jueves, 19 de agosto de 2010

Trabajando

Así es como dicen que tiene que encontrarte la suerte, trabajando...

Pues bien, ya van 50 páginas de la nueva novela… No tenía intención de empezarla tan rápido, porque todavía hay una parte de la historia para la que necesito más información. Para documentarme había pedido un libro sobre los almorávides que tenía muy buena pinta, pero no sabía cuánto tardarían en enviarlo, así que decidí aprovechar el tiempo y comenzar a escribir, ya sí, la novela propiamente dicha.

La verdad es que he avanzado a bastante buen ritmo. En cinco días, 50 páginas. Representan el prefacio y los dos primeros capítulos completos de la novela. El prefacio lo han leído dos personas y ambos se han mostrado entusiasmados. Los otros dos capítulos solo los ha leído una de ellas, y de forma global le otorga una puntuación de 8.5. Si tenemos en cuenta que no le gusta la novela histórica, y menos aún el argumento y el periodo en el que transcurre, la puntuación me deja más que satisfecho.

Pero hoy me enfrento a un nuevo reto… me acaba de llegar el libro que tenía pedido, y la verdad es que tiene mucha mejor pinta cuando lo sostienes en la mano y le pegas un vistazo rápido que cuando ves el contenido a través de una pantalla de ordenador. Estoy convencido de que me resultará de gran ayuda para terminar de darle forma a la trama. El dilema es: ¿dejo de escribir para cerrar todo y luego no tener que detenerme, o continúo escribiendo? Creo que continuaré y dejaré la investigación para ratos sueltos, momentos de cansancio, aquellos en los que la mente no da para inventar y desarrollar cosas.

Por otro lado, la última semana ha sido interesante. El miércoles de la semana anterior me entrevistaban en Onda Fuenlabrada. Fue evidente que la entrevistadora se tomaba las cosas en serio, y quedó, creo, bastante bien. Para quien quiera escucharla, puede descargar la entrevista de aquí o escucharla en facebook.

Y el pasado lunes tuve una gran noticia. Una profesora de literatura española en la universidad de nueva york estaba pasando unos días en Sevilla, así que me llamó para concertar una entrevista. Quedamos para cenar el martes por la noche, y pasé una velada de lo más agradable, con unas buenas tapas y una conversación inteligente e interesante, en la que pudimos comprobar que muchos de los problemas que observo cuando hago informes de lectura o correcciones son internacionales, pues en NY también se enfrentan a ellos. La entrevista aparecerá en una revista digital. Tan pronto como disponga del enlace lo colgaré para quien desee leerla.

Una semana, en fin, de lo más productiva… ¡que dure!

6 comentarios:

Blas Malo Poyatos dijo...

Fenómeno, ¡qué buen ritmo!.
Personalmente, cuando la inspiracion llega no la dejo escapar, continúo con la historia tal como sale de mi portaminas, dejando detalles y algún que otro fleco que luego revisaré, cuando la inspiración me haya abandonado.

Vamos, que si me pongo no paro, aunque a veces los flecos me ponen luego en un brete revisando. Para eso esta la Re-revisión.

Puede ocurrir (y ocurre) que cuando me llega un libro para documentarme me vea absorbido tal por dicho libro que tengo que dejar mi propia escritura, ¡porque no puedo soltarlo! En fin, leer y documentarse es parte del trabajo. Se hace y se disfruta.

Bueno, ¡estaremos a la espera de esa entrevista!

Un abrazo

Francisco de Paula dijo...

Eso, eso. Que dure.

Yo también (aunque a menor escala, claro) me encuentro en una diatriba similar. Acabo de terminar mi tercera obra y estoy debatiéndome entre empezar con la cuarta, ya sea cerrando el planteamiento o empezando a escribir el prólogo y el principio del desarrollo, que ya tengo en mente, por un lado. Por otro, esperar un poco, dejarla enfriar y hacer otra revisión más (sería la tercera ya) de la recién terminada. También podría, para desintoxicarme, escribir algo en otra línea completamente distinta, aunque la verdad es que el cuerpo ahora mismo no me lo pide.

Así que, aquí estoy yo, hecho un pequeño lío, tratando de reorganizarme un poco tras las vacaciones, y viendo pasar (de momento) el tiempo mientras saco ideas de aquí y allá, a ratos muertos.

En fin todo este rollo para decirte que yo, por principios, prefiero tenerlo todo atado y bien atado (la gran mayoría de la trama, se entiende) antes de ponerme a escribir pero, como cada persona es un mundo y cada libro, otro, si el cuerpo te pide escribir, escribe.

¡Y mucha suerte, por supuesto!

Un abrazo.

Uwe dijo...

Admirable, Teo. Sobre todo da gusto verte tan motivado. Estoy seguro de que en un plis-plas ya te la has ventilado ;-)

Rayco Cruz dijo...

Muy buen ritmo, sí señor. Qué agradable es comenzar una novela y ver que las ideas fluyen al mismo tiempo que las palabras...¡Qué lo disfrutes!

Martikka dijo...

Veo que aquí estamos "trabajando en ello" todos. Para que luego digan que si los escritores somos vagos, je,je.
Yo ya estoy con los últimos flecos de la novela que me encargaron y ya tengo ganas de emprender algunos de los tres proyectos que tengo pendientes (de los cuales he de escoger uno para no caer en la locura escritoril). El caso es no parar...ains!!

Abrazos

Dani dijo...

Ánimo y que no decaiga. Y respecto al anterior tema, tú tranquilo, afortunadamente ya no dependemos de las editoriales para publicar lo que escribimos ;)