miércoles, 30 de septiembre de 2009

Adios, septiembre... Hola, futuro

Al fin, y desgraciadamente, termina el mes de septiembre. Desgraciadamente, porque este mes ha traído muchas cosas buenas e interesantes. Al fin, porque estoy agotado, exhausto, sin energías. Últimamente estoy tan cansado que ni siquiera puedo dormir.

Os debo contaros muchas cosas, y lo justo es que lo haga en orden.

La presentación de Gran Torino estuvo muy bien. Pasé un rato en maravillosa compañía y hablando de una gran película. La jefa de prensa de Warner Brs. nos acompañó y alguna emisora de radio hizo un corte de lo más interesante. Si os pica la curiosidad, aquí podéis descargarlo. Para los que no me conozcáis, decir que mi voz es la que suena en primer lugar tras la del locutor. A quien acompaño, la otra voz, es a mi buen amigo Javier Márquez.

Al día siguiente viajé a Barcelona. Definitivamente me gusta viajar en avión, mi momento favorito es el del despegue, con ese despliegue de potencia tremenda del aparato. El hotel fue todo un acierto, muy bien comunicado, céntrico, muy limpio, cómodo y de habitaciones amplias y confortables. Creo que ya tengo alojamiento en Barcelona durante bastante tiempo… Al menos, hasta que venda cientos de miles de ejemplares de mis novelas (entiéndase, por supuesto, como una ironía).

Lo primero en la agenda era la comida con mis editoras. Visité las oficinas y me llevaron a comer a un restaurante cercano. Durante la comida estuvimos comentando diferentes aspectos del mundillo literario y, por supuesto, de mi libro.

En cuanto a la portada, pues ya deben estar trabajando en ella. Les presenté, tal como me pidieron, una portada alternativa, que veis sobre estas líneas. Sigue la idea original, pero las tonalidades, la maquetación, los tonos (fríos en lugar de los cálidos de la portada que os presenté anteriormente), son completamente diferentes. ¿Cuál me gusta más? Pues, en mi opinión, creo que la línea de la primera está mucho más en consonancia con el espíritu de la novela, es más sobria, más espartana. Ahora bien, ¿por qué se inclinará la editorial? Pues la verdad, no lo sé. ¡Y estoy deseando verlo!

Más tarde me reuní con el jefe de redacción de Edhasa, con el que estuve hablando cosa de una hora, más o menos. Me enseñó mi original corregido. Y allí fue donde cogí la depresión del mes. ¡Está completamente marcado! ¡No se salva ni una sola página! Me estuvo explicando los errores más frecuentes que había cometido, y también me comentó, en un vano intento de tranquilizarme, que prácticamente todos los manuscritos terminan igual de coloreados. Me explicó también que muchas de las anotaciones no eran otra cosa que sugerencias, que podía aceptar o no.

Llevo unos días trabajando en la corrección del texto, y ahora, con cierta perspectiva, puedo decir que no era para tanto, y que la mayoría de las anotaciones eran, efectivamente, sugerencias: sinónimos, cambios en la construcción de alguna frase… cosas así. Sin embargo, es terriblemente instructivo, porque te das cuenta de que las cosas son mucho más sencillas de lo que en ocasiones nos empeñamos. Puedo decir que estoy avanzando a buen ritmo en la corrección. Espero que en una segunda lectura no me den muchos más palos.

He de decir que, durante la comida, estuvimos hablando sobre proyectos de futuro. Les comenté que tenía dos ideas, (para una de ellas ya he leído un par de libros y tenía incluso la trama principal más o menos clara). Se las expuse muy por encima, pero no tuvieron la más mínima duda: una de ellas les parece un tema sugerente, poco tratado y que además toca una época que suele despertar bastante interés. De modo que ya tengo futuro proyecto, aunque tardaré al menos uno o dos meses en embarcarme en él. Antes hay otros temas que hacer.

Esa noche vendría la fiesta de Sandra, pero de ella, de lo que vino antes y lo que llegó después, hablaré otro día.

Y este fin de semana, el magnífico, motivador, estupendo, increíble, animador, maravilloso, impresionante Encuentro de Literatura Fantástica de Dos Hermanas. Han sido dos días plenos, plenos de amigos, de experiencias, de amistad, de conocimiento… Os hablaré de ello con calma en unos días, aunque me consta que alguno de los que asistieron ya han dejado constancia en sus blogs.

Sí, ya termina septiembre… el próximo lunes comienzo las clases en la Universidad Popular, y esta misma mañana he dado por terminado definitivamente el temario. Eso ha sido, tal vez, lo que más estrés me ha causado durante estas semanas: ver que se acercaba la fecha y seguía teniendo el temario incompleto. Pero ya no más.

Ahora, toca relajarse, disfrutar de la corrección de HIJOS DE HERACLES, que, por cierto, en principio se confirma su lanzamiento para el mes de enero, y poder mirar con relajación a los próximos eventos y proyectos, que ya se perfilan en el horizonte.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Hablando con...


Leonardo Ropero Serrano nació en León en 1.966. Ingeniero Industrial Superior, especializado en diseño paramétrico tridimensional, actualmente desempeña las funciones de Director de Calidad, Medioambiente y Prevención de Riesgos Laborales.


