lunes, 29 de marzo de 2010

¡Rutina!

Hace un par de años, José Carlos Somoza, un autor más que consagrado, creador de varios éxitos internacionales, comentaba en un discurso que un escritor necesita rutina. Que si la perdía, dejaba de escribir y se le iba el santo al cielo, se desorientaba y tenía que volver a buscar una rutina nueva para empezar de cero.

Bueno, pues así ando yo: con la rutina perdida. Los últimos meses de mi vida están siendo totalmente caóticos. No tengo ni horarios, ni tranquilidad, ni respiro. Eso sí, a cambio dispongo de toneladas de stress y preocupaciones varias. Y claro, a raíz de ahí, todo se resiente.

El primero, el blog. Echo de menos aquello de cada lunes por la tarde-noche dedicar un par de horas a preparar la entrada semanal. Me servía de relajación, me servía de meditación, de aprendizaje y, por supuesto, de contacto con todos los que pasáis por aquí a menudo. Por cierto, que ya rozamos el centenar de seguidores, ¡quién lo iba a decir!

También se resiente mi futuro proyecto novelístico. Tengo una idea sólida y madurada en parte que en principio será mi próxima novela. Una idea por la que algún editor ya se ha mostrado interesado, y sólo está la idea. He consultado ya alguna bibliografía, porque vuelve a ser una novela histórica, ambientada en el S. XI, y tengo bastantes notas, la cronología de los hechos más importantes de la época, así como una idea general de lo que va a pasar a lo largo de la novela. Pero soy incapaz de ponerme en serio con el tema… No encuentro el momento, ni la inspiración, ni las ganas de hacerlo.

Para estropear más aún el asunto, se ha colado una idea nueva. Bueno, digamos que es una idea que barajé en su momento, pero que descarté por su dificultad, pero ha habido algunos acontecimientos que me animan a meterme con ello. Y claro, me atrae muchísimo… De modo que no tengo muy claro qué hacer, con qué ponerme primero.

Supongo que será cuestión de paciencia, de centrar algunos asuntos y volver a ir recolocando huecos para dedicar a la investigación y creación de historias.

Por fortuna, no todo es malo. Desde la editorial van llegando noticias estupendas. Hijos de Heracles parece estar funcionando muy bien. Según me han contado hoy mismo, ha tenido una gran acogida entre libreros y público, constatando así los pocos datos que uno va hilando de aquí y de allá. En la editorial están muy contentos con el resultado obtenido hasta ahora, y yo, por supuesto, estoy encantado. Tardaremos aún algún tiempo en tener datos fiables y reales de venta, pero la cosa pinta muy bien.

Ya hemos cerrado los próximos eventos relacionados con la novela: estaré con seguridad tanto en la feria del libro de Sevilla como en la de Córdoba firmando ejemplares. Ya tengo las fechas, aunque no los horarios. Tan pronto como disponga de la información lo anunciaré.

Mientras tanto, voy a ver si sigo algunos consejos para relajarme. Me han dicho que lo primero que tengo que hacer es

Inspirar…

Espirar…

6 comentarios:

Blas Malo Poyatos dijo...

¡Ah, esa rutina maravillosa! Todos los días, la misma hora, una página al día... Es problema no es escribir, el problema es que tienes tantas ideas que no sabes cuál desarrollar, en el tiempo que tienes disponible.

¡Bendito problema! Solución: anota tramas e ideas en un .DOC, todo lo que se te ocurra de momento, para tenerlo a mano cuando tengas tiempo, y luego escoge "sólo una historia" para desarrollarla. "Sólo una", y que sea la que más te atraiga. Haz caso a tu intuición. ¡Te digo que funciona! Asi retomarás el hilo.

Ya nos dirás días y fechas de las firmas, a ver qué se puede hacer.

Un abrazo

Marta Abelló dijo...

Si la idea nueva te atrae más, es cuestión de piel: A por ella. Respira e inspira y disfruta de este momento tan bueno (y caótico) de tu vida.

Yo también aplico la idea de Blas. Pero el asunto de la "atracción" es peliagudo. Por ejemplo, como yo ahora estoy con la novela de encargo, preferí centrarme en una idea para una novela corta de corte gótico-fantástico, más ligera que lo que ha sido LHDE-Eldt, porque así puedo simultanear mejor las dos tareas. Pero hace días que mis ánimos se dirigen a las ideas y notas para la segunda parte de LHDE y trato de resistirme porque ahora es más sensato afrontar primero el encargo y en los momentos más libres esa historia más ligera (que no fácil, pero bueno), pero cuando me pongo a ello hay momentos en que la mente se dispersa y...

En fin, inspiremos todos.
Abrazos.

A.Moreno de Alborán dijo...

Dedícate a la novela que tengas mejor planificada. Muchas veces surgen ideas nuevas que atraen mucho pero que no están bien planificadas y no se han dejado reposar lo suficiente. Escoge la novela que más te guste, pero solo si la has planificado bien.
(Es sólo un consejo, no hace falta que lo sigas…)

Por otro lado me gustaría presentarme y darte la enhorabuena por tu novela. Hijos de Heracles es muy buena novela histórica, me encantó la parte que narra la Agogé, en mi opinión es la mejor parte de toda la novela. También están las batallas y le conflicto familiar. En mi opinión es muy buena novela, aunque, por hacer una crítica, creo que deberías haber profundizado más en la relación entre Anaxándridas y Circe
Llevo más de un año leyendo tu blog y para mí se ha convertido en algo importante en mi actividad como escritor. Llevo escribiendo desde los nueve años (empecé con un periódico en mi colegio) y desde entonces he ido en aumento. Ahora mismo estoy escribiendo una novela y es la primera vez que consigo llevar más de una año seguido sin detenerme (antes intentaba ponerme a escribir cualquier cosa que se me ocurría y acababa por no hacer nada).

Javier Márquez Sánchez dijo...

Pues nada, a relajarse. Yo también tengo siempre ese problema: varias ideas con las que quiero ponerme a la vez. Es cuestión de encontrar el momento de paz preciso en el que una de ellas brille por luz propia imponiéndose a las demás...

¡Y no te olvides de comprar bolis de repuesto para esas firmas!

Lola Mariné dijo...

Sí, la rutina y la tranquilidad son necesarias para poder escribir, pero éste es un periodo que pasará y podrás volver a ella.
Ahora disfruta de este momento.
Saludos.

José Angel Muriel dijo...

Teo, reencontrarás el equilibrio. Así he estado yo durante más de un año hasta que he podido volver a coger el teclado para ponerme a escribir.