsejaban más atrás aquél libro que tienes pendiente o simplemente salir, pasear, respirar aire fresco...

Sobretodo, no debes forzar la escritura o te agobiarás más aún.

Velkar dijo...

Hola Teo, me presento por aquí. Desde hace poco frecuento tu foro y me resulta ampliamente interesante. Lo enlacé ya a mi blog al que estás invitado a pasarte cuando quieras.
Por lo demás, en lo de la inspiración estoy de acuerdo con Belén. Más que primaveras o cambios de tiempo, lo que nos impide en determinados momentos concentrarnos son aquellos asuntillos personales que marean nuestra cabeza y la bloquean. Tómate tu tiempo y no te preocupes. Tiempos mejores llegarán...

Teo Palacios dijo...

Blanca, acabas de mezclar dos términos incompatibles: Televisión y buenos programas, jejeje.

Sí, a veces es por saturación que debes parar y darte un respiro.

Teo Palacios dijo...

Ay, mi Sempi...

No me puedo quejar de mi ritmo, no. lo que pasa es que cuando baja un poco, lo notas. Estos días me estoy tomando las cosas con un poco más de calma (también porque el sábado fue espectacular y en 3 horas escribí 13 páginas). Ya os contaré como termina la semana.

Besos

Teo Palacios dijo...

Lola, stoy tan saturado, que no puedo leer para entretenerme... En momentos así, lo que más medespeja es el cine, aunque sea cine en casa... Ver una peli me despeja más que la mayoría de las cosas. Cada maestrillo, que tiene su librillo. ¿no dicen eso?

Un abrazo.

Teo Palacios dijo...

john, tu problema es peor que el mío... yo tengo mi historia muy clara, y cuando puedo ponerme sin problemas con ella avanzo a una velocidad enorme, como con ninguna otra que haya escrito hasta ahora. La cuestión es esa, poder centrarme en la historia, porque tengo otras cosas que atender y voy un poco atabalado...

Teo Palacios dijo...

Brujita, lo de Scott daría para muchas conversaciones... tendrás que venir a Sevilla para que te las explique todas ;)

Besos.

Teo Palacios dijo...

Juan, me temo que si yo tuviera que escribir 7 páginas al mes no escribiría. Me sería imposible mantener al hilo de la historia, me sería por completo imposible llevarla a buen fin. Más mérito para ti, por lo tanto.

Saludos

Teo Palacios dijo...

carlos,mi objetivo es terminar la novela antes del verano. Supongo que no habrá demasiadas dificultades para terminarla por mayo, más o menos... Ya os avisaré ;)

Teo Palacios dijo...

Estoy como tú, Javi, intentando despejarme y dejar de lado la historia. He te coger información de un par de temas y creo que no la voy a tocar hasta no tener esos asuntos cerrados. Así me despejo y retomo el asunto con las idesa claras.

Pero me sabemal, porque soy de los que opinan que es necesario escribir un poco todos los días. De ahí quizá mi ansiedad al ver que no consigo avanzar al ritmo habitual.

De todas formas, no puedo quejarme, la empecé hará cosa de un mes y ya estoy rozando las 100 páginas. ¿Qué más puedo pedir?

Teo Palacios dijo...

Belén, llevas razón. Tengo que atender esos otros asuntos que no me dejan centrar la mente en la escritura. Te estoy haciendo caso, que lo sepas.

Besos.

Teo Palacios dijo...

Velkar,bienvenido, aunque la bienvenida llega tarde ya que comentaste en alguna otra entrada hace varios días. Espero que te sientas cómodo en esta familia que hemos formado sin saber muy bien cómo lo hicimos, jejeje.

Ya he visitado tu página, en la que vas mostrando capítulos de tu trabajo. Tan pronto como tenga un hueco te enlazo.

Saludos.

La Bruja dijo...

¡¡¡Acepto encantada!!! ja ja ja. Besos