lunes, 27 de abril de 2009

Es tan bonito soñar...

Reconozco que soy por completo incapaz de imaginarlo, pero que no puede uno dejar de soñar con que le suceda. Además, parece que el mundo del best-seller se mueve últimamente en ese tipo de mega-lanzamientos en los últimos tiempos.

Todos sabemos el tema de Carlos Ruíz-Zafón y lo sucedido con El Juego del Ángel. O al menos, sabemos una parte. Me explico… todos sabemos que Planeta lanzó nada más y nada menos que un millón de ejemplares en la primera edición de esa novela, inundando el mercado por completo. Se podía encontrar hasta en el kiosco de la esquina. Y eso sólo en español. A esa tirada gigantesca hay que sumarle las tiradas en francés, inglés, portugués… y sobre todo, en alemán.

Y esto es lo que tal vez no todos sepamos. Sí, porque el mercado alemán es, junto al estadounidense, el más fuerte del mundo. No en vano la Feria del libro de Frankfurt es la más importante del mundo. Así las cosas, cuando fue a salir el último libro de Zafón, en Alemania se efectuó una puja —literalmente, es decir, la traducción del libro se la llevaría aquel que más dinero pusiera como anticipo encima de la mesa—que se saldó con una cifra escalofriante: un millón y medio de euros, según algunas fuentes. ¡Un millón y medio de euros de anticipo sólo por la traducción al alemán! A eso hay que sumarle el anticipo que se llevaría de Planeta, etc, etc…

Es verdad que a Zafón le ha costado lo suyo pegar el bombazo literario. Tenía ya publicados un buen número de títulos cuando sonó la flauta con La Sombra del Viento. Hay otros a los que la cosa les funciona bastante mejor desde el principio.

Uno de ellos es el señor Falconès. Ildefonso Falconés realizó un curso de escritura en el Ateneo de Barcelona. Allí se gestó La Catedral del Mar. Y allí comenzó la gran senda del triunfo de este abogado catalán. De su primera obra se han vendido unos cuatro millones de ejemplares, entre su edición castellana y las traducciones a varias lenguas. Ahora, se anuncia su nuevo libro, La Mano de Fátima, en la que al parecer va a novelar cómo fue la expulsión de los moriscos en 1609.

Lo importante no es si la novela será buena o mala, que eso sólo se podrá saber cuando esté en librerías y la gente empiece a consumirla a mansalva. Porque a mansalva se consumirá, indefectiblemente. ¿Por qué? Pues porque editorial Grijalbo, perteneciente al grupo Random House Mondadori, el gigante más gigante de entre todos los gigantes mundiales de la literatura, va a lanzar nada más y nada menos que medio millón de ejemplares en su versión en español dentro de unos días.

Otro bombazo editorial. Otro hartón de vender libros. Otra inyección de dinero para el bolsillo del señor Falconès, bendita sea su estampa, que diría un castizo.

Y no queda ahí la cosa, porque este año se prepara un nuevo tirón en torno a un libro. En este caso, del señor que revolucionó el mercado editorial. Sí, hablamos de Dan Brown. No se conforma con haber vendido ¡¡¡¡80 millones!!!! De copias del Codigo Davinci, haber sacado un buen pellizco de la versión cinematográfica y vender, a remolque, otro puñado de millones de diferentes títulos, por mala que fuera la crítica.

Dentro de unos meses, parece que al comienzo del otoño, se editará su nuevo libro, titulado El Símbolo Perdido. No se conoce el argumento. De hecho, en España por ejemplo ya se ha anunciado que el envío de los originales a los medios se efectuará lo más tarde posible, en un intento por mantener la intriga y el interés en torno al libro.

Lo que sí se sabe es cuál va a ser la cantidad de ejemplares que tendrá la primera edición… Y agarraos, porque os vais a quedar de piedra. Random House Mondadori lanzará 6,5 millones de ejemplares para el mercado en Estados Unidos, Canadá e Inglaterra. La mayor tirada de la historia. ¿Alguien da más? ¿Alguien duda en que el libro se venderá como rosquillas? ¡Si casi van a tener que abrir librerías en las que el único título sea ese!

Pero claro… el sector editorial está en crisis.

Y mientras tanto, uno no puede dejar de soñar con que algo así llegara a sucederle.

Hace unos días, Blas me preguntaba qué pasaba con aquello que había anunciado de que en torno al día del libro podría tener noticias.

