lunes, 4 de mayo de 2009

Los Peligros de la co-edición



Estos son malos tiempos. Los hijos desobedecen a los padres y todo el mundo escribe libros. Marco Tulio Cicerón.

El hombre busca su bien a costa del mundo entero. Robert Browning .

Es posible que Robert Browning nunca llegara a conocer la cita de Cicerón. Cicerón, desde luego, nunca conoció la cita de Robert Browning. Sin embargo, se complementan, ¡y de qué manera! cuando hablamos de los peligros del mundo de la co-edición.

Quien sigue este blog desde hace tiempo ya sabe que creo que, en determinados casos, muy concretos y específicos, la co-edición no tiene por qué ser necesariamente mala. También sabe que ya he comentado que existen algunos aspectos negativos que afectan a la co-edición y la auto-edición.

Pero tenía pendiente un último tema sobre este asunto. Uno mucho más delicado y peligroso. Uno que se basa, concretamente, en las dos citas que abren esta entrada: el hecho de que todo el mundo escribe, y el hecho de que el hombre busque su bien a costa del mundo entero.

Porque, desgraciadamente, en algunos casos esto último se cumple por completo, sin medias tintas, sin medianías. De vez en cuando, surge una persona que no le importa el daño que pueda causar siempre y cuando ella pueda obtener algún tipo de beneficio.

Y el mercado editorial no iba a ser menos que cualquier otro mercado.

Digo desde ya, que esta va a ser una entrada excepcionalmente larga. Sí, más de lo habitual.

Y también digo desde ya que no toda editorial de co-edición sea “mala”, o peligrosa o ilegal. Ni mucho menos. Las hay muy correctas, que cumplen la letra de sus contratos hasta la última coma. También hay gente buena por el mundo, afortunadamente.

Pero de esas no vamos a hablar hoy, porque el mensaje de hoy no es el de buscar editoriales de co-edición de las que fiarse. El mensaje de hoy es para alertar de que “no todo el monte es orégano”, ya que hoy estamos de dichos y citas populares o famosas.

Y no se puede fiar uno de todas las editoriales de co-edición porque ya hay más de un caso en el que una de estas editoriales ha quedado retratada. No es nada raro, puesto que el terreno está abonado para que los más “espabilados” puedan hacer su agosto aunque estén en febrero.

No voy a dar nombres, que tampoco se trata de eso, igual que no los he dado en entradas anteriores. Basta hacer una simple búsqueda en internet usando los términos apropiados para encontrar lo que se busca. Pero sí voy a explicar detalles, actitudes, ilegalidades si queréis.

Para empezar, decir que algunas comunidades autónomas (desconozco si lo hacen todas), en un intento, en mi opinión pobre y baldío de fomentar la cultura y favorecer el hecho de que se publiquen libros, hacen cosas como comprar unos 100 libros de aquellas tiradas que lo soliciten. No sé exactamente cómo funciona, pero ese es en definitiva el hecho: que la comunidad compra a la editorial unos 100 libros. Es una especie de subvención encubierta, por llamarlo de alguna forma y para que podamos entendernos.

Hagamos un cálculo rápido, tal como hicimos hace varias semanas con este asunto. Si le compran cada libro por los 19€ que sugería aquella editorial de co-edición con la que estuvimos haciendo números, la venta de los 100 ejemplares le reporta a la editorial un total de 1900€. Un dinero que reciben así, sin más.

Pero no es ese el único dinero que recibe la editorial, no… a eso hay que añadirle el dinero que ha pagado el autor. ¿Recordáis cuánto era? 4077€ por una tirada de 500 ejemplares, 6084€ por una tirada de 800.

Total, que la editorial se embolsa, sin necesidad de que se lleve a cabo venta alguna, la friolera de 8000€. Así, por las buenas.

