viernes, 27 de marzo de 2009

Recomposición


Esta semana me la he tomado de cierto relax literario. La semana anterior os comentaba que me estaba costando concentrarme y avanzar en la creación de la novela en la que estoy trabajando. Algunos me comentabais que no forzara la máquina, que me tomara un respiro, etc… Yo soy de los que piensan que el escritor tiene que escribir a diario, aunque sea una sola frase, una sola palabra. O en su defecto, trabajar en algún proyecto.

Claro, a veces hay que descansar. A mi me pasó cuando concluí PECADO CAPITAL, de lo que ya he hablado aquí en aquella entrada en la que explicaba que me había quedado vacío.

La cuestión es que andaba descentrado, como contaba. Así que me he dedicado a poner en su lugar algunas cuestiones personales y comenzar a mover algunos asuntos que tenía pendientes.

He podido alejarme sin problemas de la novela, o mejor dicho, del proceso de escribir esta novela, sin remordimientos de conciencia. Supongo que habrá ayudado el hecho de que el sábado pasado, tan pronto como dejé en el blog la entrada, me puse ante la pantalla y en tres horas escribí casi catorce folios. Es decir, que en tres horas del sábado había escrito el doble que en toda la semana anterior. Y eso tranquiliza. Eso ayuda a ver que no estás sufriendo un bloqueo creativo, sino que la cosa va algo más lenta de lo que tenía pensado.

Medité en por qué podía pasarme eso y descubrí que me faltaba información. Me explico: necesitaba que alguien me ofreciera ayuda para desarrollar una de las tramas de la novela. Yo tenía esbozado el argumento de esa trama, pero sabía que estaba cogido por los pelos.

La ayuda me vino de forma inesperada. Tengo unos amigos cuyo primo es nada menos que criminólogo. La trama en cuestión es precisamente una investigación policial. Todos tenemos alguna idea de cómo funciona… pero esa idea, os lo digo ya, es errónea en un 90% de cuestiones. Demasiado cine de Hollywood…

En fin, que el miércoles nos reunimos en torno a una taza de café, le expliqué las dificultades que me estaba encontrando, y, de manera completamente amable y una facilidad pasmosa, comenzamos a comentar cómo funciona una investigación policial.

Por supuesto, no me ha ofrecido detalles demasiado concretos, entre otras cosas porque no va a divulgar los métodos de trabajo de la policía. Pero sí me ha dado indicaciones, me ha abierto los ojos en cuanto a métodos que la policía jamás usaría, encaminándome hacia la metodología de trabajo adecuada.

El resultado ha sido que he reescrito por completo la trama policial de la novela, han surgido varias situaciones y escenas que aumentarán la tensión de la novela varios grados, personajes que acaban de nacer…

Y claro, algunas escenas anteriores que hay que reescribir, porque están en franco desacuerdo con el nuevo prisma.
La semana que viene volveremos a vernos para hablar de todo ese trabajo nuevo, comprobar que no hay errores, comentar posibilidades de desarrollo de las escenas... Y en eso he estado trabajando esta semana.

Así que en los últimos días también he escrito poco, sólo trece páginas. Sin embargo, he avanzado enormemente en la creación de la historia, he despejado dudas y, lo más importante de todo, he sentado las bases para poder continuar a buen ritmo.

Y es que a veces hay que replegar velas, mirar atrás y recomponer el trabajo para poder seguir avanzando.

12 comentarios:

Proyecto de Escritora dijo...

Que suerte poder contar de primera mano con cierta información...entiendo lo que dices porque a mi también me ha pasado. Te bloqueas momentaneamente porque a lo mejor te falta cierta información que no puedes encontrar fácilmente. para escribir hay que saber de todo...puff. Y no se puede.
Sigue trabajando, seguro que tu novela llega a buen puerto.
Besos!!

Lola Mariné dijo...

Yo también creo que hay que escribir todos los días, pero a veces la mente pide distanciarse un poco, que me parece que era lo que tu necesitabas, por las razones que fuesen.
Lo importante es que lo hayas retomado con energías renovadas.
Saludos.

Belén dijo...

Hola Teo
Te he enviado un mail comentandote ciertas cosillas del tema. Es complicado hablar de según qué cosas porque en este caso puedes caer en el error de perjudicar una investigación criminal por culpa de según qué datos has facilitado en tu libro.

En mi caso, quería hacer la descripción de un lugar determinado porque me pareció fantástico y no he podido hacerlo porque actualmente es objetivo militar y podría (sin querer) dar datos relevantes para un posible atentado.

Es más complicado de lo que parece escribir sobre determinados temas, sobretodo en lo que referencia a investigaciones o procedimientos policiales.

Espero saber más de tu nuevo libro. Tiene la pinta de ser super-interesante.

Blas Malo Poyatos dijo...

Catorce páginas en tres horas no es estar bloqueado sin ideas, ¡es que quieren salir todas a la vez! Voy a ponerte una vela, a ver si acelero mi ritmo.