Pues lo que ha pasado es que sigo sin noticias, la verdad. Todo está igual que hace unos meses. Claro, que todo está igual para mí, no para vosotros. Porque hay un dato que no he comentado aquí por no levantar la liebre…

Como sabéis, me representa la agencia de Sandra Bruna. Como también muchos sabréis, durante la pasada semana se llevaba a cabo la Feria del Libro de Londres. Es una feria exclusivamente para los “trabajadores del ramo”, es decir, libreros, editoriales, agentes, etc… A ella acudía Sandra Bruna. Llevaba en cartera un buen paquete de títulos con la intención de abrir mercado con ellos en otros países.

Entre esos títulos se encontraba HIJOS DE HERACLES.

La verdad, cuando me lo dijeron en la agencia, hace ya unos meses, me emocioné. Me emocioné porque demuestra por una parte el grado de implicación del agente en representar a sus autores, y por otro, lo que más me tocó la fibra, por el interés que dejaba claro por mi novela. No todos los autores tienen la suerte de que alguien respetado en el sector represente tu obra. Yo soy uno de esos pocos privilegiados.

¿Qué ha sucedido en Londres? Pues todavía no tengo ni idea. La feria ya ha concluido, pero todavía no me he puesto en contacto con la agencia para ver cómo ha ido la cosa. Esperaré unos días para que Sandra vuelva, respire un poco y vuelva a tomarle el pulso a su empresa, que tras las vacaciones de Semana Santa se ha encontrado nada menos que con el Día del Libro y la Feria de Londres.

¿Habrá buenas noticias? ¿Tendré algún editor extranjero interesado en adquirir los derechos de traducción de HIJOS DE HERACLES? Esas son las preguntas que en estos días no me dejan dormir.

Porque sí, conseguir lo del señor Falconès, o el señor Zafón, y no digamos ya el señor Brown, es una quimera… ¡Pero resulta tan bonito soñar!

25 comentarios:

sempiterna dijo...

Sí que es bonito, sí. Y ¿por qué vamos a dejar de hacerlo entonces?. En fin, no sé a qué escala querrás tú ese sueño, pero seguro que en el momento en que despegues todo te irá sobre ruedas. Un beso, Teo.

B. Miosi dijo...

Así es, Teo, soñar no cuesta nada, y mientras sea así, ¡pues a soñar!

Y pensar que hay muchos escritores y aspirantes a escritores que aún dudan de que los best seller sean mal escritos... es como insultar a los millones que los leyeron.

¡Ya quisiera yo formar parte de ese selecto grupo!

Besos,
Blanca

Blas Malo Poyatos dijo...

Soñar es bonito, y si encima te dicen eso no es para soñar, es para delirar de alegría. ¿A que saldrá antes la edición en alaemán que en castellano?

Me alegro por ti. Espero que te zafonen.

Un saludo

Belén dijo...

Soñar, soñar... todos soñamos. Lo curioso es que sepas más de MOndadori que yo, que trabajo para ellos. Lo de Falcones lo sabía, también que Chufo Llorens saca su segunda parte de Te daré la Tierra, también te diré que se ha perdido mucho dinero con Zafón. Todas esas grandes cantidades de dinero demandadas por Planeta han hecho fiasco en algunos sectores... en fin, que apuesten por tu obra es todo un qué. Yo sólo espero que alguien se decida a leer la mia, soñar es así. Tu ya has dado un paso más (muy grande, por cierto) y estoy convencida de que Sandra te dará buenas noticias.

Por cierto... ¿se saben ya las fechas del encuentro de literatura fantástica? A ver si me va a pillar el toro como el año pasado.

Besos y ánimo, Teo. ¡Pronto estarás en los primeros puestos de libros más vendidos!

Lola Mariné dijo...

Bueno, esas cosas a veces pasan. ¿quien se lo iba a decir a Zafón, o a Falcones (que creo que tampoco fue tan facil la cosa).
Todos fueron un dia timidos autores que solo soñaban con poder ver su primer libro publicado. Y ya ves, ¿por qué no puede pasarte a ti?
Siempre hay que tener sueños. Son el primer paso necesario para que se conviertan en realidad.

Martikka dijo...

Me pongo nerviosa hasta yo. De esto ha de salir algo bueno, ¡seguro!
Lo de las pérdidas de Zafón me las imaginaba. El juego del ángel fue una apuesta demasiado fuerte para las ventas posteriores (inferiores a La sombra...) también debido a las malas críticas, supongo.

