lunes, 23 de marzo de 2009

El Hombre Sensible

Algunos días resultan mágicos. Dice Paulo Coelho que todos los días tienen un instante mágico, aunque no todos los días somos capaces de apreciar ese instante. A veces lo dejamos pasar y nunca vuelve. Puede ser cualquier cosa lo que haga que un día sea mágico: un encuentro, una conversación, la salida del sol, una sonrisa…

No siempre se da uno cuenta de cuándo está ante esos instantes, no… Otras veces te das cuenta, pero cuando ya ha pasado y no puedes hacer nada por recuperarlo. Y por último, hay ocasiones en que está ahí, lo viviste, forma parte de tu vida, y no te has dado cuenta hasta que no ha pasado el tiempo.

Yo tuve uno de esos días el 4 de noviembre de 2007. Fue mágico porque conocí al hombre sensible.

Hay una película de John Ford maravillosa, con un John Wayne en estado de gracia, que se llama El Hombre Tranquilo. Hay gente que dice que es un canto a la vida, el amor y la amistad. He leído incluso que una persona dijo que por salvar esa película sería capaz de arriesgar el pellejo en un incendio.

La película cuenta la historia de un ex-boxeador irlandés que regresa a su hogar, en un pueblecito de Irlanda. Se podría creer que es un tipo salvaje, colérico, agresivo… y nada más lejos de la realidad. Es un hombre sencillo, tranquilo. Toda la película intentan hacerle que de un puñetazo y no hay manera. La película da para mucho que hablar, y no es el motivo de esta entrada. Sí os digo que si no la habéis visto, estáis tardando. Además está basada en un relato…

La cuestión es que, si John Wayne en aquella película era el hombre tranquilo, yo conocí, como digo, al hombre sensible. Claro, no sabía que él era ése hombre, y desde luego no me lo presentaron como tal, no me dijeron: “Teo, te presento al hombre sensible”.

No, lo que me dijeron fue: “Teo, te presento a Javier Márquez”.

A simple vista, Javier es un tipo que no se puede catalogar. Es alto, rubiales, cuando lo conocí tenía barba. Podría intimidar quizá un poco. Pero no. Igual que ocurre con John Wayne en El Hombre Tranquilo, Javi no es lo que aparenta a simple vista.

Lo conocí en la Hispacón del 2007, un día en el que yo estaba con 38 de fiebre pero aún así me levanté de la cama, conduje durante media hora y aproveché para aprender mil y una cosas.

Después de aquello comenzamos a vernos de manera asidua gracias a que un grupo de autores sevillanos nos reuníamos un par de veces al mes para comentar nuestros proyectos, corregirnos textos y demás. Aquellas reuniones duraron unos meses y luego pasaron a mejor vida, aunque algunos siguen reuniéndose semanalmente y todos mantenemos la amistad.

Curiosamente, desde que dejamos de asistir a esas reuniones, la relación entre Javi y yo ha ido en aumento y ahora puedo decir que somos buenos amigos, que compartimos algunos proyectos y esperanzas comunes.

Javi no es un recién llegado al mundo de las letras. Es el subdirector de una conocida revista y tiene multitud de colaboraciones en prensa escrita, varias guías sobre músicos míticos (la música, mejor aún, la buena música, es una de sus pasiones) y varios libros publicados.

Con alguno de ellos ha obtenido un éxito más que importante. Hará cosa de un año lo entrevistaron nada menos que en “la mirada crítica”, el programa de T5 en relación a uno de sus libros. Hace poco nos dio la buena noticia de que una de sus obras iba a ser traducida al italiano y al parecer está funcionando bastante bien por allá.

Pero hasta ahora, todos sus libros habían sido de divulgación, no tenía ninguna novela escrita.

El pasado verano, sin embargo, me pidió que leyera una novela en la que había estado trabajando en los últimos meses. Se trataba de una novela de fantasía, no puede catalogarse de otro modo. Está ambientada en el Londres de los años 50, el protagonista, bueno, el protagonista principal, porque hay un personaje secundario que poco a poco se convierte en el auténtico dueño de la historia, es un actor muy famoso. Me refiero a un actor real muy famoso.

Todo comienza con un asesinato múltiple en una localidad inglesa. Pero claro, no es un asesinato al uso. A partir de ahí, la trama comienza a girar de manera imprevisible, y uno es incapaz de apartar la vista de las páginas hasta completar la lectura de la novela.

Me envió el original para que le diera mi opinión. Y me leí las casi 200 páginas en un día y medio.

Mi opinión ya os la podéis imaginar…

La novela parece que va a ser lanzada, y por todo lo alto, dentro de unos meses. Por supuesto, no voy a ofrecer detalles del tema porque no me corresponde a mí hacerlo, ya los dará él cuando lo crea oportuno. Lo que sí voy a ofrecer yo es una sugerencia: acordaos de este título, “La Fiesta del Señor Orfeo”. No os olvidéis de él, porque va a ser un auténtico bombazo. Y si no, al tiempo.