Compagina su profesión con la escritura. Su primera obra, “La Estrella Oscura” ( presentada como “Crónica de Nerdhos”) fue finalista en el IV Concurso Internacional de Literatura Fantástica de la Editorial Minotauro en el año 2.007. En febrero de 2.008 llegó de nuevo a la final del citado concurso, en su quinta edición, con la obra “Ángeles de Titanio”, presentada bajo el seudónimo “Klaus Gordonfraff”, siendo la primera vez que un autor queda dos veces consecutivas finalista en dicho premio.


Ha escrito seis novelas y varios relatos, uno de los cuales, “Recuerdos de un futuro improbable”, recibió una mención de honor en el Concurso Andrómeda de Ciencia Ficción Especulativa 2007.




P: ¿Qué siente un autor novel cuando todavía no ha podido publicar nada y descubre que una novela suya ha quedado finalista del premio Minotauro, uno de los mayores del mundo en literatura fantástica?

R: Es difícil de explicar. Envié a la IV edición del Premio Minotauro mi primera novela, la "Crónica de Nerdhos", sin ningún tipo de corrección. Cambié de idea en el último momento, porque la obra que iba a mandar al concurso era mi segunda novela, "La Flecha de Bronce", que acababa de terminar. Yo era un autor novel, y por ello pensaba que no tenía la menor posibilidad de ser seleccionado, hasta el punto de que me enteré cuando me llamaron por teléfono desde la editorial Planeta, para preguntarme si iba a acudir a la fiesta en la que se fallaría el premio; es decir, más de una semana después de que se hiciera público el nombre de los finalistas.

Cuando escuché la voz de la joven que me dijo que yo era uno de los elegidos, comencé a temblar de tal forma que tuve que sentarme. No me lo podía creer; era un sueño hecho realidad.

P: Y al año siguiente repites como finalista del mismo premio, en esta ocasión bajo seudónimo. Eso demuestra que calidad, precisamente, no te falta. Sin embargo, has necesitado casi dos años para que tu primer libro sea publicado. ¿Tan difícil es llegar a publicar?

R: Es francamente difícil. Las editoriales y agentes están sobrecargados de trabajo, pues somos muchos los escritores noveles que estamos intentando hacernos un hueco en el mercado. Y eso teniendo en cuenta que disponemos de Internet; un escritor tiene a su alcance todas las editoriales y agencias del mundo. Pero es muy fácil que tu libro no llegue a ser leído nunca o que pasen años hasta que te toque el turno. Además, a las editoriales les gusta publicar lo que saben que van a vender, lo que está de moda. Es preciso tener mucha paciencia, porque desde que al fin encuentras editor hasta que publicas con él, pueden pasar de uno a tres años. No obstante, que nadie se desanime, porque publicar es difícil pero no imposible. Y no hacen falta premios ni reconocimientos para hacerlo: tan sólo una buena novela, mucha perseverancia, y un poquito de suerte.

P: Hablas sobre perseverancia, y en ese sentido, muchos tendríamos que aprender de ti. Permite que nos metamos un poquito en tu vida para entender esto que digo. ¿Te importaría explicarnos cómo es un día en tu vida normal? Ya sabes, horarios de trabajo, responsabilidades de tu puesto...

R: Pues es bastante intenso. Trabajo como responsable del sistema integrado de gestión de una empresa del sector de la madera, o lo que es lo mismo y para que se entienda mejor, soy el director de calidad, medioambiente y prevención de riesgos laborales. En teoría tengo la obligación de mantener la certificación de calidad ISO 9.001, velar por el cumplimiento de la normativa de protección del medio ambiente, que es cada vez más estricta, y mantener actualizado y operativo el plan de prevención de riesgos laborales, intentando minimizar los accidentes e incidentes en el trabajo. Pero además tengo a mi cargo otras tareas, como la gestión de almacenes, la recepción y control de mercancías, el mantenimiento de la maquinaria... la empresa en la que trabajo es pequeña -somos 35 personas- y por tanto, no puede permitirse contratar a muchos técnicos o gestores.

Me levanto a las siete de la mañana y suelo regresar a casa entre las ocho y las ocho y media de la tarde; huelga decir que tengo "dedicación exclusiva". Supongo que fue por ello por lo que comencé a escribir. Disfruto muchísimo haciéndolo, pero descubrí que además me servía como una excelente válvula de escape de la tensión del trabajo. Cuando estoy enfrascado con una novela, o un relato, me olvido del mundo. Desgraciadamente sólo puedo escribir desde las 22:30 hasta las 00:00, así que intento aprovechar al máximo ese tiempo.

P: Además, creo que comenzaste a escribir en un momento de tu vida bastante complicado. ¿Crees que las dificultades, la soledad, la separación de la familia, son buenos incentivos para la escritura?

R: En efecto, por motivos laborales estuve un año separado de mi familia. Quizás sin ese año de soledad nunca habría comenzado a escribir; en ese tiempo completé "La Estrella Oscura". No obstante, creo que muchas personas tienen una idea equivocada acerca de los escritores. No es preciso tener una personalidad atormentada, pasar grandes penalidades o desgracias para ser creativo. Creo que se trata justo de lo contrario: un autor sigue escribiendo a pesar de las dificultades. Supongo que algún día se dejará de lado esa imagen por la cual los escritores y artistas son "bichos raros".

P: De tu última respuesta se desprende un mensaje positivo: continuar a pesar de las dificultades. Pero eso debe ser complicado. ¿Cómo se consigue?