¿Cuánto cobraría una editorial tradicional en el mismo caso? Pues si tenemos en cuenta que el porcentaje que se queda la editorial es de aproximadamente un 30% de la venta de un libro, si el libro cuesta 19€, la editorial tradicional cobraría 570€ por la venta de los mismos 100 ejemplares. Y de esa cantidad, la editorial tradicional sí tiene que pagar gastos. De imprenta, de corrección, de portada...

La verdad, cuando me he dado cuenta de esto, he tenido que parar, respirar, meditar y comentarlo con quien tenía al lado. La diferencia entre una empresa y otra, es que la primera, publicando 100 libros, obtiene una facturación de 8000€. Para que la editorial tradicional pueda obtener esa misma facturación, debe vender 1400 libros. 14 veces más.

Se queda uno sin palabras.

Pero, cuando las recupera, es para descubrir que el negocio es tremendo, absoluto. Sin arriesgar nada, una editorial se embolsa más de 6000€ —por aquello de descontar posibles gastos de personal, oficinas, etc…— por una tirada bajísima. Y como el negocio es total, atrae hacia ellos gente de todas las calañas. Gente a la que no le importa joder al mundo entero con tal de obtener beneficio.

Y esa gente, con el bolsillo lleno de sus flamantes 8000€ ganados a costa de la ilusión y el trabajo de los demás, en especial la ilusión, olvidan que detrás de esas letras escritas y rubricadas en las que se ha comprometido a promover el libro por el que otro ha pagado, hay una persona con sueños y anhelos que está destruyendo, quemándolos como quemará su parte de lo obtenido con tan brillante negocio. Sin importarle absolutamente nada de lo que suceda con el autor.

Y mucho menos con su libro, claro.

A finales del año pasado se vivió un caso especialmente sangrante con una editorial catalana. El tema tuvo tal notoriedad que apareció en la televisión de Cataluña, TV3, así como en prensa escrita. Se formó una plataforma en la que diversos autores denunciaron en conjunto.

Porque el tema no es simplemente perder el dinero. El dinero, con todo, es lo de menos. Lo peor es que ni siquiera se recibieron los ejemplares. En muchos casos ni se imprimieron siquiera. En el registro de obras aparecen registradas, con su ISBN particular y todo. ¿Qué significa eso? Que el autor no puede moverlas. No puede enviarlas a otra editorial. No puede hacer nada por un libro que ha escrito, ha dado forma, ha corregido y ha pagado para que salga a la luz.

Otros sufren la misma estafa, a menor escala. Reciben una parte de la tirada por la que han pagado, pongamos 200 ejemplares de una tirada pagada de 500. Pero los 300 restantes nunca llegan a su domicilio. Es imposible que lleguen. No existen. No han sido impresos.

Algunos más han sufrido de un modo distinto: enviaron su obra a la editorial para que la valoraran para una posible publicación. Y se encontraron con que tiempo más tarde, la comunidad autónoma se ponía en contacto con ellos indicándoles que tenían el registro de un libro a su nombre, con un título distinto al que él había puesto, pero el mismo libro al fin y al cabo. Le habían robado su trabajo.

No fue el único. Al parecer, se registraron nada menos que 37 títulos en un solo año a nombre de un autor. Curiosamente, uno de los propietarios de la editorial.

El autor ni siquiera puede ir a buscar los libros en algunos casos. La editorial de la que os hablo cerró las puertas sin previo aviso. Dejó sin cobrar no sólo a los autores. También a aquellos que trabajaban allí.

Eso sí, su propietario se llevó los bolsillos llenos de un buen puñado de 8000€.

Y se encuentra al fin —siempre el autor— con las manos y el alma vacías. Porque hay algunas editoriales de co-edición que son peligrosas. Porque el hombre busca su bien a costa del mundo entero. Y porque hoy todo el mundo escribe libros.

Mark Twain dijo: Y así va el mundo. Hay momentos en los que desearía que Noé y su comitiva hubieran perdido el barco.

Si el creador de Tom Sawyer conociera los peligros actuales de la co-edición, seguramente incluso llamaría a Dios, aunque fuera llamada internacional, para que no pusiera sobre aviso al anciano constructor del arca…

33 comentarios:

JUAN dijo...