Nunca se sabe dónde puede llevarte una trama. Hay tantísima información, por todas partes, que a veces aparece la pista donde menos se espera uno.

Un saludo

JUAN dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
JUAN dijo...

Pues te felicito una vez más, Teo, catorce páginas de un tirón es formidable, demuestra que tienes la novela acabada en tu mente y ella quiere salir atropelladamente a ocupar su lugar en la pantalla; sólo necesitas ordenarlas.
Yo en cambio no he escrito nada serio desde navidad,estoy estancado, todo está vacío en mi interior.
Un abrazo.

Martikka dijo...

¡Bien! ¡Catorce páginas! Bloqueo, lo que se dice bloqueo, no tenías... :)
Y ahora, con nuevos datos ¡menos vas a tener!

Jesús F. dijo...

Hola Teo, ¿qué tal?, me voy una semana de vacaciones y me encuentro a la vuelta tres esntradas tuyas en el blog, nos estás acostumbrando mal, je, je. Bloqueo, uff... sólo de pensarlo, o recordarlo, me da escaofríos. Me alegra ver que lo has superado, o que no fue tal, poque casi catorce folios en tres horas está bastante bien, síntoma de escollo superado, ¿no?.
Me acuerdo de cuando pasé por lo mismo, aunque a mí me duró mas tiempo y es increíble lo impotnte que me sentía por aquel entonces, sentarte frente al teclado y no ser capaz de hilvanar una sola frase medianamente correcta. Así que nada más, desearte mi enhorabuena por haber superado esa dificultad. Un saludo.

Velkar dijo...

Yo, por mi parte, en mi única experiencia literaria apenas sufrí bloqueos, quizá por lo claro qúe tenía hacia donde debían caminar los hechos, pues la trama la había ideado de manera compartida. Hubo, sin embargo, algún momento en el que yo sólo me lié y del que conseguí salir bien parado gracias a un comentario a tiempo de mi chica, a la que la pedí consejo tras el parón.
Un saludo.

Francisco Javier Illán Vivas dijo...

Escribir es un misterio. Como misterio es que nos aislemos durante meses, algunos durante años, de la realidad, de nuestra familia, y vivamos una novela las 24 horas del día.

Elisabet dijo...

Hola, Teo,

qué buenos ratos pasas con esas conversaciones, documentándote... Eso es tomarse el trabajo en serio. ¡Y lo que debes aprender! Bueno, catorce páginas en tres horas... No está mal, no. Te propongo una cosa. Un día que te sientas en forma echamos una carrera, ¿vale?

Me alegro que ya pasara la mala racha. Todos tenemos temporadas tontas. En tu caso, más que bloqueo creo que es lo que dices, desorientación por falta de info. ¡Pero lo resolviste! A mí lo que me dan no son bloqueos, no... son atascos, más bien.

Un beso y ¡ánimo!

Juan dijo...

Hola

Voy a aprovechar para responder a un par de cosillas que había pendientes, pero antes, a esta entrada.

Me alegro de la recomposición. Como ya te he contado, tuve un parón de 7 años en los que no escribí ni una línea. Ahora me arrepiento mucho, porque he perdido belleza y soltura a la hora de escribir (ayer estuve releyendo una cosa de hace 10 años, con ciertos errores, pero con algunos pasajes espléndidos en comparación a lo que escribo ahora :-( ). Así que lo mío es bloqueo generalizado... De todos modos, te contaba que estaba escribiendo siete páginas al mes por demasiado trabajo. Conseguí superarlo este fin de semana porque se me rompió el disco duro y casi lo pierdo todo, lo que incluye casi todo lo que hemos hecho en mi empresa en cinco años... habría sido desastroso. Y mientras supervisaba un programa recuperador de particiones dañadas al salvar los datos (lo recuperé casi todo), me dediqué a escribir a mano delante de la pantalla.

Con respecto a lo que comentabas sobre el mérito de escribir sólo 7 páginas al mes... Creo que, en este caso, el mérito se lo debo o a la historia o a mi obsesión por la misma. La llevo completa en la cabeza unos diez años, y la abandoné hace unos ocho, cuando llevaba el 90% escrito. Si ha soportado un parón tan grande y sigo teniendo ganas de contarla, va a sobrevivir a un ritmo tan sumamente lento :-). Parece mentira que sea de lo más reticente a dejar que nadie lea nada de esa novela (la primera y única, que yo soy de narrativa breve :-D ), con todo el trabajo que me está llevando y con lo que me gusta la historia. Creo que es lo único que escrito que no he dado a leer a nadie, aunque es verdad que aún no la he revisado ni acabado...

Por último... Me dijiste que si un día me decidía a montar una editorial, que entre tus visitantes tenía a más de un candidato... Desde luego. Tendría a más de tres autores de mucha calidad para empezar... más de lo que podría publicar :-).

Un saludo.

Juan.