miércoles, 24 de febrero de 2010

El día P

Sí, el P. Porque si el día D fue el del Desembarco de Normandía, el día P será el de la Presentación de HIJOS DE HERACLES.



El sarao se ha organizado para el próximo martes, 2 de marzo, alas 19.00 en Fnac Sevilla, Avda. Constitución, 8. Y menos mal que, sujetando las tablas y manejando el timón estará el buen amigo Javi Márquez, que si no, no sé lo que haría. He participado en un montón de eventos, he hablando cientos de veces (literalmente) en público dando conferencias y demás. Pero esto… esto es otra cosa. Esto es algo que pone los nervios en ebullición. Así que voy a agradecer la compañía de Javi como nunca antes.



Por supuesto, también agradeceré la de todos los demás, amigos y desconocidos, y hasta enemigos, que a lo largo de los años uno se encuentra de vez en cuando con alguno. La cuestión es que la sala tenga caras múltiples en la que fijar el tembleque de los nervios por unos segundos. Así, entre todos, no se notará tanto. Digo yo.



Aquí tenéis la invitación. Y no, no hace falta que la llevéis, que no somos tan clasistas. Al menos, no por ahora. Cuando uno venda libros por millones, a lo mejor la cosa cambia, pero por ahora, todos tenemos cabida.



Y querréis saber, supongo, cómo siguen las ventas. Pues la verdad es que ni idea… La editorial no maneja datos fiables hasta pasados unos meses desde que se pone en venta el libro, y por lo tanto, es absurdo hablar de estos asuntos. Sin embargo, sí hay algunos datos que ayudan a ver cómo funciona la cosa.



En Fnac, el libro sigue estando en el Top Ventas de novela histórica. Que un mes después siga estando ahí, en los 20 primeros puestos, es una noticia estupenda. Sobre todo porque, todavía, no ha comenzado el periodo de promoción. No hay comentarios en prensa, ni en programas de radio ni nada de todo esto. Esa fase dará comienzo la semana próxima, cuando empezarán a aparecer en diversos medios algunas entrevistas. ¿Qué quiere decir esto? Pues que si sin que se haya hecho publicidad de la novela está vendiendo bien, al menos en algunos sitios como Fnac, lo lógico será pensar que una vez comience a verse, a anunciarse, a hablarse en los medios sobre la novela, deberían aumentar las ventas. Lo veremos.



De momento, empiezan a aparecer las primeras reseñas en internet y, de momento, tampoco me puedo quejar de las opiniones vertidas. En Anika entre Libros, por ejemplo, la opinión de la lectora ha sido entusiasta. También sale bien librada en Novilis, un portal especializado en historia.



Lo dicho, que estoy de lo más contento, y que espero veros en la presentación. ¡No me falléis!

sábado, 13 de febrero de 2010

Primeras Impresiones

Han pasado tres semanas desde que se dejó ver en una librería el primer ejemplar de Hijos de Heracles. Y no lo voy a negar, los primeros días fueron de una tensión tremenda. Estaba terriblemente nervioso. No es que ahora no lo esté, que sigo en ello, pero la ansiedad ha desaparecido, al menos, un poco. Comienzo a disfrutar con algunas buenas noticias y a dejar de estar pendientes de otras cosas.

Para empezar, desde la editorial me han comentado que la distribución está siendo excelente, El libro se puede encontrar prácticamente en todas partes: Casa del Libro, Fnac, Corte Inglés, Carreffour, Alcampo, algunos Mediamarkt e incluso algunos Hipercor. Hace unos días, un amigo me llamaba desde Madrid, donde la había visto perfectamente colocada bajo la estantería de TOP LIBROS, con un buen número de ejemplares, en un centro VIP´s.

En definitiva, que no hay excusa para no comprarlo. La gente lo está viendo, y ese es el primer paso para que se venda bien: que esté a la vista.

Otra buena noticia me ha llegado desde CELESA. No tenía ni idea de qué era celesa hasta que he visto su catálogo on-line. Celesa es una empresa, cuyas siglas significan Centro de Exportación de Libros Españoles, perteneciente a las editoriales españolas más importantes y del Ministerio de Cultura. Pues bien, en su catálogo de Marzo, Hijos de Heracles aparece como uno de los libros del mes, junto a Carmen Posadas, Enrique Vila-Matas, o mi buen amigo Federico Axat.