R: En realidad es mucho más fácil de lo que parece. Cuando estás haciendo algo que te gusta de verdad, que llena tu vida, como puede ser escribir, practicar un deporte, o pintar, por poner varios ejemplos muy simples, se saca el tiempo de cualquier parte y se vence cualquier dificultad. Pero hay que tener cuidado con las metas que nos marcamos, y no derrumbarnos ante los primeros problemas o cambiar nuestros objetivos por intereses comerciales.

Me explico: todas las personas que conozco que escriben porque, sencillamente, disfrutan haciéndolo, muestran una productividad y creatividad prodigiosas, hayan publicado o no. Pero centrar nuestros esfuerzos en la publicación, en lugar de en el hecho de escribir, puede acabar siendo contraproducente. Pienso que cuando alguien escribe bien, tarde o temprano acabará publicando. Le costará un enorme esfuerzo, posiblemente, y varios años, pero lo conseguirá. Pero si esa misma persona se centra exclusivamente en publicar y hacer de la escritura su profesión, quizás acabe arrojando la toalla. Por supuesto, es una opinión personal.

P: ¿Crees que ese es uno de los problemas del autor novel, la falta de paciencia, querer llegar a la meta antes de iniciar el camino?

R: Por supuesto, y creo que es algo normal. El escritor novel ansía poder comunicar su obra, enseñársela al mundo. Mas para que esa obra, sea la primera o no, llegue al público, resulta imprescindible que la historia que se cuenta en ella sea interesante, o novedosa. Se puede escribir maravillosamente, pero lo que finalmente vende una novela, es una buena historia. Y ésa es la parte más difícil del proceso creativo. Antes de vender cientos, miles de libros, hay que captar la atención de los editores o agentes literarios. Creo que lo fundamental es disfrutar escribiendo una buena historia; original, creativa, novedosa, o simplemente diferente. Y cuando se haya rematado esa tarea, realmente complicada, centrarse en publicarla. Publicar a cualquier precio, o una prisa excesiva, es un callejón sin salida. Hay muchas formas de poner a prueba nuestra creatividad, como por ejemplo, los concursos literarios o los foros en Internet, si bien con las debidas precauciones.

P: Pero, ¿cómo se consigue una historia de ese tipo? ¿Cómo surge, en tu caso, la inspiración, la chispa de una nueva novela? Y, sobre todo, ¿cómo identificar si merece la pena?

R: En lo tocante a la primera pregunta, cómo se consigue una historia, imagino que obtendrías casi tantas respuestas como escritores consultados. Supongo que cada persona tiene su método, su forma de hacer las cosas. En mi caso, la inspiración proviene de un pequeña parte de imaginación y de una enorme dosis de lectura. Siempre me ha gustado leer, desde muy pequeño, afición que mi esposa y yo intentamos inculcar a nuestros hijos. Con quince años, mientras mis amigos se dedicaban a perseguir chicas, ya había leído a Cervantes, a Dante, Dostoievsky, Shakespeare, etc., aunque siempre procuraba que me quedara un poco de tiempo para... perseguir chicas. Con el paso de los años le tomé una especial afición a la historia -me refiero a obras divulgativas-. Y creo que ésa ha sido mi principal fuente de inspiración. La historia de la humanidad está tan llena de anécdotas, romances, luchas, heroísmo, pasión y dolor; descubrimientos, hazañas e incluso de las peores miserias imaginables, que es para mí una fuente inagotable de ideas. Por otra parte, escribo sobre las situaciones y circunstancias que me gustan.

Quizás sea un poco presuntuoso, pero creo firmemente que a la hora de escribir, hay que hacerlo sobre los temas que más te complacen. Y con esto enlazo tu tercera pregunta: ¿La historia escrita merece la pena? Con toda humildad pienso que no hay forma de saber tal cosa cuando se empieza una nueva novela. Pero creo que si se pone el corazón en la obra, el resultado merecerá la pena. Y si se da el caso de que no tiene éxito, pues entonces toca aprender de los errores, y continuar. Nadie es perfecto, y es natural que algunas obras finalmente no nos convenzan, o incluso que jamás las terminemos. Es incluso muy sano. El proceso de aprendizaje no termina jamás; es tan largo como la vida de la persona, y siempre nos encontraremos con momentos difíciles o piedras en el camino.

P: ¿En qué momento del camino se encuentra Leonardo Ropero?

R: Soy consciente de que mi camino no ha hecho más que comenzar, y de que tendré que enfrentarme a muchas dificultades. Además, las caídas cuando se está empezando son menos duras que cuando se está en lo alto, pero duelen igualmente, por su reiteración. No puedo quejarme en cuanto a producción, porque en cinco años he terminado seis novelas y tengo dos más comenzadas, que supongo terminaré durante este año. Y si todo va bien, pronto veré publicada mi primera novela, lo que siempre supone un aliciente para todo escritor novel. Pero soy realista y sé que me queda un gran camino por recorrer.

P: Hablemos de La Estrella Oscura, que verá la luz en unos días. ¿Qué vas a mostrar al lector?