Interesantísmo tema, Teo, voy a preparar un comentario a su altura y te lo pongo. Saludos.

Martikka dijo...

Conozco el caso del cual hablas, pues casualmente, el dueño de esa editorial es un personaje que ha ganado muchos premios literarios en Catalunya y tras tener un libro suyo en mis manos quise saber algo más de él y mira por dónde lo que me fui a encontrar. Que sea escritor (y bastante bueno, por cierto) me sorprende a la hora de estafar a otros que como él, empezaron con las mismas ilusiones. Duele más saber que alguien joven, creativo y con talento decide ganar dinero de esa forma.

JUAN dijo...

He vuelto.

Estimado Teo. Tocas un tema muy importante y esclarecedor para los nuevos autores.
Dices que existen también buenas empresa de autoedición, que no todas son piratas con el único interés del lucro propio; pero ¿cuáles son ésas?, ¿cómo distinguirlas cuando todas se visten con piel de cordero y te engatusan con buenas palabras y promesas, te incluyen en un grupo de “plantilla” y te animan a asistir a conferencias, presentaciones de libros de compañeros, a participar en foros y quedadas… pero siempre olvidándose del tema de los derechos de autor?

La mía, grupo CIÑE, llamada pomposamente Círculo Independiente de Escritores, nos envió hace un año el correo que adjunto abajo, en respuesta a las numerosas reclamaciones que le hice por teléfono y correo.

Cartas como esta he recibido algunas más en este año.
Teo, ¿tú has cobrado algo? Pues lo que es este que escribe sólo ha visto 140 euros del año 2007, y ni un céntimo aún de las ventas del 2008, habiéndose agotado casi toda la edición y quedando sólo, según el editor, 14 ejemplares.
Hablas de otro tema, el del fraude en el número de libros editados. En mi caso no es ése el fraude, me consta que se han vendido en las cinco librerías que pedían mi novela, lo que sucede y muchos ignoran es que actualmente las editoriales publican con PUBLISA, que usa un método de edición según demanda. Es decir: piden dos libros y edita dos libros, piden diez y edita diez. Así no es necesario guardar stoks de libros de difícil venta que se deterioran y ocupan espacio. Todo eso lo dice el mismo editor y parece bonito, moderno y seguro. Lo que ocurre es que si la obra es un éxito ellos editan los ejemplares que quieran y nadie los controla. Tampoco las ventas. Un escritor novel puede haber pagado una edición de 300 ejemplares y haberse agotado enseguida y la editorial, sin decir nada ni pagar derechos, edita y vende todo lo que puede según demanda.
Otra cosa que hace CIÑE es obligarte a hacerte socio para poder editar, y por ello te impone un cuota (obviamente, nadie paga debido a que él no cumple). Te cobra por poner tu obra en soporte Ebok 50 euros, pero el autor, al menos yo, nunca he sabido cuántos libros en ese formato se han vendido. Ninguno, me dicen, cuando tengo amigos al otro lado del charco que lo han compardo así y me lo han comentado. Me consta también algunas compras de mi novela en Amazon, sin que lo confirme el editor y dueño de CIÑE.
Lo peor en estos casos es que los que viven cerca de la editorial y se reunen y forman un grupo compacto, saltan como fieras si yo les escribo una carta de queja o preguntando si a ellos les pagan derechos. Acusan al forastero que vive lejos y no puede viajar y sólo reclama sus derechos de buscar el descrédito de la editorial y con ello perjudicarles como autores.
¿Que por qué no les denuncio? Pues porque en los procesos monitorios se necesita una cantidad mínima para poder reclamar, si no, no procede. Es decir: por cantidades inferiores a mil euros no se mueve un abogado ni procurador, ni se acepta el pleito. Luego está el hecho de la minuta del abogado, que se debe adelantar, y a veces no compensa el gasto por la cantidad reclamada. Los editores lo saben y juegan con ese factor par hacerse el loco y no pagar. Deberían asociarse varios autores defraudados y presentar una demnada colectiva para que el pirata fuese la cárcle o al menos dejara de asesinar ilusiones y robar dinero.
Porque a mí me ha quitado las ganas de escribir más novelas. Y las que tengo escritas se pudrirán en un cajón antes de repetir una coedición.
Eso sí, mi novela está en la Red de Bibliotecas Públicas de Andalucía para la posteridad y que los gaditanos conozcan una parte muy importante de su historia.
pero eso lo ha conseguido yo en las presentaciones en ayuntamientos y porque la Consejera de Cultura de la Junta de Andalucía por la provincia de Cádiz, Lola Caballero,se interesó en la obra y creyó que merecía estar en las bibliotecas,que si fuera por CIÑE...
Un cordial saludo.