Creo que ya te lo dije pero la novela que estoy terminando también contiene "hijos", pero no de Heracles. Es "los hijos de ..." No digo nada porque aún no está registrada. Me costó mucho llegar a este título, pues necesitaba uno general además del subtítulo, y ese fue el más adecuado ¡después de descartar unos veinte! Cuando vi tus "hijos de heracles" me sonreí por la similitud, pero el contexto es diferente además de la época y a quien me refiero.

¡Mucha suerte!

Teo Palacios dijo...

Hombre, Sempi... la verdad es que no pretendo batir el record de Dan Brown y sus 80 millones de libros vendidos. No necesito ser el primero en cuanto a ventas. Con vender 79 millones ya me conformo...

Besos!!

Teo Palacios dijo...

Yo tampoco los entiendo, Blanca. Parece que hay quien no entiende que la literatura es, entre otras cosas, un medio de entretenimiento más y que un buen libro es aquel que ayuda al lector a pasar un buen rato y evadirse. Al igual que una película, por ejemplo.

Teo Palacios dijo...

Zafonear... no está mal el término, no... A ver si es verdad y me zafonean.

Un abrazo.

Teo Palacios dijo...

Dios te oiga, Belén... Sobre las jornadas, en unos días daré noticias al respecto. El cartel de este año es de lujo y de lo más interesante.

Teo Palacios dijo...

Estoy contigo, Lola. Todo el mundo empieza en algún momento, todo el mundo tiene que pelear, unos más y otros menos.

Lo importante es estar en la lucha.

Saludos

Teo Palacios dijo...

Sí, Martikka... me comentaste lo de los hijos de ... ¿quién? Ah... secreto de estado, jeje.

Sí, la verdad es que ando un poco nervioso. Llevo tiempo esperando noticias sobre varios asuntos literarios y uno es que se muerde hasta los codos...

Un beso

JUAN dijo...

Espero que pronto recibas buenas noticias de Sandra. Soñar no cuesta nada y ayuda a vivir. Qué sería de la vida sin los sueños.
El Día del libro, en una tertulia literaria,hicieron comentarios despectivos sobre El código Da Vinci y yo les dije que me lo había bebido en dos días y no sólo ése sino el siguiente, Ángeles y demonios. Todos me miraron como a un bicho raro y alguien, profesor de la Universidad, dijo que eso era todo menos Literatura.
Entonces yo pregunté qué era mejor: tener una obra literaria que sólo lean cuatro entendidos o un libro malo que lean cincuenta millones de personas de diferentes países.
A eso un profesor de instituto dijo que él prefería lo que incitase a sus alumnos a leer, auuque fueran los anuncios escritos en papel higiénico.
De Carlos Zafón he leído cuatro novelas y la última la deje a medias porque todas eran historias calcadas aunque ambientadas en lugares diferentes: en tres de ellas hay una casa en una playa que alquila una familia.Hay un castillo o vieja mansión donde viven fantasmas, un cementerio, un barco y dos jóvenes enamorados que son atacados por misteriosos seres o sombras marinas,donde el chico pobre salva a la chica...
Son novelas previas al éxito de la Sombra del viento y que han sido publicadas luego aprovechando el titón de ésta.
Gracias por la información. Estaré esperando con ansia el nuevo libro de Dan Brown.
Aunque solo sea un betsellers.

Guillem López Arnal dijo...

Como siempre has dado en el clavo, Teo. Inundan el mercado para conseguir un éxito editorial, así se construye un super-ventas. Yo, con suerte, conseguiré una primera edición de mi novela con mil quinientos o dos mil ejemplares de tirada. Y la promoción y distribución, ¿qué hay de esos expositores enormes, repletos del último de Dan Brown(que por cierto escribe fatal)? Es el poder de los grandes grupos contra el resto del mundo editorial.
Por cierto, enhorabuena por el viaje a inglaterra de Los hijos de Heracles. Te deseo la mayor de las fortunas.

Arwen Anne dijo...

Que sabes que te deseo mucha suerte y que espero que todo haya ido muy bien no es necesario que lo diga no? pero suena bien leerlo y escribirlo, así que ahí queda, mucha suerte y sigue contando noticias por favor, sigue.

besos

pd: recuerda que tus éxitos son también nuestros éxitos, al menos, los míos

Belén dijo...

Espero ver ese cartes de lujo. Con tu permiso lo colgaré en todos mis blogs para publicitar el evento.

Jesús F. dijo...