R: La Estrella Oscura es mi primera novela, y tiene para mí un gran valor sentimental por dos motivos: el primero, porque se trata de mi "opera prima", la obra con la que me inicié en el mundo de la escritura. Y el segundo porque un buen día decidí presentarla al IV Premio Internacional de Literatura Fantástica de la editorial Minotauro, siendo seleccionada como una de las finalistas, con el título "Crónica de Nerdhos". Aquella edición la ganó finalmente "Gothika", de Clara Tahoces. Intenta imaginar lassensaciones de un autor novel que, con su primera novela, y completamente ajeno al mundo literario, llega a la final de un concurso internacional. Porque, por más que lo intentase, creo que no sería capaz de encontrar las palabras adecuadas para describir lo que experimenté.

Pero retornemos a tu pregunta. "La Estrella Oscura" narra los acontecimientos ocurridos en una etapa de la Alta Edad Media de un mundo que... no existe. En cierto modo es una novela histórica, pero con una salvedad: relata una parte de la historia de un mundo imaginario. Me divertí hasta extremos insospechados escribiendo esta novela, y ahora que va a ser publicada, me gustaría que los lectores pudieran disfrutar tanto de su lectura como yo lo hice al escribirla. Creo que el hecho de que alguien compre mi novela es un privilegio, porque está pagando por un trabajo que me resultó enormemente gratificante. Espero no defraudar a los lectores, pues son muy exigentes, y están en su derecho a serlo. Ojalá esta "fantasía histórica" sea de su agrado.

P: Por lo que dices, parece una historia más de fantasía épica, como otras muchas que se pueden encontrar en el mercado. ¿Qué hace diferente a La Estrella Oscura? ¿Por qué crees que tuvo tanto éxito en el certamen de Minotauro y luego llamó la atención de una editorial?

R: Buena pregunta. Creo que si fuera capaz de responderte adecuadamente, podría ganarme la vida como asesor de autores noveles... Supongo que si la novela pasó el "corte", convirtiéndose en una de las cinco finalistas, fue por dos motivos: el primero, porque su argumento la hacía original, diferente al resto de las novelas épicas que se encuentran habitualmente en las librerías, usando tus propias palabras. Y el segundo, porque intenté que la trama fuera creíble. Las personas que lean "La Estrella Oscura" y que sean aficionadas a la historia sabrán a qué me refiero. No les resultará demasiado difícil, por ejemplo, establecer paralelismos entre las batallas que se suceden en la novela y algunas que se celebraron en la antigüedad. Las estrategias pueden parecer inverosímiles; las tácticas, descabelladas. Pero la realidad supera siempre a la fantasía, y hace más de dos mil años, hubo un general que fue capaz de vencer, contra todo pronóstico, a un ejército enemigo que le superaba ampliamente en número, conocía el terreno, y estaba cerca de sus fuentes de aprovisionamiento. Erobio Hexmano, uno de los protagonistas, y sin duda mi preferido, es un tributo a la memoria de ese magnífico general. Pero dejo a la sabiduría e imaginación de los lectores el trabajo de identificar al personaje.

P: Da la impresión de que se trate más de una novela histórica que de fantasía épica... ¿crees que sorprenderá a los lectores? Y si es así, ¿cómo lo hará?

R: Bueno, por mis palabras anteriores quizás pueda deducirse que "La Estrella Oscura" es una novela histórica camuflada en un mundo fantástico, pero desde luego no es así. Aunque me haya inspirado en acontecimientos y personajes históricos, el planteamiento de la obra es totalmente fantástico.

El épico perfil de los personajes, o la presencia de lo sobrenatural –que juega un importante papel en el argumento-, lo atestiguan. Creo que logrará sorprender a los lectores, por algo tan sencillo como que la historia narrada, aunque pueda parecer histórica o real, no lo es. En el fondo lo que espero es que el comprador de "La Estrella" se entretenga, pase un rato agradable, y que le deje un buen sabor de boca. Que sea una de esas novelas que recomiendas a tus conocidos porque has disfrutado leyéndola.

P: Muchas gracias, Leo, por permitirme hacer esta entrevista. Te deseo mucha suerte con tu novela.

R: Gracias a ti, Teo, por tu gentileza. Te aseguro que esta conversación me ha encantado. Y, por supuesto, te deseo toda la suerte del mundo en tus proyectos, y el mayor de los éxitos para tus novelas, que por otra parte merecen. Un abrazo.

martes, 15 de septiembre de 2009

Presentación de Gran Torino

Da comienzo la recta final de septiembre, los quince días vallas, la ascensión del Tourmalet. Y lo hace, como no podía ser de otro modo, a lo grande.

El cine es algo que me apasiona. El buen cine, claro. Me gusta mucho el cine de terror. Pero mucho, mucho. Y tengo un gusto variado: igual me gusta Rebeca, del maestro Hitchcock, que Tigre y Dragón, con su maravillosa fotografía.

No importa el género. Si la historia es buena y está bien contada, disfruto muchísimo.

Por eso cuando vi Gran Torino me encandiló, me emocionó. Gran Torino es una de esas películas que uno se encuentra muy de vez en cuando y por sorpresa. Hoy por hoy, decir Clint Eastwood es decir cine de muchos kilates. Quién no lo crea, que vaya a ver Million dollar Baby, Space cowboys o alguna otra de este buen hombre.

Tanto disfruté viendo Gran Torino, que mi primera intención nada más terminar la película fue verla de nuevo, volver a ponerme a la cola del cine. Desde entonces, he vuelto a ver la película un par de veces más, en cines de verano y cosas así. Y siempre me deja ese gusto de una historia bien contada, una delicia de personaje, (Walt Kowalski es impresionantemente interpretado por el propio Clint) y un poso de esperanza.