http://ellugardejuan.blogspot.com

--- El jue, 29/5/08, Javier Estévez Lozano escribió:


De: Javier Estévez Lozano
Asunto: Derechos de autor
Para: circuloindependiente@yahoo.es
Fecha: jueves, 29 mayo, 2008 9:04

Estimados amigos:

A partir de la primera semana de junio se revisarán los derechos de autor de todos aquellos escritores que publicaron su obra hace más de seis meses y aún no han recibido sus derechos.



Saludos y parabienes



Xavier de Tusalle

Guillem López Arnal dijo...

Es escalofriante... de verdad, lo leía y me daba miedo. Cuando leí tus anteriores entradas sobre la co-edición yo acababa de llevarme un palo muy grande al recibir una oferta de 9000 euros por publicar. Fueron unas semanas muy duras, la verdad, con la moral por los suelos. Tantos años escribiendo, ¿y tenía que pagar a unos señores por sacar mi libro? Me pareció un chantaje emocional camuflado de elogios literarios. Desde entonces he conocido muchos escritores noveles con la misma experiencia. Textos sin corregir, con fallos de estilo, unos mejores otros peores, ¡Todos podían publicar previo pago a los señores editores! Ahí me sentí un poco menos solo y supe que todos vamos en el mismo barco. Sólo que algunos quieren llegar antes.
El falso mito del éxito, el arquetipo del autor, las firmas de libros,.... hay tantos objetos cortantes y afilados en esta profesión, y somos todos tan niños.
De nuevo, gracias por tus tan inteligentes entradas, Teo.
Un saludo.

Jesús F. dijo...

Hola Teo,
no conocía el caso de Cataluña que comentas, pero es evidente que, independientemente de lo bueno y lo malo que pueda tener todo el tema, su misma existencia y su forma hace que el terreno de la co-edición esté plagado de embaucadores, tramposos y estafadores. En mi opinión otra de las razones, si acaso la más potente, para que la gente ignore deichas editoriales. Tal vez entonces, si no tienen negocio, se dediquen a otras cosas.
Un saludo.

Armando Rodera dijo...

Una entrada llena de argumentos, Teo. Ya sabes que conozco un poco el tema de las coediciones, aunque afortunadamente no caí en sus redes ni escuché sus cantos de sirena.

Con la empresa que menciona Juan he tenido también contacto a través de mail, pero como no estaba dispuesto a pagar por ver publicada mi obra, no llegué a conocer los pormenores de la relación con ellos. Viendo lo que contáis, me he librado de una buena.

De la editorial catalana conozco también el caso, incluso sé de una persona que fue estafada por esta gente hundiendo sus ilusiones en el fango. No sé si ese señor escribe bien o no, ni que tejemanjes utiliza, pero si hay tantas personas que se han unido contra él, por algo será.

Total, que como bien dices no todas las empresas son iguales, pero hay que tener muchísimo cuidado. Y las cifras que das son mareantes, no me extraña que sigan saliendo como setas para intentar arañar su parte del pastel.

Saludos.

Anónimo dijo...

Mark Twain se montó su propia editorial para autopublicarse porque no le gustaban sus editores. (No es el mejor ejemplo para cerrar tu entrada)

Teo Palacios dijo...

