sábado, 18 de abril de 2009

Felices excusas, y momentos mágicos


Sí, menos mal que teníais excusas para no venir, porque lo de ayer fue, sin duda, la experiencia más surrealista que he vivido desde que estoy metido en el embrollo este de escribir.

Como sabéis, durante la tarde de ayer estaba previsto que participara junto a Javier Márquez en una mesa redonda en la que trataríamos el tema de cómo publicar una obra literaria. Pero la cosa no salió bien. La verdad es que la organización fue bastante caótica. Para que os hagáis una idea, la charla estaba prevista para las 7 de la tarde, pero a esa hora estaban empezando a montar la carpa donde se llevaría a cabo.

Además, la cosa se organizó en el espacio en el que se estaban desarrollando diversos torneos de juegos de Rol, y se pretendía que la charla se escuchara por megafonía, lo que sin duda iba a molestar a toda aquella gente que estaba a lo suyo: jugar a Rol, y a la que, todo hay que decirlo, parecía que muy poco, por no decir nada, le interesaba el tema de cómo publicar una obra literaria.

50 minutos después de la hora prevista para que diera comienzo la conferencia, la cosa seguía sin tener buena pinta, y por parte de la organización se continuaba retrasando el inicio de la mesa redonda, aunque la carpa llevaba ya un buen rato en pie. De modo que finalmente les dijimos que por nuestra parte, y en vista del escaso interés por parte de todos, era mejor anular la conferencia. Y entonces vino la guinda del asunto, cuando los organizadores nos dijeron, literalmente: “ah, vale. Ya estaremos en contacto”.

Vamos, ningún interés por el tema, que digo yo, que para qué se organizó entonces…

Por otro lado, esta semana he vuelto a trabajar en la novela, que había abandonado desde el accidente del tren. Ha sido un ratito solo, menos de una hora, pero salieron casi 4 páginas. La cosa tiene buena pinta en cuanto a producción.

Como os iba a contar la semana del accidente, ese día había estado en la Catedral de Sevilla, lugar clave en la novela (aunque no voy a contar su construcción, jejeje). El tema central de la novela es la búsqueda de un objeto que se encuentra perdido desde 1537 y los protagonistas investigan en la Catedral en busca de ese objeto.

Estuve sacando fotos de los lugares de la Catedral que aparecerán en la novela de manera que pueda luego describirlos con detalle. Además, necesitaba conocer en qué lugar se encontraba cada cosa e incluso hasta qué punto puede uno encontrar información in-situ, e incluso tocar determinados elementos (imposible esto último, claro…)

Aparte de eso, estuve también buscando información sobre las capillas en cuestión, y fue entonces cuando me encontré en uno de esos momentos que yo llamo mágicos durante el proceso de creación de una novela.

Había decidido que una capilla concreta —tenía que ser esa y no otra—, sería el lugar más importante de toda la novela, la clave de todo. Sin embargo, el motivo por el que había decidido que fuera así era bastante vago e impreciso… se podría decir que cogido por los pelos.

Pero durante la investigación, me encontré con una sorpresa tremenda en el retablo de esa capilla. Como decía, todo en la novela gira en torno a un objeto perdido en 1537, un objeto maya, para ser más exactos. Pues bien, en el retablo de ESA capilla que yo había elegido, se pueden contemplar unas pinturas dedicadas a 4 santos católicos: San Pedro, como sabéis el guardián de las llaves del cielo, San Bartolomé, que según la tradición expulsó a un demonio, Santiago el Menor, a quien Jesús encargó la custodia de la iglesia de Jerusalén tras su muerte, y Santo Tomás. Éste fue quien me dio la mayor sorpresa de todos, pues según algunos, llegó a predicar en el actual México y su recuerdo sería el que dio paso a la figura del dios Quetzalcoatl.



Y todas, pero todos esas figuras representadas, pueden ser usadas en el argumento de la novela como parte importante de la capilla en cuestión.

