martes, 26 de enero de 2010

Cero. Y Uno

Cero. Se acabó la cuenta atrás. Se acabó la espera.

Ayer, Hijos de Heracles comenzó a llegar a las librerías. Recibía a las 20h. la llamada de un amigo que había visto la novela en el escaparate de una tienda, en buena compañía: el último de Paulo Cohelo. Han sido casi dos años de espera, pero al fin el niño va a empezar a hablar.

Desde hoy comienzan otras cosas: la incertidumbre del interés que pueda generar lo que el recién llegado cuenta, cómo funcionará el boca a boca, si será para bien o para mal, cómo tratarán los libreros su colocación, etc… Todos estos, son asuntos que uno quisiera manejar personalmente, igual que tener un dato actualizado al minuto de las cifras de ventas.

Quimeras… Asuntos que escapan al control del autor, y más vale que no le preste demasiada atención si no quiere enloquecer.

Sólo resta esperar que la gente que lo lea se decida a enviar un mensaje para comentar el libro, sea el mensaje bueno, lo que rellena huecos en el ego, o malo, que sirve bien como aprendizaje.

Lo que está claro es que Edhasa funciona bien. Dijo que a partir del 20, y ha sido inmediatamente después del 20. Además, está abierta a propuestas y posibilidades de promoción, como una firma de libros en una librería de la localidad, etc…

Una de estas campañas promocionales surgió de forma inesperada. La revista LA AVENTURA DE LA HISTORIA es una revista de tirada nacional con una gran reputación entre los amantes a esta disciplina. Hace unos meses, les propuse firmar un artículo sobre el mítico legislador de Esparta, Licurgo, coincidiendo con el lanzamiento de la novela. La visión y el contenido del artículo les interesó vivamente, de modo que en el número que acaba de llegar a los kioscos de dicha revista, podréis encontrar el artículo en cuestión.

Pero además, los editores me propusieron la posibilidad de sortear una serie de ejemplares entre los lectores interesados. Puse en contacto a revista y editorial, y en menos de una hora se había cerrado el acuerdo.

De modo que, si quieres conseguir un ejemplar gratuito, ya sabes lo que tienes que hacer: comprar LA AVENTURA DE LA HISTORIA, número de febrero de 2010.

Y como muestra de que todo esto ya es imparable, para quien esté interesado en saber un poco más sobre la novela, y sobre mí mismo, Blanca Miosi, a quienes muchos de los que pasan por aquí conocen como estupenda novelista y maravillosa entrevistadora, ha tenido el detalle de dar el pistoletazo de salida a todo el tema de la promoción del libro con una extensísima entrevista que podréis leer en su blog.

A Blanca, y a todos los que la lean, mi más sentido agradecimiento.

Por cierto, con el UNO del título me refiero a que ya sé que al menos se ha vendido un ejemplar. ¡Soy Escritor!

martes, 19 de enero de 2010

El libro, en la cuerda floja

Este es él título del artículo que he firmado esta semana en la revista Cambio16. Se trata de un artículo que analiza la actualidad del mercado editorial y que, además, cuenta con los comentarios de Montserrat Altarriba, directora general de Edtorial Viceversa, y de Carlos Alonso, editor de Pàmies.

Creo que el contenido es de lo más interesante. Si queréis darle un vistazo, podéis leerlo aquí.

martes, 5 de enero de 2010

¡Ya Vienen!

¿no los oyes?


viernes, 1 de enero de 2010

Marketing Editorial II

El año pasado, porque, sí, ya ha pasado 2009 aunque cueste creerlo, este blog se consolidó basando sus entradas en diferentes cuestiones relacionadas con el mundo editorial. Fue sorprendente encontrar entradas con más de 20 o 25 comentarios.

Más tarde, otro grupo de entradas pareció resultar bastante interesante para los que pasáis por aquí a menudo. Eran aquellas en las que os iba contando cómo avanzaba en la escritura de mi cuarta novela. Estas duraron lo que duró aquel periodo, es decir, justo hasta el verano. Desde entonces, el ritmo de entradas en el blog ha vuelto a ser el original, una entrada por semana. Cuando empecé con este blog, algunos me preguntaron por qué tan pocas entradas. Y expliqué que cada una de las entradas referidas al mundo editorial conllevan varias horas de preparación y que, por lo tanto, no podía preparar varias entradas a la semana porque me consumía demasiado tiempo.

Y, en las últimas semanas, el tema principal del blog ha dado un giro de 180º. He ido contando, con tanto detalle cómo me ha sido posible, en qué punto se encontraba el lanzamiento de Hijos de Heracles: el nacimiento de Esparta. En ese sentido, deciros que, en principio, el libro ya debe estar impreso, que en breves días debería estar recibiendo mis ejemplares, y que en un par de semanas comenzará a verse por las librerías. O, al menos, eso espero.

Pero es cierto que en las últimas semanas el blog ha dejado de lado sus entradas más habituales: las que tienen que ver con el mundo editorial y que fueron las que acercaron aquí a nada menos que 72, -¡¡72!!- seguidores, en un blog que habla, una vez por semana, sobre un mundo tan específico como el editorial. Gracias a esas entradas os asomáis por aquí de forma asidua: martikka, Blanca, Blas, misterX, Letraweb, natts, sambomba, victor,velkar, Guillem, Belén, Elena, Javi, La bruja, Paco Illán, dStragins, Susana, Alex,Sempi, Arwen… y bastantes más. Este blog ha crecido gracias a los comentarios de todos vosotros, que me habéis hecho buscar información y aprender muchísimo sobre este mundo.

