viernes, 5 de febrero de 2010

¿Quién es Michael Myers?

Ríanse ustedes de Michael Myers. Sí, sí, ríanse. Pero no con una sonrisita tímida, no. Ríanse a carcajadas, hasta perder el aliento, hasta que las lágrimas corran. Ése ser inhumano, de blanca máscara y cuchillo kilométrico. Ése ser que sobrevive a caídas desde edificios, al impacto de todo un cargador de revolver e incluso a los años. Ése ser, a quien se le identifica en las películas que protagoniza con la MALDAD, así, en mayúsculas. Ése, no es más que un mal aprendiz de BENJAMÍN, en mayúsculas, negrita, cursivas y subrayado. De hecho, si John Carpenter se hubiera imaginado que BENJAMÍN aparecería un buen día, se hubiera dedicado a dirigir películas para Walt Disney.



Federico Axat, el autor de esta increíble novela, decidió un buen día no darnos ni un solo respiro cuando se propuso escribir esta historia. La misma primera escena, en la que encontramos a Ben en el vetusto coche de su abuelo, al que teme, y con razón, junto a sus abuelos y a su tía, quien le causa un sentimiento de terror, ¡y con razón!, consigue ponernos en alerta, perturbarnos, agitar todos y cada uno de nuestros sentidos e incluso elevar los vellos de la piel de la mismísima Jamie Lee Curtis hasta superar el Empire State.



A partir de ese momento, comenzamos a asistir a una historia coral formada por los miembros de la familia, y un puñado de actores secundarios, que irán retorciendo vez tras vez la trama hasta que uno ya no sabe qué más puede llegar a pasar.



Una mención especial merece el narrador de esta historia. El uso de la figura del narrador que hace Federico es, sencillamente, sublime. Con una claridad mental y una ironía maravillosas, se nos irá desgranando la terrible historia que tiene lugar en la plácida Carnival Falls. Nunca más plácida a raíz de los ascensos y caídas de la inquietante trama.



Porque la historia que cuenta BENJAMÍN es la de un niño de nueve años, angustiado por una madre que no merece dicho nombre, y que decide tomarse su propia venganza. Sólo que la historia que nos cuenta la novela no es esa… Es la de un niño y un desván en un acontecimiento espantoso sucedido años atrás. Pero no… la historia tampoco es esa… Es la historia de un fantasma, aunque, claro, tampoco es esa la historia que nos cuenta BENJAMÍN. O tal vez sí nos cuenta todas esas historias, y algunas más, que se irán entrelazando de modo magistral, jugando con el lector, que una y otra vez creerá haber descubierto el secreto de esta novela para, una y otra vez, descubrir con admiración que estaba equivocado.



Y a partir de ese momento, cuando uno cree que las cosas no se pueden complicar más, comienza un descenso por los Falls de Carnival. Una bajada vertiginosa que nos obligará a abrir la boca hasta desencajar nuestra mandíbula, y a que nuestros ojos amenacen con salirse de las órbitas. Hasta que, pieza a pieza, todo encaja en una revelación brutal, unos hechos escalofriantes y aterradores que marcan la vida de todos los personajes principales de la historia.



BENJAMÍN es, sin lugar a dudas, una novela superlativa, que te atrapa y no te permite cerrar sus páginas sin avanzar una más, un párrafo más, una línea más.



Sí, ríanse de Michael Myers.



Pero corran como posesos si se encuentran con BENJAMÍN.





3 comentarios:

Elisabet dijo...

¡Aaaaaaaaah! Yo también la he leído. Y no podría describir las sensaciones que he sentido leyéndola mejor que lo haces tú, Teo. Te pasas el tiempo conjeturando, sufriendo, temiendo... ¡y nada es como esperas! Sí, Federico es un as sorprendiendo y sobrecogiendo al lector.

"PRECAUCIÓN: Personas con problemas cardíacos, consulten con su médico antes de leerla".

Un abrazo.

B. Miosi dijo...

Es el segundo comentarioque leo de esta novela y ambos igual de buenos, la verdad, es que provoca salir corriendo a comprarla.

Muy buena reseña, Teo!

Besos!
Blanca

Francisco de Paula dijo...

Altas espectativas me pintáis.
"Corred como posesos", "revelación brutal"... ufff... A ver si la veo por ahí y me la pillo.
Y conste que suelo desconfiar muy mucho de las críticas tan entregadas. :)