Por eso, cuando me dijeron que si quería participar en la presentación del DVD, fue una enorme satisfacción, y además, una gran responsabilidad: no todos los días presenta uno una película, aunque sea en DVD, del que probablemente sea el mejor director vivo, un genio como Clint Eastwood. No todos los días, una superempresa como Warner brs. Cuenta contigo para semejante actividad.

La presentación la realizaremos mañana miércoles, 16/9, a las 20.00 en Fnac Sevilla. Acompañaré a mi buen amigo Javier Márquez, del que ya he hablado otras veces en el blog pero del que volveré a hablar dentro de muy poco, con motivo del lanzamiento de su primera novela, a finales del próximo mes.

Pero mañana… mañana hablaremos de Clint Eastwood, de CINE con mayúsculas, de Gran Torino.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Intensidad

El mes de septiembre está resultando ser de una intensidad agotadora. Y lo que queda por venir todavía es peor. Pero en cuanto a intensidad me refiero, que por lo demás, los próximos quince días prometen ser de lo más positivos e interesantes.

Durante el último mes y medio he leído 5 o 6 libros de teoría literaria. Amén de buscar cientos de páginas en internet. Todo ello, como sabéis, para el temario del curso. Lo tengo casi listo, digamos a un 80%. Todo lo que es teoría ya está. Ahora, lo que queda es ir haciendo los resúmenes de cada punto, añadiendo ejemplos y buscar las actividades y ejercicios. Ya estoy en los 200 folios, y calculo que todavía subirá unos 20 más aproximadamente.

Y tengo que tenerlo listo en 15 días, pero es que, los quince días que restan del mes de septiembre, van a ser de órdago.

Para empezar, el miércoles próximo participo en un evento del que ya os hablaré con más detalle. Tengo que ver una peli (me pongo en cuanto termine de redactar la entrada) y analizarla con detalle, así como leer un montón de información sobre el director, etc… hoy dedicaré el día a este asunto en exclusiva.

Y el jueves, como sabéis, viajo a Barcelona. Deseando estoy verme con mis editoras, y el evento de la agencia, por supuesto. Tengo muchas ganas de ver a Sandra, pues me imagino que allí podremos hablar de los informes de lectura de Pecado Capital y 2012. Estoy deseando que llegue el momento del viaje, sinceramente. Además, el cambio de rutina creo que me vendrá bien. Ya os contaré con detalle cómo ha ido.

Estos días estoy terminando una entrevista que publicaré en el blog en una o dos semanas como mucho, a un autor novel que se estrena con una novela de fantasía épica. Creo que está quedando de lo más interesante, pero no adelanto nada más.

Pero además, tan pronto como vuelva del viaje a Barcelona voy a realizar otra entrevista. Aquí la cosa se complica, porque queremos grabarla en video, en diferentes localizaciones de Sevilla. Además, casi con toda seguridad saldrá publicada en uno o varios medios de prensa escrita, así que hay que preparar la entrevista con atención y cuidado. Intentaré hacerlo durante el viaje a Barcelona, aprovechando los vuelos de ida y vuelta y los ratos perdidos en el hotel, si es que los tengo.

Y para terminar el mes, el Encuentro de Literatura Fantástica de Dos Hermanas. La expectación que se ha creado este año en torno al evento es espectacular. La organización ha recibido infinidad de mensajes dando la enhorabuena por el programa. El miércoles mantuvimos la última reunión, para asignar los moderadores y presentadores de los distintos discursos y mesas. Yo me encargaré de moderar la mesa titulada: Escribir y Publicar Fantasía Épica, que tendrá lugar el sábado a las 16.30h. Esto supone más preparación, claro.

El miércoles había un total de 35 personas inscritas, un número muy superior al de años anteriores en estas fechas, ya que suele ocurrir que la gente deja la inscripción para los últimos días. Sin embargo, ayer recibía un mensaje en el que se decía que la inscripción había crecido enormemente, y empezábamos a acercarnos al número máximo de 100 plazas. De modo que si alguien tiene intención de asistir y aún no se ha inscrito, más le vale que se dé prisa.

Todo esto es lo que se me presenta para los próximos 15 días… y a todo ello he de sumarle el hecho de terminar el temario, como decía al principio. Y eso sin contar las horas de trabajo, claro. Voy a tener que sacar el tiempo de debajo de las piedras, porque de lo contrario no sé cómo voy a llegar a todo.

Al menos, hoy me han dado una buena noticia. En el curso de creación literaria de la universidad popular ya hay 19 inscritos. Igual hasta tenemos que montar dos grupos… ¡Quién lo iba a decir!

lunes, 7 de septiembre de 2009

El Lector Editorial (II)

Si el lector editorial puede “vetar” nuestra obra, impedir que se vea publicada al presentar un informe negativo, o bien fomentar su posible publicación por medio de un informe favorable, haremos bien en preocuparnos por saber más cosas acerca del lector editorial.

¿Qué contiene ese informe que es tan crucial? En su blog Ocurrió en Febrero, Maribel Romero nos explica en qué consiste un informe editorial. Analicémoslo por partes.