Desconocía ese detalle, Anónimo. En cualquier caso, Mark Twain hizo bien. Es decir, si no me gusta cómo se hace esto y creo que puedo hacerlo mejor y puedo autopublicar mi obra y darle salida, pues estupendo, así no dependo de nadie más.

Como comento en la entrada, y he comentado en entradas anteriores, la autoedición y la coedición no tienen por qué ser malas necesariamente. Simplemente hay que saber que es un asunto que puede resultar, digamos, delicado.

Saludos y bienvenido.

JUAN dijo...

Ignacio, de El recreo, cuyo nik (no recuerdo ahora) es algo parecido a iggavilan, se hace sus propios libros a mano, publica sus novelas artesanalmente y son verdaderas obras de arte muy buenas para aquellos que gusten el género fantástico.
Pero claro, ¿cuántos números se pueden editar y distribuir así?
Unos amigos de la asociación cultural Aldaba, también están en trámites para abrir su propia editorial independiente.
El caso es que el que desea publicar busca los medios como sea si las editoriales clásicas no lo hacen.
Dicen que "Cualquier cosa antes que depender de otros para que te engañen."
Saludos.

Juan dijo...

Hola

Regreso después de muuucho tiempo ausente. Vaya, vaya, sí que es terrorífico, sí. Para mí, el peor riesgo es el del ISBN, la verdad es que te ata mucho de manos tenerlo en manos de una editorial que ni siquiera ha sacado el libro a la calle... De todos modos, habría que ver si es posible hacer algo con un libro "pillado" de esta manera.

Con respecto a las cosas que comenta mi tocayo Juan sobre CiÑe, tengo una duda: ¿cómo sabe un autor, que publica en una editorial tradicional, que no hacen lo mismo? Esto es, supongamos que se venden 1000 y ellos dicen que han vendido 500, ¿hay algún modo en que un autor pueda saberlo?

Un saludo.

Juan C.

Francisco Javier Illán Vivas dijo...

Bravo, bravo, bravo el contenido del artículo y los comentarios que hay adjuntos.

Saludos.

Teo Palacios dijo...

Si realmente es así, Martikka, pues es una pena, pues debe conocer de primera mano las ilusiones de los que escribimos... Eso lo deja aún peor, desde luego.

Teo Palacios dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Teo Palacios dijo...

Guillem, por ahora, has encontrado una editorial seria que te va a publicar. Olvídate por tanto con este tema de la coedición y disfruta del momento.

Teo Palacios dijo...

Efectivamente, Jesús, en mi opinión esta es la mayor de las razones para tener cuidado con el tema de las coediciones.

Teo Palacios dijo...

El caso que comentas, Juan, es terrible. No es el único ejemplo, desde luego, y es habitual que se efectúen ese tipo de actividades "irregulares". Ante esas cuestiones, me temo que el autor está desvalido.

Comentas que es difícil saber diferenciar una editorial de coedición seria de una que no lo es. Yo creo que sí se puede hacer algo, aunque supone un trabajo importante para el autor.

Si nos proponen una coedición y pensamos que puede ser positivo, podemos buscar autores que hayan publicado con la editorial en cuestión yponernos en contacto con ellos para que nos expliquen su experiencia. Al menos, podremos obtener información de primera mano sobre cómo funciona el tema...

Saludos

Teo Palacios dijo...

Cuando hice los números, Armando, me quedé literalmente estupefacto. Necesité varios minutos para asimilar las cuentas. Pero están ahí, no fallan. El negocio es redondo... Es una pena entonces que, puesto que se obtiene dinero fácil, además se maltrate al autor y su libro. El editor ya ha ganado dinero, por lo tanto, lo lógico sería que cumpliera su parte del contrato... Desgraciadamente, no siempre sucede.

Teo Palacios dijo...

Rebienvenido, Juan C.

