domingo, 22 de abril de 2012

Volver a Empezar


Casi un año. Ese es el tiempo que ha pasado desde la última entrada del blog. Ya por entonces la frecuencia de las entradas había bajado considerablemente, era incluso errático. Son muchos los que me han preguntado qué pasa con él, por qué no lo actualizo. La verdad es que ha sido un año durísimo a nivel personal. Mucho. Pero no voy a entrar en esos detalles. Aun así, hay otro motivo por el que lo fui dejando de lado: cuando lo puse en marcha tenía un objetivo concreto, el de explicar cómo estaba el mercado editorial en esas fechas, qué cosas se podían hacer para intentar meter la cabeza en el mundo editorial. Al menos, para facilitar un poco el proceso. Y fue bien, muy bien, tanto que incluso hoy me siguen entrando mensajes de los artículos que iba escribiendo. Sigue recibiendo una media de más de 500 visitas al mes. En fin, creo que la cosa salió bien.

Pero desde hace unas semanas estoy dándole vueltas a volver a darle un poco de atención. Eso sí, cambiando el tema. En este caso hablaría, en especial, sobre mi trabajo, mis proyectos, los textos que voy escribiendo, noticias editoriales (cuando las tenga, que el patio está fatal), etc. Y aquí estoy.

Voy a empezar hablando de una obra de la que ya hablé en su día, aquí:
http://fantasticaliteratura.blogspot.com.es/2008/09/pecado-capital.html
Es aquella historia sobre el Duque de Lerma. El año pasado, cuando visité a mis editores en Barcelona, me comentaron que habían leído el texto. Les había gustado la historia, el personaje, la ambientación, la época, la trama… TODO. Pero que no la iban a publicar. Al menos, no la iban a publicar tal como estaba escrita. ¿Por qué? Pues porque, como yo mismo les había advertido en su momento, no era una novela, sino más bien una crónica novelada. Me comentaron que la rescribiera. Bien, pues llevo ya cosa de un mes trabajando en el nuevo texto.

No estoy escribiendo, no. Lo que estoy haciendo ahora mismo es reconstruir la historia. A lo largo del tiempo he ido desarrollando un método de trabajo con el que me siento cómodo. Uno de los primeros pasos es crear un resumen de cada uno de los capítulos de lo que será la novela. Con esta obra he retomado la idea original, que consistía en narrar la historia de dos personajes separados por 200 años. Ahora mismo estoy “creando” la historia del segundo de estos personajes. Y, para ello, esta señora de la que os pongo una imagen tendrá una importancia crucial.



Se trata de Therese Figueur. Os prometo que volveré a hablaros de ella.