Para empezar, contiene algunos datos básicos: título de la obra, autor, nº de páginas, el idioma en que está escrito, si proviene de una agencia, etc… Esto es un trabajo mecánico, sin ninguna importancia más allá que la de identificar fehacientemente el título sobre el que se presenta el informe propiamente dicho.

A continuación, viene el verdadero meollo del asunto:
IMPRESIÓN GENERAL DE LA OBRA.-
SINOPSIS DEL ARGUMENTO.-
TRATAMIENTO DE LOS PERSONAJES.-
TEMAS PRINCIPALES Y SECUNDARIOS.-
LENGUAJE Y TÉCNICA LITERARIA.-
FACTORES POSITIVOS QUE DESTACAN.-
FACTORES NEGATIVOS QUE DESTACAN.-
VALORACIÓN LITERARIA Y COMERCIAL.- (Puntuación de 0 a 10)
Valoración Literaria.-
Valoración comercial.-
PÚBLICO.-

Estos son los puntos que el lector debe desarrollar.

¿Podemos hacer algo para que su informe nos resulte favorable? Bien, veámoslo.

Para empezar, habla de su opinión sobre la obra. Qué le ha parecido, su impresión, cómo le ha afectado, si le ha emocionado o no, si le ha parecido o no una historia interesante. Es un apartado puramente subjetivo. Tal vez a él le parezca un libro genial, llegue al editor y crea que no es para tanto. Para gustos, los colores, como suele decirse. Sin embargo, el editor tiene muy en cuenta la impresión del lector, de lo contrario, no lo contratarían, ¿no os parece? Poco podemos hacer aquí, lejos de haber creado una historia interesante.

Sobre la sinopsis hemos hablado largo y tendido en este blog. Ahora podemos entender el por qué. El lector hará su propia sinopsis, en la que debe resumir la obra. Pero no se dejará atrás líneas argumentales, personajes, conflictos ni tramas. Si nuestra sinopsis debía enganchar el interés de la editorial, la del lector debe resumir la novela al editor, que todavía no la ha leído. PERO, y es un pero bastante grande, nuestra sinopsis no debería ser en exceso distinta a la que presente el lector, de lo contrario, puede parecer, y de hecho parecerá, que hemos intentado colar “gato por liebre”, adornando en exceso nuestro trabajo para intentar vender el libro.

Laura hablaba en un comentario de la última entrada sobre la importancia de los personajes. Y lleva razón. El elemento que mantiene a la historia son los personajes. Si no tienen la suficiente fuerza, atractivo, credibilidad… si no logramos que el lector se identifique con los personajes, la historia no resultará atractiva. De ahí que el lector informe específicamente sobre ese apartado.

No olvidará hablar sobre la historia que planteamos. Si no atrae, no seduce al lector, difícilmente lograremos un informe positivo. Una historia es interesante si tiene diferentes niveles, si no sucede únicamente una cosa, sino que, además del tema principal, (Frodo y el Anillo, por ejemplo), suceden otras cuestiones (Aragorn y Arwen, El cautiverio de Gandalf, la traición de Saruman, la persecución de los Jinetes Negros, la traición de Boromir, la lealtad de Sam, el rapto de Merry y Pippin, y mil cosas más). Por más interesante que sea nuestra historia principal, debe apoyarse en otras historias secundarias de menor fuerza. Es tal como sucede con un edificio. Las paredes principales son las que aguantan el peso, pero los tabiques dan forma a la vivienda.

Hablará de los factores positivos y negativos de la novela. Si nos obcecamos en pensar que nuestra novela no tiene fallos, jamás veremos nuestro trabajo publicado. Debemos procurar descubrir tantos errores como sea posible: de argumento, personajes, temporalidad, etc… Y de ese modo, intentar que los aspectos negativos influyan lo menor posible en la redacción del informe.

Y hablará también sobre la técnica, el lenguaje y los recursos utilizados. Personalmente he participado en dos ocasiones como jurado en concursos literarios, y he de decir que uno de los aspectos que más me molestan en los originales es encontrarlos llenos de errores y faltas, tanto sintácticas como gramaticales. Me sacan de la lectura. Si aspiramos a ser profesionales, no podemos permitirnos tener errores de ese tipo. Ojo, no hablo de fallos de tipografía, ni de algunas, (ALGUNAS), faltas. Oye, para eso están los correctores. Pero presentar un original plagado de errores es una garantía de que perderemos muchos puntos en el informe del lector. Sería como si un profesional de cualquier otro campo, por ejemplo, un futbolista, no tuviera técnica alguna en el manejo del balón. ¿Puede tener un error? Por supuesto, puede fallar diez goles a puerta vacía. Pero si es así, nadie lo tendrá en cuenta como futbolista. Pues si queremos que nos tomen en serio, debemos presentar los originales tan pulidos como sea posible.

El lector informará además sobre el público al que va dirigida la novela. También hemos hablado de la necesidad de presentar nuestro original con un informe al respecto. De modo que, al igual que con la sinopsis, será mejor que coincida con el informe del lector.

En este sentido es necesaria otra reflexión: el lector conoce perfectamente la línea en la que la editorial trabaja, y debe recomendar o no la publicación del libro dependiendo de si el original se adapta a esa línea. Ya hablamos en su momento de la importancia de seleccionar bien la editorial a la que enviábamos nuestro trabajo. Si no sigue la línea marcada, será mejor no perder el tiempo. Deberíamos conocer perfectamente si es factible o no que la editorial publique la novela.