A tu pregunta te diré que el autor no tiene datos de las ventas, excepto aquellos que proporciona la editorial. No hay registro alguno de ejemplares impresos y vendidos que esté disponible para que el autor lo consulte. Excepto, de nuevo, el que proporciona la editorial a la hora de liquidar anualmente. ¿Puede crearse una estafa entonces? Bueno, siempre habrá quien lo intente, claro. Sin embargo, las editoriales deben presentar por ley las facturas de las imprentas que les han fabricado el libro, quienes a su vez también tienen que presentar sus informes de impresión, a la hora de efectuar las liquidaciones con Hacienda etc... Es por tanto más complicado que una editorial tradicional pueda cometer irregularidades.

Teo Palacios dijo...

Muchas gracias, Paco. Los comentarios en este blog siempre enriquecen el comentario de la entrada, y eso es un privilegio para los que pasamos por aquí.

Un abrazo.

Montse de Paz dijo...

Teo, ¡cómo está el patio! Pues vaya negocio el de esas seudo-editoriales. Bueno, yo he sido víctima de una historia parecida, por ingenuidad y precipitación. Menos mal que el ISBN sólo afectaba a la edición por impresión a demanda o digital, yo conservo los derechos de autor y he conseguido que retiren esa novela del mercado. Ahora tengo las manos libres. ¡Pero el dinero ya me lo gasté!

La editorial catalana, ja. Creo que sé cuál es, y he conocido a dos víctimas de ese fraude.

El escritor que dice Martikka... Ay, no está bien hablar mal de nadie, pero privadamente, ¡no nos vendría mal saberlo, para evitar trampas! Y encima gana premios y todo.

Bueno, en medio de la borrasca, aunque sea ir contra viento y marea, la conclusión que saco es que hay que ser honesto y trabajar bien, a conciencia... Con cabeza y con corazón, sin olvidar escuchar nuestro olfato. Y tarde o temprano veremos los frutos.

Teo, voy a reseñar este post en mi blog y en Prosófagos, ¿te parece?

Un beso,

Eli

Juan dijo...

Hola Teo

Pues entonces... ¡¡¡Ufff!!!! Yo pensaba que habría mecanismos de control. Desde el punto de vista de la editorial con la distribuidora, por ejemplo, se establece por contrato la obligatoriedad de que la segunda tenga contratados seguros, haga inventarios anuales y, además, está documentada la entrega de los libros por parte del editor. Esto es, la distribuidora firma que ha recibido X ejemplares. Y si declara que ha vendido Y, en almacén tienen que quedar X-Y o si no hay incumplimiento de contrato (o le pagan al editor los ejemplares perdidos y el seguro ya paga a la distribuidora... o no).

El autor, por tanto, está indefenso. Y lo digo porque, salvo exceso de codicia estúpido por parte de la editorial de coedición, ésta presentará sus declaraciones fiscales igual que las legítimas. Y es tan difícil acceder a las cuentas de una editorial tradicional como de un coeditor pirata. De hecho, no puedo exigirle a ninguna empresa que me dé las facturas que un tercero les ha hecho. Y, aunque te las dé, ¿quién te dice que el impresor no es amigo suyo y le hace las facturas por los conceptos que él le diga? Sólamente podrías exigir una auditoría de cuentas si eres socio y tienes el 5% del capital o más (creo).

Sólo tenemos, por tanto, la confianza en la seriedad del editor. El caso es que, en el mundo de los negocios, creo, por experiencia, que ningún negocio "sostenible", salvo monopolios, puede basarse en el abuso de una de las partes. Dicho de otro modo, un editor que ha montado su empresa para que perdure, es el primer interesado en que sus autores que vendan ganen dinero y estén contentos porque, si no, lo que acabarán haciendo éstos es irse a otra editorial. Puede que no se arriesguen a esto por ganar un poco de dinero extra.

O sea, que me temo que esto de que te digan que han vendido X y luego resulta que han sido Y es un riesgo que existe edites con quien edites, y sólo te salva la honradez del editor, ya sea coeditor o no. Por asuntos legales, salvo que puedas establecer formas externas de evaluar la venta de tus libros, no habrá manera.