Pero todavía no he explicado por qué digo que Javier Márquez es el hombre sensible. La verdad, me resulta bastante complicado explicarlo.

Tal vez, la mejor manera de que lo entendáis sea que visitéis de forma habitual su blog, Al Otro Lado del Río y ente los Árboles. Leed por ejemplo su “Carta a los Reyes Magos”, “Para aquellos que sueñan despiertos”, o “El hombre que mejor sabía llevar un sombrero en Sevilla”. Allí demuestra, día tras día, que es una de las personas más emotivas que he conocido

Todo un lujo, por supuesto. Y un privilegio.

11 comentarios:

Velkar dijo...

Apuntado queda, desde luego. Llegado el momento, juzgaremos. Un saludo, Teo.

Belén dijo...

No es la primera vez que hablas de ese libro y la vetdad es que su argumento atrae, a ver si es cierto y pronto lo vemos publicado.

Javier Márquez Sánchez dijo...

Bueno, y ahora yo, ¿qué digo? Ese Hombre Sensible se queda sin palabras.

Me han dicho -por ventura- muchas cosas bonitas en mi vida, pero no creo que demasiadas me hayan emocionado tanto como este texto, que ya comienza dándome "en toda la chapa", con esa comparación con una de mis películas favoritas.

Uno de los primeros relatos que tengo conciencia de haber escrito nacían directamente de mi pasión por esta película, y durante mucho tiempo después siempre la tuve como referencia: quería ser capaz de escribir algo que destilase tanta belleza y emoción como 'El hombre tranquilo'.

Aún no he cumplido ese objetivo, y no creo que llegue a alcanzarlo. Pero ya es más que suficiente poder recordar los estrechos lazos de amistad que siempre me gustaron de esa cinta y pensar que, eso sí, cuento con un buen puñado de amigos a los que estrechar la mano como Wayne hacía con Andrew MClaglen. Y Teo, claro está, es uno de ellos.

Si todo va como está previsto, Belén y Velkar, para el próximo otoño la novela estará en la calle. Espero que tras tanta expectación nadie quede decepcionado.

Teo, muchas garcias.

Velkar dijo...

Joder, aquí hablando con el autor y todo, ¡qué lujo!
Pues el libro caerá, te lo aseguro. En cuanto a lo de El Hombre Tranquilo, me gustaría añadir que es una película que toma mayor carácter después de haber visitado Irlanda, en la que se desarrolla. ¡Qué magia de país, Dios Santo!

sempiterna dijo...

Vaya, Teo, por la parte que me toca, me quedo también sin palabras.

Aunque reaccionaré para darte las gracias por tener esa concepción de él, tan acertada porque realmente lo es, es el hombre sensible (mejorando lo presente, eh?). Y es una de las mejores cosas de él y que hace que sus libros sean de una calidad humana interesante. Yo también he leído eso en primicia, y no creo que defraude a nadie.

Gracias Teo por ser tan buen amigo suyo, y un poquito mío por extensión. Un besazo.

JUAN dijo...

Me quedo con el título, seguro que es un libro apasionante.
La película ésa la he visto una docena de veces.
Un lujo tener a tu amigo aquí en directo,gracias por habernos dado la oportunidad de conocerlo como escritor y como persona.
Estaré al tanto para cuando salga ese libro.
Un abrazo a ambos.

B. Miosi dijo...

La amistad perdura, el amor deja odios...
Me encanta ver que la amistad no se ha perdido en esta jungla en que vivimos.
Pasé por el blog de Javier y me he enterado de muchas cosas. Varios libros publicados, tanto camino hecho y tanta juventud. Felicito a Javier por tener tan buen amigo, y a ti, Teo, por ser también un hombre sensible.

Blanca

Javier Márquez Sánchez dijo...

Muchas gracias, Juan, por el interés, y a ti, Blanca, por la visita a mi blog y esas bonitas palabras...

R2D2 dijo...

Una de las cosas más importantes en esta vida es la amistad. Es dificil encontrar personas con las que tienes mayor afinidad, y con las que te sientes agusto, con ganas de compartirlo todo. Y cuando las encuentras, también hay que cuidarlas, estar ahí cuando te necesitan. Me alegro que hayais encontrado tan buena amistad, asi que ya sabes Teo, Javi ¡A cuidarla!
^___^

Lola Mariné dijo...

Me pasaré por el blog de Javier, pero a ti quiero decirte que vale la pena tener amigos tan buenos como tu.
Un saludo.

Javier Márquez Sánchez dijo...

De eso puedes estar seguro, Lola...