Por eso, la primera entrada del año de este blog, vuelve a ser sobre el tema que nos unió: el mundo editorial.

Hace unas semanas, hablábamos sobre el marketing editorial, las dificultades de las editoriales, las diferencias de apreciación entre lo que hace una editorial y lo que siente un autor. Como decía, estas entradas están basadas en el libro Marketing Editorial: La Guía, cuyo autor es David Cole. Despedíamos aquella entrada comentando que las editoriales tienen que realizar algunos ejercicios de equilibrismo, en los que se estudiaban diversas cuestiones a tener en cuenta. Pero no se comentaron qué cuestiones eran esas.

¿Cómo estudiar la rentabilidad de un libro? David Cole explica que el verdadero marketing editorial comienza con la concepción del libro, cuando se tiene una idea clara de a qué público va dirigido, la utilidad que tendrá para el posible lector, y cuáles son sus probabilidades de éxito con respecto a su competencia: otros libros que traten el mismo tema.

Es decir, si el libro no tiene un sector de público con unas características claras: por ejemplo, un sector que tenga un porcentaje de lectura alto, o un poder adquisitivo adecuado, es muy probable que el editor rechace su publicación. También es fácil que la obra sea rechazada si no destaca con respecto a su competencia. Por poner un ejemplo que conozco muy bien: Hijos de Heracles se diferencia de su competencia por dos motivos muy concretos. El primero es que trata un periodo histórico prácticamente inédito. No hay nada escrito sobre esa época. El segundo motivo es que presenta un punto de vista que se aleja de lo que formalmente es aceptado en algunos detalles históricos. ¿Resultado? No tiene competencia, llena un vacío existente.

Pero, además, el editor tiene que tener muy claro de qué modo y en qué lugar se venderá su libro. Esto, normalmente, viene dado por la línea editorial. A lo largo del tiempo, las editoriales van ajustando la distribución, la colocación de sus libros en los mejores puestos posibles de las librerías, etc… Por supuesto, se necesita crear un plan específico para cada libro, y establecer métodos concretos para llegar al público.

De modo que las editoriales tienen que conocer hasta qué punto un libro será o no rentable. Eso pasa por establecer un modelo de análisis de rentabilidad. ¿Y qué cuestiones hay que tener en cuenta para saber si el libro será o no rentable? David Cole explica diversos puntos:

1. Las ventas y las devoluciones: ¿Asumirá la editorial perder dinero con las devoluciones o serán enviadas a otro punto de venta, con los subsiguientes costes de distribución? ¿Qué porcentaje de devoluciones será imposible vender? ¿Asumirá los costos de los libros dañados?

2. Periodo de ventas: Será necesario que se realice un estudio para prever el tiempo que llevará vender la primera tirada. Por supuesto, es algo completamente estimado, especialmente cuando se trata de un autor desconocido. Nadie puede prever cómo se venderá una obra de un autor que empieza. La base de estas previsiones es, sobre todo, la experiencia el buen olfato del editor para adquirir una obra con potencial. Con un autor consagrado la cosa cambia, claro. Se sabe que Carlos Ruíz-Zafón venderá cientos de miles de su próxima novela, y se sabe, más o menos, el ritmo de venta en los principales puntos de distribución. En base a esos conocimientos previos, se realiza la previsión.

3. Costos de distribución: Ya sabemos, y hemos comentado aquí en otras ocasiones, que la distribuidora conlleva el pago de entre el 50 y el 60% del p.v.p. del libro.

4. Gastos administrativos y de marketing: no sólo hay que considerar los gastos obvios: tinta, papel, etc…, sino también las horas que el personal va a estar dedicando a asuntos como las posibles presentaciones, marketing en prensa, etc… Todo ese tiempo es un coste para la editorial y también debe ser tenido en cuenta.

¿Cuánto dedica una editorial a asuntos de marketing? Según David Cole, el porcentaje habitual oscila entre un 18 y un 25% de las ventas netas. Si se dedica un porcentaje alto, el prestigio del libro y del autor subirá, aumentando de ese modo las ventas. Sin embargo, los ingresos por libro bajarán, disminuyendo los beneficios y colocando a la editorial en una situación delicada en sentido económico. Antes o después, será necesario equilibrar ese gasto disminuyendo el porcentaje destinado a marketing en ese mismo libro, e incluso en otros. De lo contrario, no habrá ganancias y la editorial terminaría por cerrar.

Todo esto son pasos previos, cuestiones que, automáticamente, el editor tiene que considerar antes de decidir si le interesa o no publicar el libro. De los resultados de todas estas consideraciones, y con independencia de si el libro le ha gustado o no, de si el informe de los lectores es o no positivo, etc… dependerá que el libro sea o no sea editado.

Si tras estas consideraciones, el editor decide que merece la pena correr el riesgo de editar el libro, la maquinaria comenzará a ponerse en marcha. Y será entonces cuando empiece uno de los peores periodos para el autor: los plazos editoriales.

Y estos serán considerados en una próxima entrada.