Basándose en todos estos datos, el lector dará una puntuación a nuestra obra. Dependerá de esa puntuación que el interés del editor aumente o disminuya.

Es todo eso, la suma de datos objetivos y subjetivos, lo que hará que el informe del lector editorial sea o no sea favorable. Ahora conocemos un poco mejor lo que podemos hacer para facilitar el camino…

¿Quién dijo que el oficio de escritor resultara fácil y cómodo?

viernes, 4 de septiembre de 2009

Adivina, adivinanza

Esta mañana, he visitado a la directora de la Universidad Popular en la que vamos a impartir el curso de creación literaria. Me ha confirmado que la gente se está interesando y se están produciendo inscripciones, aunque todavía es pronto y hasta mediados o finales de la próxima semana no sepamos muy bien cómo va a quedar la cosa. Pero bueno, ya está en marcha.


Yo sigo desarrollando el temario (andaré por el 60% más o menos) y ya van 177 folios. Estoy disfrutando, la verdad. De modo que me ha parecido interesante traeros por aquí uno de los temas que ya tengo cerrado en su desarrollo. Os mando un reto: ¿Quién adivina el punto del temario tratado? Es muy fácil...


Muchos escritores pasan por alto este detalle a la hora de dar vida a sus textos.

Es posible que conozcamos a alguna persona que, en un momento dado de su vida, vivió una experiencia traumática, que lo marcara de algún modo, y más tarde la escribiera. La escribe tal y como sucedió, o al menos, tal y como él la vivió. Sin embargo, cuando se la deja a otras personas y la leen, le dicen que está muy bien escrita, pero que no se lo creería nadie. ¿Por qué pasa esto? Porque la verdad absoluta no siempre es igual a la verdad literaria.

En literatura, la Verdad es un mito y hay que desconfiar de ella. Un texto literario en sí mismo, una novela, es una MENTIRA. El escritor tiene ante sí el reto de que parezca real.

Cuando leemos, estamos dispuestos a creer todo lo que el escritor nos cuente, entramos en ese juego pactado entre autor y lector. No importa que la historia gire en torno a la resurrección, como en Frankenstein, a la inmortalidad, como en Drácula, los viajes en el tiempo, como en la Máquina del tiempo, o en un mundo por completo distinto al nuestro, como en las Crónicas de Narnia.

Entramos en el luego, aceptamos la partida. Y lo único que le pedimos al autor es que nos lo haga creer. A tal punto llega esa necesidad, que si en algún momento descubrimos el engaño, dejaremos la lectura: ¡esto no hay quien se lo crea! ¡Esto es infumable!

¿Cómo hacer que un texto sea creíble? Hay muchos modos, pero algo que hay que tener siempre presente es la necesidad de ser detallista. Cuando describimos al detalle una acción por completo increíble, podemos darle la vuelta a la situación y hacerla creíble. ¿Por qué? Pues en primer lugar porque el lector está prestando su atención a los detalles y no en lo increíble de lo que estamos contando. Y por otro lado, porque si hay tanto nivel de detalle, quien escribe ese hecho debió verlo para luego poder describir la escena con tanta meticulosidad. ¡Y si lo vio tuvo que suceder!

Otro modo de hacer que un texto sea creíble es mediante el narrador, de quién hablaremos en profundidad en las próximas semanas. Si lo que estamos leyendo nos lo hace llegar el protagonista de la historia en forma de cartas, de diarios, o por medio de noticias periodísticas, el asunto gana credibilidad.

Y hay aún otro modo de aportar realidad a una novela que cuente historias increíbles: rodearla de cosas que sabemos que son ciertas y demostrables.

La realidad es todo aquello que podemos percibir por medio de los sentidos del oído, vista, olfato, tacto y gusto. Es el mundo objetivo que nos rodea: las ciudades, las demás personas, la naturaleza. Todo eso está demostrado por la ciencia.

Por el contrario, la fantasía no se puede demostrar, es algo increíble. Escapa a los límites de lo que puede ser probado, escapa a la compresión de la persona.

Hay un libro de fantasía que se escribió hacia 1950 y no tardó en convertirse en un libro de culto. Para cuando Peter Jackson se encargó de hacer una de las trilogías más famosas del cine, ya era un fenómeno de masas: El Señor de los Anillos.

En su libro, John Ronald Reuel Tolkien nos cuenta una historia de fantasía épica. Todo lo que sucede allí es prácticamente increíble, la esencia misma de la historia escapa a toda lógica: se centra en un anillo que tiene el poder suficiente como para destruir el mundo y esclavizar a todos sus habitantes. Tolkien hace vivir a sus personajes en un mundo lleno de extraños seres: arañas gigantes, pulpos asesinos, engendros como los orcos o los trasgos, árboles que caminan y hablan, águilas gigantescas que pueden llevar a su lomo a una persona grandes distancias, espíritus de reyes muertos siglos atrás que caminan por el mundo, semidioses viviendo entre personas, y un largo etcétera de otras cosas fantásticas.

Y sin embargo, su historia es totalmente creíble, hasta el punto que uno se plantea si en realidad es una fantasía, o pudo llegar a suceder en un tiempo remoto cuando el mundo que vivimos era mucho más joven. ¿Cómo lo consigue?