Un saludo.

Juan.

Teo Palacios dijo...

Hola, Montse

Claro, puedes usar el texto como quieras, tienes barra libre.

Un beso fuerte!

Anónimo dijo...

Me parece magnífica la entrada y el análisis, pero para ser más exáctos, permíteme hacerte tres comentarios:
1. Es cierto lo de las compras de entidades públicas a editoriales. Compras de hasta 400 libros, pero obligan a una tirada mínima de 1200 ejemplares que se comprueban rigurosamente a través del depósto legal. Esto no quita que se haga la trampa, ojo.
2. El beneficio editorial, lamentablemente, no es del 30%. Se acerca al 10% habiendo casos donde es el 8% y otros el 14%. La cuenta es así: 10% autores (cuando pagan y cuando es el 10%), 50% en gastos de distribución (puede llegar al 65%), 30% en gastos directos de producción incluyendo (cuando llega) los de comunicación. 10% de beneficio.
3. Este caso que cuentas es flagrante en las comunidades con políticas de convergencia lingüística, ya que llevan 25 años primando el que se publique en una lenghua X sin importar demasiado la calidad (lo que se llama Crear fondo editorial en una lengua, que es lo que pesa en el mercado). Me consta que la picaresca en estos casos es escandalosa(¡OJO! no critico estas políticas lingüísticas que me parecen absolutamente necesarias, sino comento los resultados). De hecho hay comunidades en las que se ha producido en objetivo inverso al buscado, ya que el nativo identifica su lengua madre con "mala calidad literaria", esto está haciendo que haya un retorno de escritores bilingues al castellano, lo que es realmente triste.
Saludos, magnífico blog.

Jose

Anónimo dijo...

Permitidme que haga otro comentario, pero es que me parece interesantísimo el tema.
Los sistemas de control de tiradas son:
1. El depósito legal, que es una obligación de la impremta, no del editor, y es está tremendamente reglado y relacionado conla compra de papel, por lo que no suele haber mucha pellería. esto significa que cuando una editorial encarga 100 libros, estos son notificados al depósito legal.
2. las liquidaciones editoriales, que son subjetivas no solo del editor al escritor, sino que lo son del distribuidor al editor, de manera que nadie, (escepto el librero) sabe qué libros hata dónde).

Pero quería reclacar que las tiradas están registradas en lso depósitos legales de cada provincia.
saludos

Jose

Alyana dijo...

Aterrador.

Sí, se sabe que en el mar de la literatura hay tiburones. Pero ya leer de casos y ver números claros.

¡Auch!

Gracias por el texto. Es una advertencia clara.


Saludos.

jules dijo...

Hola, me llamo Julia, y a través del blog de Elisabet he llegado al tuyo. Sé muy bien de lo que hablas, porque yo misma he sido estafada, no diré cuándo ni por quién porque justo ahora empiezo una carrera con buen pie y no quiero que mi nombre se vincule a estas historias. Pero te agradezco el post; yo puse uno parecido en mi blog hace tiempo.

La impaciencia es mala cosa y nos hace vulnerables a la codicia de los demás. Hay que saber esperar y no dejarse encandilar por estrellas fugaces (y peligrosas). Pero te agradezco, repito, el post, porque todo lo que podamos hacer como escritores para aconsejar a los que empiezan en este camino es poco.

Puedes encontrarme en:
http://juyjo.blogspot.com
Besos

Anónimo dijo...