Hola Teo, espero que todo vaya bien e HIJOS DE HERACLES llegue a gran Bretaña y much más lejos. Con respecto a lo que dices de soñar pienso que, ya que los escritores que comentas en su día fueron como nosotros, y mira dónde están, ¿qué impide que esa historia no vuelva a repetirse? Y estoy de acuerdo en lo que dijo el profesor de la tertulia a la que asistió Juan. Creo que el mayor logro que puede tener un escritor es conseguir que alguien no habituado a leer e aficione gracias a él.
Un saludo,
Jesús

Teo Palacios dijo...

Yo tabién opino, Juan, que es absurdo intentar tildar de buena o mala obra un libro que ha vendido millones de ejemplares.

Ya no entro en que la calidad literaria sea mayor o menor, entre otras cosas porque... ¿qué es la calidad literaria? La cuestión es que la historia, la trama, lo que se cuenta, ha conectado con la gente de toda una generación. Y eso está al alcance de muy pocos.

Teo Palacios dijo...

Así se construyen superventas, es cierto Guillem. Pero olvidas una cosa... Olvidas que la primera edición de LA CATEDRAL DEL MAR no fue de varias decenas de miles de libros, ni tampoco la primera edición de LA SOMBRA DEL VIENTO, y mucho menos la del CÓDIGO DAVINCI.

Quiero decir con esto, que esos autores ahora son megaventas, estrellas del mundo literario. Pero en su memento fueron un novato más, alguien con sueños y deseos, como cualquier otro autor novel. ¿Qué hicieron para alcanzar el éxito? Bueno es pensar en ellos, en su obra, para que podamos entenderlo. Y no importa el dominio del lenguaje, ni la capacidad metafórica o para usar figuras literarias. Lo que importa hoy es que la historia que se cuenta enganche al lector. Si lo consigues, el éxito llega, antes o después.

Teo Palacios dijo...

Gracias, Arwen, por los ánimos. Cuando tenga noticias iré contando.

Teo Palacios dijo...

Por supuesto, Belén. Pronto daré noticias detalladas, no te preocupes.

Besos

Teo Palacios dijo...

Estoy contigo, Jesús (F).

Un abrazo

Javier Márquez Sánchez dijo...

Ya te veo en la cumbre, compañero. Ya verás. Vas a triunfar como un señor. ¡Vivan Heracles, sus hijos, y la madre que los parió!

Armando Rodera dijo...

Soñar es gratis, Teo, ya lo sabes. Y como te he comentado en diversas ocasiones, tu novela seguro que tiene un gran éxito, tengo esa impresión.

Con tus palabras nos haces darnos cuenta una vez más de la importancia de tener un agente literario. Aparte de tu trabajo con la editorial, es genial que se lleven tu manuscrito, todavía no publicado, a una Feria tan importante. Igual tienen excelentes noticias para ti.

Ya nos irás contando novedades. Seguro que dentro de poco las buenas noticias irán sucediéndose.

Saludos

Lustorgan dijo...

Coincido contigo en lo de los señores Zafón y Falcones.
He leído La sombra del Viento (El juego del Ángel no porque aun no le he conseguido, pero ya llegara) y la Catedral del mar y ambas son obras muy buenas.
Pero discrepo totalmente respecto al señor, por llamarlo de algún modo educado, Brown.
Su "obra maestra" (El código da Vinci) no deja de ser un bodrio con mucho marketing y nula documentación, que basa su éxito en insultar y vilipendiar a la religión e iglesia católica. Para más INRI se trata, en realidad, de una segunda parte, cuya primera, Ángeles y demonios, paso sin pena ni gloria por el mercado editorial, solo se ha vendido tras el éxito se su secuela y hace esta aún peor, ya que hay inconsistencias entre ambas. Y también esta es un ejemplo de nula documentación, o peor aun de perversión de la misma, ya que si uno lee las prolijas descripciones de las normas del cónclave que se inventa Bronw el actual Papa, el cardenal Ratzinger, no habría podido ni entrar ni ser elegido Papa... ¡Y eso es solo una muestra! en un libro que, al igual que ECDV, empieza mintiendo al manifestar que las entidades, situaciones y normas son reales, en lugar de la forma más habitual (y que en ese caso seria cierta) de indicar que todo es obra de la imaginación del autor.
Todos queremos vender nuestros libros, sí, y si puede ser verlos en la lista de bestsellers, pero hay miles de obras mejores que las de Brown.