Impregnando de realidad su relato. Creando ciudades con descripciones tan detalladas que se han podido recrear en ordenador, inventando idiomas tan reales que la gente puede aprender a hablar, o incluso hacer sus tesis de facultad con ellos, siendo detallista en las descripciones de la naturaleza, en los árboles, en las rocas… Tan exhaustivo fue en su relato, que incluso se han llegado a publicar atlas sobre la Tierra Media, que es el mundo en el que sucede la acción. En el atlas se habla de qué tipo de roca formaba tal o cual montaña, cosa que puede saberse debido a la descripción que de ellas hace el narrador. Se pueden saber las distancias a las que estaban situados los distintos lugares haciendo cálculos de desplazamiento… Hay tal nivel de detalle, el mundo recreado es tan sumamente rico, ¡que es imposible que no existiera!

En Shogun, hay multitud de ejemplos de cómo hacer creíble una historia. En cierto momento, Toda Hiro-matsu va a visitar a Toranaga, su señor feudal. Esto es lo que sucede:

Yoshi Naga, el oficial de guardia, era un joven de diecisiete años, maligno y peligroso.
―Buenos días, señor. Sé bienvenido
―Gracias. El señor Toranaga me espera
―Sí
Aunque no lo hubiesen esperado, Naga lo habría dejado pasar. Toda Hito-matsu era una de las tres únicas personas del mundo que podía visitar a Toranaga de día o de noche, sin haber sido citado previamente.

Es un simple detalle, pero el hecho de que haya 3 personas más que tienen ese honor, le da una profundidad increíble a la historia. No importa que no sepamos quienes son, es más, es mejor que no las sepamos, porque además de profundidad, crea expectación: ¿quiénes serán esas personas? Con una simple frase, logra dos objetivos: desviar la atención de la posible irrealidad de la lectura, y darle profundidad a la historia. Y ambas cosas, hacen que la narración resulte creíble.

Otra posibilidad es mostrar un mundo mucho más complejo que el que el lector lee, dejar entrever que, más allá de la narración, hay otras cuestiones, otras posibilidades, que no nos están contando pero que están ahí.

Por tanto, debemos cuidar mucho el nivel de realidad que imprimimos a nuestra historia. Si tenemos un buen argumento, un buen conflicto, personajes cuidados hasta el extremo, bien caracterizados y un narrador convincente, pero la historia que contamos no es creíble, la novela fracasará con toda seguridad.

Otro ejemplo es Una Vuelta de Tuerca, de la que hablábamos antes. Es la historia de una mujer que llega a una mansión donde debe cuidar a unos niños. La historia se vuelve muy atractiva porque la mujer comienza a ver personajes que nadie ve y que luego descubre son antiguos sirvientes ya fallecidos. Lo interesante de la historia es que transita todo el tiempo entre varios planos de realidad, sin que sepamos con seguridad si la mujer ve a los fantasmas o es producto de su imaginación. Primero, la historia la cuenta ella por medio de un papel que escribe como si fuera una confesión, pero al que llegamos porque en un momento del pasado, ella se la deja a un amigo, quien la está leyendo en voz alta para un grupo de conocidos que hablan de historias extraordinarias. Este amigo aclara que en algún momento se estaba borrando el original, y tuvo que transcribirlo, de modo que el grado de ocultación de la verdad es todavía mayor:

Se trata entonces de: un documento escrito por alguien que dice ver fantasmas, -realidad subjetiva y fantástica- que se lo da a un amigo que vive en el plano real, que lo copia –de nuevo en un plano subjetivo- y que lo lee en voz alta ante otras personas. Hay tantos narradores, tantos cambios, tanta subjetividad, tantos planos de realidad que al final ya no se sabe qué es real y qué no lo es.

Hay una serie de T.V. que está logrando un éxito arrollador, y en parte se basa precisamente en eso: en crear diferentes planos de realidad. Se trata de la serie LOST, o PERDIDOS: Unos pasajeros de un vuelo que se estrella en una isla. En la isla empiezan a suceder cosas extrañas e increíbles. Aparece un grupo hostil de pobladores. Más tarde se sabe que esos pobladores no fueron los primeros, que hubo otros antes que ellos. Mientras tanto, se nos va contando la historia personal antes del accidente de los protagonistas. Luego nos van contando la historia POSTERIOR, es decir, en el futuro, aunque ellos siguen en la isla. Hay tantos planos, tantos niveles narrativos, la historia es tan compleja, que todo lo que te cuenten termina por ser plausible.


RESUMEN
· El escritor tiene el reto de hacer creíble la ficción de su novela
· Para conseguirlo es necesario:
· Ser detallista
· Usar un narrador creíble
· Rodear la ficción de elementos que se conocen en la realidad
· Cuidar el nivel de realidad del mundo recreado

Luego vendrían las preguntas y las actividades y ejercicios. ¿Qué os parece? ¿Alguien se anima?


P.D. Como ya dije, estoy haciéndome mi propio "libro de texto", conjugando información de varios libros de teoría y práctica literaria, añadiéndole todo ello más ejemplos para intentar que sea lo más ameno y comprensible que pueda conseguir. Esos libros de texto formarán la bibliografía del curso, recomendando a los alumnos que los adquieran. Y los ejemplos estarán sacados de diferentes novelas, que serán las lecturas recomendadas.