Teo, tu blog es una auténtica mina, una joya, no es peloteo. Gracias por compartir tus experiencias.
Respecto al tema de la coedición hay un aspecto que desaría remarcar. Vaya por delante que yo he coeditada en dos ocasiones y globalmente puedo decir que estoy satisfecho. La editorial trabajó muy correctamente, la edición es de calidad, el libro precioso, bien corregido y distribuído. Ninguna queja en este aspecto sin elogios.
El pero es... la cuestión económica. Desembolsé la friolera de 4000 € por cada libro. Según el contrato cobraría el 50% del precio de venta al público según catálogo descontado el IVA. Muy bonito si... si fuese verdad. A la hora de la verdad ME DESCUENTAN LOS LIBROS QUE HAN SIDO DEVUELTOS. CREEN QUE SOY ESTÚPIDO??? Esta política tiene sentido en los contratos de edición, en que el autor no paga por editar sinó que, al contrario, suele recibir un adelanto en concepto de avance de los derechos de autor. Si las ventas no llegan a lo que se había previsto, es lógico que se descuente de los beneficios del autor los libros devueltos. PERO NO EN EL CASO DE LA COEDICION, DONDE EL AUTOR NO HA RECIBIDO NINGÚN ADELANTO SINO QUE HA PAGADO LA MITAD DE LOS GASTOS (la mitad en teoría....)
Hay más. Esto no es lo más vergonzoso. Lo indignante, humillante y aberrante es que ES HUMANAMENTE IMPOSIBLE conocer EL NÚMERO DE EJEMPLARES VENDIDOS.

Anónimo dijo...

Magnifico blog y excelente sección. En mi caso, escribí una novela fantástica y la envié a agencias, editoriales, etc. Al final me contestó una agencia, vinculada con una editorial pequeña.
Parecía sinceramente que les había gustado mi libro, y me llamaron personalmente por teléfono, tratamos muchos aspectos, me explicaron márquetin, a que sitios iría a promocionarlo, etc. Por eso me llevé un gran disgusto cuando me dijeron que solo me lo coeditarían, y que yo tendría que pagar una parte.
Al principio me dijeron que editarían 1000 ejemplares, y que yo pagaría por ellos unos 3600€ + IVA. Como no tenía ni estaba dispuesta a arriesgar tanto dinero por algo sin garantías, me acaban de ofrecer publicar 300 libros por 2100 €, además de por 50€ más, colocarlo en las principales librerías en formato digital.
Estoy desesperada ya de tanto pensar y leer artículos al respecto… agradecería cualquier sugerencia. Estos días tengo que firmar o no firmar el contrato. Si alguien del foro pudiese echarme un cable con sus comentarios, sería de agradecer. Un saludo!

Anónimo dijo...

Bueno, para que todos entendamos el asunto más claramente: como autor inédito, según un autor con su propia imprenta, publicar un libro cuesta unos 3,000 euros, y una editorial me dijo que teníamos que pagar 50 por ciento cada uno, 3,000 cada uno,(coedición) para que mi obrita fuese publicada.

¿Ahora nos entendemos? Escalofriante, ¿verdad?

Anónimo dijo...

Otro consejito: si te dicen pon tu número telefónico, es como decir somos editorial coedición.
¡Ni contestar!

KEN TO KIKU dijo...

Buenas. Desearía saber si existe una lista de editoriales fiables donde publicar un libro, tanto de las tradicionales como de las de co-edición. Ahora estoy comenzando gestiones con GrupoBuho, ¿qué opinión os merece. Gracias y saludos.

Anónimo dijo...

Hola a todos; y felicidades por tan enorme generosidad en cuanto a la información y experiencia.
La editorial que esta dispuesta a publicar mi novela me ha entregado un contrato de edición -no dice coedición, pero yo creo que en parte lo es-, en el que incluye todo: maquetación, corrección, distribución, ISBN, organización de presentaciones, etc...y me obliga a comprar cerca de 200 ejemplares a precio real. Es decir, tendría que pagar en torno a los 3000 €. La tirada es de 500 ejemplares. Sería mi primer libro pero entienden que al colaborar en prensa -artículos de opinión- en un diario con tirada de casi 30.000 ejemplares diarios, podría ser una buena opción en cuanto al número de ejemplares a vender.
Cómo podríamos llamarle a esto? ¿Edición? ¿Coedición?
Saludos

Utilizo el anónimo por confidencialidad.

Teo Palacios dijo...

Es, sin duda, una co.edición encubirta. Mi consejo es que no pagues por publicar, sea del modo que sea.