Pero una de las grandes noticias de la semana (y fijaos que digo “una de”, y no “la”), me la he encontrado hoy en la página web de Fnac. En el género de Histórica y Aventuras, se encuentra en el Top-Ten de ventas, custodiada nada más y nada menos que por La Catedral del Mar, en el puesto 8, y Los Pilares de la Tierra en el puesto 10.

¡¡¿Quién iba a imaginar que algún día desbancaría al todopoderoso Ken Follett?!! Por supuesto, es algo anecdótico, y jamás se me ocurrirá compararme con ese supermegahiperventas. Pero la ilusión no me la quita “naide”. Lo que es evidente es que parece que el libro está empezando a funcionar bien. Ojalá coja velocidad, porque si es así, a ver quién es el guapo que lo para.

Para terminar, desde la editorial me dieron otra buena noticia. Un periodista la ha leído y ha pedido una entrevista. Según palabras textuales: “es una de las novelas que más le han enganchado en su vida”.

¡Miel para mis oídos!

viernes, 5 de febrero de 2010

¿Quién es Michael Myers?

Ríanse ustedes de Michael Myers. Sí, sí, ríanse. Pero no con una sonrisita tímida, no. Ríanse a carcajadas, hasta perder el aliento, hasta que las lágrimas corran. Ése ser inhumano, de blanca máscara y cuchillo kilométrico. Ése ser que sobrevive a caídas desde edificios, al impacto de todo un cargador de revolver e incluso a los años. Ése ser, a quien se le identifica en las películas que protagoniza con la MALDAD, así, en mayúsculas. Ése, no es más que un mal aprendiz de BENJAMÍN, en mayúsculas, negrita, cursivas y subrayado. De hecho, si John Carpenter se hubiera imaginado que BENJAMÍN aparecería un buen día, se hubiera dedicado a dirigir películas para Walt Disney.



Federico Axat, el autor de esta increíble novela, decidió un buen día no darnos ni un solo respiro cuando se propuso escribir esta historia. La misma primera escena, en la que encontramos a Ben en el vetusto coche de su abuelo, al que teme, y con razón, junto a sus abuelos y a su tía, quien le causa un sentimiento de terror, ¡y con razón!, consigue ponernos en alerta, perturbarnos, agitar todos y cada uno de nuestros sentidos e incluso elevar los vellos de la piel de la mismísima Jamie Lee Curtis hasta superar el Empire State.



A partir de ese momento, comenzamos a asistir a una historia coral formada por los miembros de la familia, y un puñado de actores secundarios, que irán retorciendo vez tras vez la trama hasta que uno ya no sabe qué más puede llegar a pasar.



Una mención especial merece el narrador de esta historia. El uso de la figura del narrador que hace Federico es, sencillamente, sublime. Con una claridad mental y una ironía maravillosas, se nos irá desgranando la terrible historia que tiene lugar en la plácida Carnival Falls. Nunca más plácida a raíz de los ascensos y caídas de la inquietante trama.



Porque la historia que cuenta BENJAMÍN es la de un niño de nueve años, angustiado por una madre que no merece dicho nombre, y que decide tomarse su propia venganza. Sólo que la historia que nos cuenta la novela no es esa… Es la de un niño y un desván en un acontecimiento espantoso sucedido años atrás. Pero no… la historia tampoco es esa… Es la historia de un fantasma, aunque, claro, tampoco es esa la historia que nos cuenta BENJAMÍN. O tal vez sí nos cuenta todas esas historias, y algunas más, que se irán entrelazando de modo magistral, jugando con el lector, que una y otra vez creerá haber descubierto el secreto de esta novela para, una y otra vez, descubrir con admiración que estaba equivocado.



Y a partir de ese momento, cuando uno cree que las cosas no se pueden complicar más, comienza un descenso por los Falls de Carnival. Una bajada vertiginosa que nos obligará a abrir la boca hasta desencajar nuestra mandíbula, y a que nuestros ojos amenacen con salirse de las órbitas. Hasta que, pieza a pieza, todo encaja en una revelación brutal, unos hechos escalofriantes y aterradores que marcan la vida de todos los personajes principales de la historia.



BENJAMÍN es, sin lugar a dudas, una novela superlativa, que te atrapa y no te permite cerrar sus páginas sin avanzar una más, un párrafo más, una línea más.



Sí, ríanse de Michael Myers.



Pero corran como posesos si se encuentran con BENJAMÍN.