Sé que estoy siendo bastante impreciso, pero es que os estoy hablando justamente del “meollo” de la novela, el argumento central de ella, y por tanto no puedo dar más detalle. Pero creedme, fue un descubrimiento importantísimo para la consistencia del argumento, una inmensa alegría, un momento mágico (y ya llevo un buen montón en mi corta carrera literaria).

Así que esta semana espero poder concentrarme ya en escribir en firme, porque, a falta de unos pocos flecos, el argumento de la novela está totalmente armado. Puedo decir además que está quedando una historia muy ágil, con un ritmo bastante alto. Tiene además bastante diálogo, lo que para aquellos que huyen de las descripciones será de agradecer.

Total, que una vez más, estoy haciendo algo totalmente diferente de lo que había hecho antes, y la verdad es que no me lo propongo… Y como resultado, estoy entusiasmado con el tema. ¿Lógico, no?

9 comentarios:

B. Miosi dijo...

Creo que has escogido un tema y un estilo que te reportará respuestas de inmediato.

Besos,
Blanca

Martikka dijo...

Es que de eso se trata, de no proponertelo...esas coincidencias (¿seguro?¿coincidencias?) mágicas son las que dan vida a la obra, las que te dan vida a tí y te hacen escribir concentrado, feliz, de lleno en la trama.

Siento lo de la charla, pero me parece incomprensible la actuación de los organizadores...

LETRAWEB dijo...

Pues Teo, cuánto lamento que la tarde literaria no haya transcurrido como se esperaba.
La respuesta de los organizadores... bueno, es increíble.
En cuanto a tu novela pues me alegro que hayas tomado las riendas nuevamente y son bellas en verdad las imágenes que dejas.

Feliz inicio de semana.
Bye bye

Javier Márquez Sánchez dijo...

Enhorabuena Teo, es fantástico leer que has dado tan importantes pasos en el proyecto. Y desde luego me das un gran envidia -de lo más insana- al comprobar cómo avanzas en la escritura... jejeje

De lo de la charla mejor no hablo...

Lola Mariné dijo...

Vaya, una pena lo de la conferencia por la mala organización, pero son cosas que pasan.
Sin embargo has tenido tu compensación con el avance de tu novela, y eso seguro que es una gran satisfacción para ti.
Saludos

R2D2 dijo...

Ya me contó Mr X la historia de la conferencia, y vaya, no se como se puede tener tanta cara... que gente ¬¬ ...
¡Me alegro que estes avanzando tanto con tu novela!

Belén dijo...

¡Vaya desastre!
Pero me alegro que hayas dado con la clve para desarrollar tu libro. Ya me has picado la curiosidad...

JUAN dijo...

Pues no es por vacilar, pero había pensado ir a la conferencia para conocerte, pues mi amigo Manuel García Sánchez estuvo hace unas semanas en Sevilla y me habló de algunos escritores y blogueros.Creo que también de ti Y de Felix Palma.
Pero al final tuve problemas para ir y acabé en Urgencias.
El año pasado fui a Prado del Rey a una conferencia programada a las 13 horas y a las tres aún no había nada preparado. Me di la vuelta y ya no he regresado al pueblo para ninguno de sus actos literarios.

Lo que más valoro de esos actos es la formalidad, si falla ya no cuento más con los organizadores, pues para el que va es supone un gasto, ponerse en carretera con todo lo que ello implica y dedicar tiempo.
He recordado a "Ángeles y demonios" y al Código da Vinci al leer tu interés en encontrar un objeto en la iglesia.
Te deseo pronta recuperación del accidente y éxito en tu novela.
Elia Gan presenta en Sevilla una exposición, míralo en la columna izquierda de mi blog por si te interesa.
Saludos.

Arwen Anne dijo...

gracias por las imágenes y de verdad te digo, yo me lo pasé genial, gracias